The Japan Times - Georgia cede ante Rusia sin oposición

EUR -
AED 4.351869
AFN 77.023985
ALL 96.63237
AMD 452.823666
ANG 2.121224
AOA 1086.634242
ARS 1714.678669
AUD 1.704125
AWG 2.135942
AZN 2.016552
BAM 1.955039
BBD 2.405763
BDT 145.96316
BGN 1.990034
BHD 0.448925
BIF 3538.721986
BMD 1.184989
BND 1.512711
BOB 8.253786
BRL 6.228891
BSD 1.194435
BTN 109.687287
BWP 15.628914
BYN 3.402075
BYR 23225.775647
BZD 2.402265
CAD 1.612331
CDF 2683.999101
CHF 0.915765
CLF 0.026002
CLP 1026.709185
CNY 8.237744
CNH 8.246608
COP 4348.606608
CRC 591.469676
CUC 1.184989
CUP 31.402197
CVE 110.222078
CZK 24.343237
DJF 212.697174
DKK 7.467211
DOP 75.200716
DZD 154.410871
EGP 55.902865
ERN 17.774828
ETB 185.552144
FJD 2.612485
FKP 0.865555
GBP 0.865271
GEL 3.193574
GGP 0.865555
GHS 13.084905
GIP 0.865555
GMD 86.504497
GNF 10480.918624
GTQ 9.161432
GYD 249.892689
HKD 9.256278
HNL 31.526723
HRK 7.534037
HTG 156.319128
HUF 380.877851
IDR 19876.405501
ILS 3.662095
IMP 0.865555
INR 108.656932
IQD 1564.790655
IRR 49917.642999
ISK 144.93564
JEP 0.865555
JMD 187.177111
JOD 0.840116
JPY 183.471566
KES 154.209949
KGS 103.627087
KHR 4803.129613
KMF 491.769793
KPW 1066.4897
KRW 1719.182195
KWD 0.363696
KYD 0.995412
KZT 600.736067
LAK 25704.990216
LBP 106962.747619
LKR 369.386157
LRD 215.296161
LSL 18.965415
LTL 3.498963
LVL 0.716788
LYD 7.495081
MAD 10.834781
MDL 20.090177
MGA 5337.921359
MKD 61.616006
MMK 2488.865218
MNT 4226.121106
MOP 9.60526
MRU 47.658441
MUR 53.834423
MVR 18.319442
MWK 2071.193456
MXN 20.620577
MYR 4.671242
MZN 75.555046
NAD 18.965415
NGN 1642.962557
NIO 43.952884
NOK 11.418882
NPR 175.499659
NZD 1.97076
OMR 0.457862
PAB 1.194435
PEN 3.993545
PGK 5.113009
PHP 69.813597
PKR 334.176468
PLN 4.213363
PYG 8000.884374
QAR 4.354904
RON 5.095326
RSD 117.354301
RUB 90.534923
RWF 1742.721367
SAR 4.44571
SBD 9.54107
SCR 17.197303
SDG 712.773565
SEK 10.560067
SGD 1.50588
SHP 0.889048
SLE 28.824866
SLL 24848.616602
SOS 682.634175
SRD 45.089405
STD 24526.870573
STN 24.490463
SVC 10.45093
SYP 13105.469656
SZL 18.959617
THB 37.213986
TJS 11.150158
TMT 4.14746
TND 3.431864
TOP 2.853168
TRY 51.538109
TTD 8.109842
TWD 37.443255
TZS 3075.70229
UAH 51.194065
UGX 4270.337087
USD 1.184989
UYU 46.35195
UZS 14602.313711
VES 409.936611
VND 30738.603075
VUV 140.766514
WST 3.212244
XAF 655.701663
XAG 0.013999
XAU 0.000244
XCD 3.202491
XCG 2.152662
XDR 0.815482
XOF 655.701663
XPF 119.331742
YER 282.412399
ZAR 19.100534
ZMK 10666.318069
ZMW 23.440872
ZWL 381.565831

Georgia cede ante Rusia sin oposición




Georgia, una nación que durante décadas ha luchado por mantener su soberanía frente a la influencia rusa, parece estar cayendo nuevamente bajo el control de Moscú, mientras la comunidad internacional observa en silencio. La creciente presencia política, económica y militar de Rusia en el país caucásico, combinada con la pasividad de Occidente, ha generado temores de que Georgia esté perdiendo su independencia de facto, un eco inquietante de la invasión rusa de 2008.

El conflicto actual tiene sus raíces en una historia compleja. Desde la guerra de 2008, Rusia ha mantenido el control sobre el 20 % del territorio georgiano, las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, reconocidas como independientes solo por Moscú y un puñado de aliados. Sin embargo, en los últimos años, la influencia rusa se ha intensificado más allá de estas zonas ocupadas. En 2023, el gobierno georgiano, liderado por el partido Sueño Georgiano, restableció vuelos directos con Rusia y eliminó los requisitos de visado para ciudadanos rusos, medidas que han sido interpretadas como un acercamiento pragmático a Moscú. Según datos del Banco Nacional de Georgia, las exportaciones a Rusia crecieron un 6,8 % en 2022, alcanzando los 652 millones de dólares, mientras que las importaciones se dispararon un 79 %, hasta los 1.800 millones, el nivel más alto en 16 años.

La reciente aprobación de la "Ley sobre Transparencia de la Influencia Extranjera" en junio de 2024, conocida como la "ley rusa", ha avivado las alarmas. Esta legislación, que obliga a las ONG con más del 20 % de financiación extranjera a registrarse como "agentes extranjeros", ha sido criticada por imitar las tácticas de represión del Kremlin contra la sociedad civil. Miles de georgianos han salido a las calles de Tiflis en protesta, exigiendo un rumbo proeuropeo, pero el gobierno ha respondido con mano dura, imponiendo multas y detenciones. Analistas como Natia Seskuria, del Royal United Services Institute, advierten que esta ley podría ser un paso hacia la consolidación de un régimen autoritario alineado con Rusia, alejando a Georgia de su aspiración de integrarse en la UE y la OTAN.

Mientras tanto, la "borderización" –el avance gradual de la línea de ocupación rusa en territorio georgiano– continúa sin cesar. Informes de la Misión de Observación de la Unión Europea (EUMM) señalan que, desde 2008, Rusia ha instalado cientos de kilómetros de alambradas y ha secuestrado a ciudadanos georgianos cerca de las fronteras administrativas. En el ámbito militar, más de 10.000 soldados rusos permanecen estacionados en Abjasia y Osetia del Sur, según estimaciones del gobierno georgiano, consolidando el dominio de Moscú.

La respuesta internacional ha sido tibia. Aunque Estados Unidos y la UE han expresado "preocupación" por la deriva autoritaria y la influencia rusa, no han impuesto sanciones significativas ni ofrecido un apoyo concreto para contrarrestar la presión del Kremlin. La guerra en Ucrania, que ha desviado la atención global desde 2022, parece haber relegado a Georgia a un segundo plano. "El Occidente no tiene voluntad ni recursos para enfrentarse a Rusia en otro frente", señala Mark Galeotti, experto en seguridad rusa, en un análisis reciente para el Atlantic Council.

La sociedad georgiana, sin embargo, no se rinde. Las elecciones de octubre de 2024 serán un punto de inflexión: una victoria del Sueño Georgiano podría sellar el giro hacia Rusia, mientras que un triunfo de la oposición prooccidental podría reavivar las esperanzas de independencia. Por ahora, Georgia se tambalea al borde de caer en manos de Rusia, y el mundo, inmerso en otras crisis, parece incapaz o reacio a actuar.