The Japan Times - Georgia cede ante Rusia sin oposición

EUR -
AED 4.356256
AFN 77.102519
ALL 96.729833
AMD 453.280378
ANG 2.123363
AOA 1087.730931
ARS 1716.407515
AUD 1.703027
AWG 2.138096
AZN 2.01145
BAM 1.957011
BBD 2.40819
BDT 146.110377
BGN 1.992042
BHD 0.449378
BIF 3542.291098
BMD 1.186184
BND 1.514237
BOB 8.262111
BRL 6.235172
BSD 1.19564
BTN 109.797916
BWP 15.644677
BYN 3.405506
BYR 23249.200887
BZD 2.404687
CAD 1.615618
CDF 2686.705937
CHF 0.916565
CLF 0.026028
CLP 1027.744898
CNY 8.246052
CNH 8.251497
COP 4352.992561
CRC 592.066225
CUC 1.186184
CUP 31.433869
CVE 110.333247
CZK 24.330941
DJF 212.911697
DKK 7.467917
DOP 75.276563
DZD 154.566608
EGP 55.909475
ERN 17.792756
ETB 185.73929
FJD 2.61512
FKP 0.866428
GBP 0.866359
GEL 3.196822
GGP 0.866428
GHS 13.098102
GIP 0.866428
GMD 86.591171
GNF 10491.489553
GTQ 9.170673
GYD 250.144728
HKD 9.263715
HNL 31.558521
HRK 7.534519
HTG 156.476789
HUF 381.053191
IDR 19896.452606
ILS 3.665789
IMP 0.866428
INR 108.766523
IQD 1566.368884
IRR 49967.989338
ISK 145.081737
JEP 0.866428
JMD 187.365896
JOD 0.841039
JPY 183.859615
KES 154.365483
KGS 103.731752
KHR 4807.973992
KMF 492.265869
KPW 1067.565349
KRW 1720.932795
KWD 0.364064
KYD 0.996416
KZT 601.341962
LAK 25730.915962
LBP 107070.628969
LKR 369.758716
LRD 215.513307
LSL 18.984543
LTL 3.502492
LVL 0.71751
LYD 7.502641
MAD 10.845709
MDL 20.110439
MGA 5343.305123
MKD 61.678151
MMK 2491.375458
MNT 4230.383521
MOP 9.614947
MRU 47.706509
MUR 53.888177
MVR 18.338709
MWK 2073.282437
MXN 20.709403
MYR 4.675926
MZN 75.630943
NAD 18.984543
NGN 1644.620269
NIO 43.997215
NOK 11.444004
NPR 175.676666
NZD 1.96843
OMR 0.458323
PAB 1.19564
PEN 3.997573
PGK 5.118166
PHP 69.884035
PKR 334.513515
PLN 4.213639
PYG 8008.953971
QAR 4.359296
RON 5.100467
RSD 117.472663
RUB 90.549444
RWF 1744.479055
SAR 4.450194
SBD 9.550693
SCR 17.214648
SDG 713.492182
SEK 10.570575
SGD 1.508244
SHP 0.889945
SLE 28.853899
SLL 24873.67862
SOS 683.322672
SRD 45.134883
STD 24551.608082
STN 24.515164
SVC 10.461471
SYP 13118.687676
SZL 18.978739
THB 37.242691
TJS 11.161404
TMT 4.151643
TND 3.435325
TOP 2.856045
TRY 51.596109
TTD 8.118021
TWD 37.48105
TZS 3078.804407
UAH 51.245698
UGX 4274.644098
USD 1.186184
UYU 46.3987
UZS 14617.04143
VES 410.350069
VND 30769.605664
VUV 140.90849
WST 3.215484
XAF 656.362996
XAG 0.014208
XAU 0.000248
XCD 3.205721
XCG 2.154833
XDR 0.816305
XOF 656.362996
XPF 119.331742
YER 282.697194
ZAR 19.196652
ZMK 10677.081704
ZMW 23.464514
ZWL 381.950673

Georgia cede ante Rusia sin oposición




Georgia, una nación que durante décadas ha luchado por mantener su soberanía frente a la influencia rusa, parece estar cayendo nuevamente bajo el control de Moscú, mientras la comunidad internacional observa en silencio. La creciente presencia política, económica y militar de Rusia en el país caucásico, combinada con la pasividad de Occidente, ha generado temores de que Georgia esté perdiendo su independencia de facto, un eco inquietante de la invasión rusa de 2008.

El conflicto actual tiene sus raíces en una historia compleja. Desde la guerra de 2008, Rusia ha mantenido el control sobre el 20 % del territorio georgiano, las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, reconocidas como independientes solo por Moscú y un puñado de aliados. Sin embargo, en los últimos años, la influencia rusa se ha intensificado más allá de estas zonas ocupadas. En 2023, el gobierno georgiano, liderado por el partido Sueño Georgiano, restableció vuelos directos con Rusia y eliminó los requisitos de visado para ciudadanos rusos, medidas que han sido interpretadas como un acercamiento pragmático a Moscú. Según datos del Banco Nacional de Georgia, las exportaciones a Rusia crecieron un 6,8 % en 2022, alcanzando los 652 millones de dólares, mientras que las importaciones se dispararon un 79 %, hasta los 1.800 millones, el nivel más alto en 16 años.

La reciente aprobación de la "Ley sobre Transparencia de la Influencia Extranjera" en junio de 2024, conocida como la "ley rusa", ha avivado las alarmas. Esta legislación, que obliga a las ONG con más del 20 % de financiación extranjera a registrarse como "agentes extranjeros", ha sido criticada por imitar las tácticas de represión del Kremlin contra la sociedad civil. Miles de georgianos han salido a las calles de Tiflis en protesta, exigiendo un rumbo proeuropeo, pero el gobierno ha respondido con mano dura, imponiendo multas y detenciones. Analistas como Natia Seskuria, del Royal United Services Institute, advierten que esta ley podría ser un paso hacia la consolidación de un régimen autoritario alineado con Rusia, alejando a Georgia de su aspiración de integrarse en la UE y la OTAN.

Mientras tanto, la "borderización" –el avance gradual de la línea de ocupación rusa en territorio georgiano– continúa sin cesar. Informes de la Misión de Observación de la Unión Europea (EUMM) señalan que, desde 2008, Rusia ha instalado cientos de kilómetros de alambradas y ha secuestrado a ciudadanos georgianos cerca de las fronteras administrativas. En el ámbito militar, más de 10.000 soldados rusos permanecen estacionados en Abjasia y Osetia del Sur, según estimaciones del gobierno georgiano, consolidando el dominio de Moscú.

La respuesta internacional ha sido tibia. Aunque Estados Unidos y la UE han expresado "preocupación" por la deriva autoritaria y la influencia rusa, no han impuesto sanciones significativas ni ofrecido un apoyo concreto para contrarrestar la presión del Kremlin. La guerra en Ucrania, que ha desviado la atención global desde 2022, parece haber relegado a Georgia a un segundo plano. "El Occidente no tiene voluntad ni recursos para enfrentarse a Rusia en otro frente", señala Mark Galeotti, experto en seguridad rusa, en un análisis reciente para el Atlantic Council.

La sociedad georgiana, sin embargo, no se rinde. Las elecciones de octubre de 2024 serán un punto de inflexión: una victoria del Sueño Georgiano podría sellar el giro hacia Rusia, mientras que un triunfo de la oposición prooccidental podría reavivar las esperanzas de independencia. Por ahora, Georgia se tambalea al borde de caer en manos de Rusia, y el mundo, inmerso en otras crisis, parece incapaz o reacio a actuar.