The Japan Times - A las puertas de Odesa, en Ucrania, los civiles huyen y el hospital se llena

EUR -
AED 4.178757
AFN 72.250225
ALL 94.02407
AMD 418.820541
ANG 2.037212
AOA 1043.40961
ARS 1671.167609
AUD 1.642418
AWG 2.048132
AZN 1.936314
BAM 1.952147
BBD 2.291912
BDT 139.798421
BGN 1.92397
BHD 0.429197
BIF 3399.040011
BMD 1.137851
BND 1.474142
BOB 7.880255
BRL 5.908747
BSD 1.137971
BTN 107.740405
BWP 15.474046
BYN 3.19602
BYR 22301.878658
BZD 2.288598
CAD 1.615413
CDF 2577.232365
CHF 0.921428
CLF 0.026383
CLP 1038.345585
CNY 7.708712
CNH 7.729956
COP 3924.573097
CRC 516.234068
CUC 1.137851
CUP 30.15305
CVE 110.059067
CZK 24.21597
DJF 202.640836
DKK 7.475021
DOP 66.605374
DZD 152.065763
EGP 56.57702
ERN 17.067764
ETB 183.460724
FJD 2.552029
FKP 0.858939
GBP 0.862189
GEL 3.00965
GGP 0.858939
GHS 12.7731
GIP 0.858939
GMD 83.063205
GNF 9971.342488
GTQ 8.681641
GYD 238.074536
HKD 8.921912
HNL 30.445631
HRK 7.532459
HTG 148.781613
HUF 355.564749
IDR 20387.899572
ILS 3.409366
IMP 0.858939
INR 107.767968
IQD 1490.710711
IRR 1564545.058829
ISK 144.006533
JEP 0.858939
JMD 179.124837
JOD 0.806752
JPY 183.838023
KES 147.248975
KGS 99.505233
KHR 4567.453776
KMF 490.413826
KPW 1024.066255
KRW 1745.190132
KWD 0.351562
KYD 0.948326
KZT 553.534275
LAK 25199.627175
LBP 101903.027888
LKR 380.727615
LRD 207.102488
LSL 18.764841
LTL 3.359778
LVL 0.688274
LYD 7.302337
MAD 10.650572
MDL 20.033515
MGA 4754.062829
MKD 61.631531
MMK 2388.789922
MNT 4072.368574
MOP 9.189705
MRU 45.198832
MUR 54.571616
MVR 17.590876
MWK 1973.207904
MXN 19.947221
MYR 4.711271
MZN 72.641698
NAD 18.764841
NGN 1557.364695
NIO 41.871653
NOK 11.128649
NPR 172.384449
NZD 2.003989
OMR 0.437522
PAB 1.137971
PEN 3.851992
PGK 4.990662
PHP 69.945404
PKR 316.491209
PLN 4.284179
PYG 6936.928772
QAR 4.148202
RON 5.246856
RSD 117.39894
RUB 84.778484
RWF 1668.777528
SAR 4.271824
SBD 9.176814
SCR 15.385999
SDG 683.285463
SEK 11.061152
SGD 1.475292
SHP 0.849521
SLE 28.161986
SLL 23860.169706
SOS 650.38306
SRD 42.650036
STD 23551.217393
STN 24.454243
SVC 9.957369
SYP 125.769053
SZL 18.7589
THB 37.796567
TJS 10.554451
TMT 3.993857
TND 3.368397
TOP 2.739672
TRY 52.88458
TTD 7.726543
TWD 36.010474
TZS 2986.862101
UAH 51.081221
UGX 4165.206427
USD 1.137851
UYU 45.643993
UZS 13672.237457
VES 701.90074
VND 29953.92631
VUV 135.129502
WST 3.136287
XAF 654.731922
XAG 0.018353
XAU 0.000276
XCD 3.075099
XCG 2.050863
XDR 0.812306
XOF 654.731922
XPF 119.331742
YER 271.548259
ZAR 18.797127
ZMK 10242.019498
ZMW 20.413803
ZWL 366.387542
A las puertas de Odesa, en Ucrania, los civiles huyen y el hospital se llena
A las puertas de Odesa, en Ucrania, los civiles huyen y el hospital se llena

A las puertas de Odesa, en Ucrania, los civiles huyen y el hospital se llena

En un barrio de torres tristes y grises en la periferia de Mikolaiv, ciudad al sur de Ucrania bajo las bombas rusas, un obús impactó en el segundo piso de un edificio, arrancando las ventanas y las puertas. "Malditos", dice Liliana, una vecina.

Tamaño del texto:

El bombardeo se produjo el lunes, hacia las cinco de la mañana. Fue un milagro que no hubiera víctimas. "Estaba durmiendo y los cristales se pusieron a temblar, así que me pegué a la pared", cuenta Vitali Sobolev, un hombre de 70 años que vive justo al lado de donde cayó el obús.

En este barrio pobre de Mikolaiv no hay objetivos militares, solo civiles, "personas que no tienen casi nada y nadie les ayuda", explica Liliana Sidorska, la vecina del 4º. "¿Qué hace el gobierno ucraniano? ¿Por qué los rusos bombardean aquí? Son unos desgraciados, desgraciados", repite.

Mikolaiv y su región son el escenario de violentos combates y bombardeos desde hace varios días. La ciudad, de 500.000 habitantes, ya fue duramente golpeada durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.

A 130 kilómetros al oeste de Odesa, Mikolaiv se interpone entre el avance ruso y la gran ciudad portuaria ucraniana, objetivo estratégico para las fuerzas rusas.

Aunque la situación era relativamente tranquila el martes, seguían retumbando bombardeos esporádicos. Kilómetros y kilómetros de coches esperan para cruzar el puente que une la ciudad a la orilla oeste del río, para escapar de la ofensiva rusa.

- "¡Que nuestros aviones bombardeen a los rusos!" -

Delante del hospital central de la ciudad, Sabrina, una joven de 19 años, espera a su madre, que vino por un tratamiento en los riñones. "Luego nos iremos en bus lo más rápido posible. No podemos quedarnos, es peligroso", cuenta Sabrina, rodeada de bolsas, su perrito y un gato refugiado en su capucha. No tiene noticias de su marido, que está en el frente.

Los médicos del hospital están movilizados ante una llegada masiva de heridos. Varios soldados jóvenes están hospitalizados aquí, como Olexandr, de unos 20 años, con una pierna rota y llena de esquirlas del obús que cayó sobre su barracón el lunes. Según Olexandr, murieron ocho soldados ese día, ocho desaparecieron y 18 están heridos.

Imposible verificar sus palabras. De todas formas, incluso el cirujano jefe del hospital, Dmytro Sykorsky, ha dejado de contar los heridos y muertos. Solo sabe que, en los primeros días de la guerra, pasaron por el hospital 160 soldados. Desde entonces, no dejan de llegar civiles.

Sabe que su centro acogió a algunos soldados rusos, "pero no podemos acercanos a ellos, son los militares los que se ocupan", responde Sykorsky.

En su planta hay, sobre todo, civiles. Como Vira Pismenna, una sexagenaria de cabellos canosos y bonitos ojos azules, que tiene la cara cubierta de sangre seca, y un apósito en la sien.

Su pueblo, Snegirovka, a unos 60 kilómetros de Mikolaiv, fue bombardeado. "¡Que nuestros aviones bombardeen a los rusos por lo que nos han hecho!", afirma esta mujer de rostro dulce.

En otra habitación, a Maxime Sokol le están vendando la cabeza.

Sobre su pecho y en los brazos, este joven lleva tatuados un lobo, un dragón y un kalashnikov. A Maxime le dispararon cuando estaba a punto de lanzar un cóctel molotov sobre un blindado ruso. "Fue hace unos dos, tres o cuatro días, ya no me acuerdo", dice Maxime.

Maxime, que es hijo único, se queja de la cabeza. A su lado, su madre explica que Maxime no pudo unirse al ejército por problemas de salud, y que forma parte de los voluntarios civiles de la Defensa Territorial.

Con un hilillo de voz, Maxime tiene fuerzas, sin embargo, para bromear con la enfermera, y preguntarle si ya ha estado de safari: "Iremos después de la guerra", le promete ella. "¿Cuándo?", responde él. "No lo sé".

T.Sato--JT