The Japan Times - Sistema fiscal español: ¿injusto?

EUR -
AED 4.284994
AFN 76.407481
ALL 92.396491
AMD 426.317499
ANG 2.088282
AOA 1069.936711
ARS 1757.186309
AUD 1.630776
AWG 2.101662
AZN 1.977473
BAM 1.956361
BBD 2.349913
BDT 143.281081
BGN 1.979285
BHD 0.439915
BIF 3479.897731
BMD 1.16678
BND 1.482725
BOB 13.423504
BRL 6.0053
BSD 1.166705
BTN 111.654142
BWP 15.633482
BYN 3.496102
BYR 22868.878801
BZD 2.346512
CAD 1.614269
CDF 2654.424169
CHF 0.936226
CLF 0.027132
CLP 1067.957339
CNY 7.842217
CNH 7.843716
COP 3568.711872
CRC 528.637975
CUC 1.16678
CUP 30.919658
CVE 110.296623
CZK 24.100122
DJF 207.764227
DKK 7.475638
DOP 68.619674
DZD 155.227197
EGP 59.190377
ERN 17.501693
ETB 190.586343
FJD 2.557117
FKP 0.855127
GBP 0.855524
GEL 3.039441
GGP 0.855127
GHS 12.980388
GIP 0.855127
GMD 85.765894
GNF 10251.939363
GTQ 8.903553
GYD 244.103711
HKD 9.143713
HNL 31.291972
HRK 7.532492
HTG 152.639839
HUF 362.839846
IDR 20659.931794
ILS 3.502088
IMP 0.855127
INR 111.735301
IQD 1528.538252
IRR 1603855.142711
ISK 141.004901
JEP 0.855127
JMD 184.592925
JOD 0.827218
JPY 185.696472
KES 150.976008
KGS 102.03527
KHR 4722.232508
KMF 492.380806
KPW 1050.10192
KRW 1614.776086
KWD 0.360033
KYD 0.972279
KZT 533.769314
LAK 26212.841579
LBP 104485.970946
LKR 383.780035
LRD 211.770717
LSL 18.700662
LTL 3.445197
LVL 0.705774
LYD 7.390119
MAD 10.822803
MDL 20.161781
MGA 5023.311089
MKD 61.547646
MMK 2449.932057
MNT 4193.716225
MOP 9.4174
MRU 46.713393
MUR 54.453702
MVR 18.026789
MWK 2023.128039
MXN 19.78868
MYR 4.714727
MZN 74.53332
NAD 18.700662
NGN 1572.527274
NIO 42.942312
NOK 10.854609
NPR 178.651222
NZD 1.957224
OMR 0.448626
PAB 1.166705
PEN 3.917323
PGK 5.250505
PHP 72.022953
PKR 323.750023
PLN 4.305755
PYG 7012.010433
QAR 4.253319
RON 5.253663
RSD 117.291665
RUB 97.542341
RWF 1719.793087
SAR 4.387314
SBD 9.371874
SCR 15.983007
SDG 701.815783
SEK 11.076284
SGD 1.482306
SHP 0.864427
SLE 28.703961
SLL 24466.782466
SOS 666.791178
SRD 44.071017
STD 24149.980566
STN 24.506396
SVC 10.208927
SYP 15170.467348
SZL 18.69452
THB 38.142151
TJS 10.780991
TMT 4.083728
TND 3.397474
TOP 2.809325
TRY 56.098626
TTD 7.921067
TWD 37.160176
TZS 3091.963458
UAH 52.189463
UGX 4346.246125
USD 1.16678
UYU 46.763408
UZS 13790.954043
VES 908.900544
VND 30538.704046
VUV 138.290853
WST 3.168864
XAF 656.12825
XAG 0.016872
XAU 0.00025
XCD 3.15328
XCG 2.102803
XDR 0.824974
XOF 656.145125
XPF 119.331742
YER 276.614193
ZAR 18.680356
ZMK 10502.424694
ZMW 22.138778
ZWL 375.702533

Sistema fiscal español: ¿injusto?




En España se está librando un acalorado debate sobre el sistema fiscal, que los críticos califican como uno de los más injustos de Europa. El creciente descontento se alimenta de una combinación de elevada presión fiscal, distribución desigual de la carga tributaria y unas políticas que muchos consideran contraproducentes para el crecimiento económico y la justicia social.

La presión fiscal en España ha alcanzado máximos históricos en los últimos años. En 2024, se prevé que la presión fiscal se sitúe en torno al 39 % del producto interior bruto (PIB), lo que situaría a España cerca de la media europea, que se sitúa en torno al 41 %. Especialmente llamativo es el denominado «gasto fiscal», que mide la presión fiscal en relación con la capacidad económica. En España, este se sitúa entre un 14 % y un 18 % por encima de la media de la UE, lo que significa que los contribuyentes españoles pagan muchos más impuestos en proporción a sus ingresos que sus vecinos europeos. Los más afectados son los trabajadores y las pequeñas empresas, que soportan una elevada carga del impuesto sobre la renta (IRPF) y las cotizaciones sociales.

Una de las principales críticas es la falta de progresividad del sistema fiscal. Si bien el impuesto sobre la renta es, en teoría, progresivo, los hogares más pobres soportan una carga desproporcionadamente alta a través de impuestos indirectos como el impuesto sobre el valor añadido (IVA). Los estudios muestran que el 20 % de los hogares más pobres pagan casi el mismo tipo impositivo efectivo que el 1 % más rico, lo que agrava la desigualdad. El IVA grava más a los hogares con bajos ingresos, ya que estos destinan una mayor parte de sus ingresos al consumo. Por el contrario, los hogares ricos se benefician de desgravaciones fiscales y de estructuras financieras complejas que reducen su carga fiscal.

Las empresas también son objeto de críticas. El tipo impositivo del impuesto de sociedades en España, del 25 %, es considerablemente superior a la media de la UE, que se sitúa en el 21,3 %. Además, las cotizaciones sociales de las empresas representan una parte importante de la carga fiscal, lo que afecta a la competitividad. Los críticos argumentan que la elevada fiscalidad de las empresas frena la inversión y provoca la fuga de capitales al extranjero. Son especialmente controvertidos los nuevos impuestos a los bancos, las empresas energéticas y los grandes patrimonios, que se introdujeron inicialmente con carácter temporal, pero que ahora se mantendrán de forma permanente. Aunque estas medidas han generado unos ingresos récord de casi 3000 millones de euros en 2023, son criticadas por lastrar la economía y poner en peligro el empleo.

El Gobierno defiende su política fiscal argumentando que es necesaria para sanear las finanzas públicas y financiar programas sociales. De hecho, España ha avanzado en la reducción del déficit presupuestario, que se prevé que se sitúe en el 2,7 % del PIB en 2025. También se prevé que la deuda se reduzca por debajo del 100 % del PIB para 2027. La Comisión Europea ha valorado positivamente el plan fiscal de España para 2025-2028, ya que cumple las nuevas normas fiscales de la UE y fomenta un crecimiento equilibrado. No obstante, sigue sin estar claro si esta política es sostenible a largo plazo. Los críticos advierten de que la elevada presión fiscal podría frenar el crecimiento económico, especialmente en un momento en el que la productividad se estanca y la inversión se debilita.

Otro problema es el elevado desempleo y la economía sumergida, que suponen una carga adicional para el sistema fiscal. Si España alcanzara las tasas de desempleo de la UE, se podrían obtener ingresos adicionales de hasta 14 000 millones de euros. La economía sumergida, que se estima que representa el 20 % del PIB, priva al Estado de recursos adicionales. En lugar de seguir aumentando los tipos impositivos, los expertos reclaman una base impositiva más amplia y una lucha más eficaz contra la evasión fiscal.

La percepción pública del sistema fiscal está marcada por la frustración. Muchos españoles consideran que la política fiscal es una «caza fiscal» que afecta sobre todo a la clase media y a las pequeñas empresas, mientras que las grandes empresas y los súper ricos suelen encontrar lagunas legales. El debate sobre una reforma fiscal que genere más justicia y competitividad está cobrando impulso. Las propuestas van desde una reducción de los impuestos a las empresas hasta un mayor gravamen del patrimonio para reducir la desigualdad de ingresos.

España se encuentra en una encrucijada. Mientras el Gobierno apuesta por la consolidación y la justicia social, los críticos advierten de un sistema que frena el crecimiento y la innovación. La pregunta sigue siendo cómo puede España encontrar un equilibrio entre la responsabilidad fiscal y el dinamismo económico sin poner en peligro la cohesión social.