Starmer quiere "una transición lo más fácil posible" tras anunciar su dimisión
El primer ministro británico, Keir Starmer, que anunció el lunes que dejará el cargo, desea "una transición lo más fácil posible", subrayó el martes su portavoz, cuando dos personalidades del Partido Laborista estudian, según los medios, presentarse contra Andy Burnham, favorito para suceder al jefe del gobierno.
Keir Starmer, que llegó al puesto de jefe de gobierno tras su aplastante victoria en las elecciones legislativas de julio de 2024, anunció el lunes su dimisión tras perder el apoyo de su partido.
Andy Burnham, hasta ahora alcalde del Gran Mánchester, es el único candidato declarado por el momento para sucederle, después de que el lunes se retirara un posible rival, el exministro de Salud, Wes Streeting.
La victoria de Burnham la semana pasada en unas elecciones parciales en el norte de Inglaterra le permite optar a la dirección del Partido Laborista para después llegar al puesto de jefe de gobierno.
En ausencia de rivales, Burnham podría ser primer ministro el 17 de julio, tras un periodo de presentación de candidaturas que va del 9 al 16 del mismo mes.
Sin embargo, dos nombres aparecen ahora en la prensa.
Uno de ellos es Al Carns, antiguo secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, que dimitió el 11 de junio para protestar contra la falta de medios de defensa previstos.
Carns declaró el martes que quiere conocer los planes políticos de Andy Burnham antes de decidir si se presenta. "Veremos hacia dónde nos lleva esto", señaló en un evento en Londres.
Los medios británicos también han señalado que Darren Jones, secretario jefe del Tesoro, un fiel aliado de Keir Starmer y uno de los principales miembros del gabinete, está siendo animado a presentarse por algunos diputados.
Una fuente cercana a Jones afirmó que mantiene todas las opciones abiertas hasta que Andy Burnham presente sus planes detallados, especialmente en materia económica, aunque considera "muy improbable" presentar una candidatura.
El primer ministro desea una "transición lo más fácil posible", aseguró por su parte el portavoz del actual primer ministro.
Keir Starmer "ha declarado que se esforzará al máximo por facilitar esa transición", ofreciendo "su apoyo total a la persona que le suceda", según el portavoz.
Una competición interna podría generar división dentro del laborismo, pero algunos diputados, como Nadia Whittome, consideran que una elección reforzaría la legitimidad del nuevo primer ministro.
Cualquier aspirante tendría que obtener el apoyo de 81 diputados de los 403 que ocupan escaño en el Parlamento para poder entrar en la carrera.
En caso de llegarse a una elección, votarían todos los afiliados del Partido Laborista.
Y.Ishikawa--JT