Las autoridades de Francia buscan prohibir o frenar nuevas protestas
Las autoridades francesas decretaron este jueves prohibiciones o restricciones a nuevas protestas que están surgiendo a raíz de las masivas manifestaciones del fin de semana pasado que derivaron en los peores disturbios registrados en el país en varios años.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que quiere "un regreso a la calma", dos días antes de nuevas protestas, y acusó a grupos de extrema izquierda de haber querido "hacer caer la República" durante los recientes disturbios, a falta de seis meses para las elecciones presidenciales.
"La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días", afirmó el jefe del Estado después de un consejo de seguridad.
Varias ciudades francesas fueron escenario de enfrentamientos y saqueos cuando jóvenes enmascarados tomaron las calles el 17 de octubre durante protestas contra el alto costo de la vida. Al menos 3.000 comercios fueron vandalizados en el país.
Las escenas de los saqueos y edificios públicos en llamas han dado la vuelta al mundo.
"Hemos tenido a la vez actos políticos e incluso sediciosos llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda cuyo objetivo es hacer caer la República", afirmó Macron al término de una reunión en el Elíseo con los servicios de inteligencia, acusados de no haber previsto la magnitud de la movilización del sábado.
Después de los actos violentos, las autoridades ordenaron tres noches de toque de queda en zonas de varias ciudades como París y Lyon, la tercera más grande del país. Este jueves, la Prefectura de París decretó que el toque de queda en algunos barrios de la capital francesa se extenderá hasta el lunes.
La revuelta ha sacudido al gobierno a pocos meses de las elecciones presidenciales de abril y mayo, a las que Macron no puede presentarse y en las que Marine Le Pen parte como favorita, según las encuestas.
En París, cientos de personas participaron este jueves en una protesta estudiantil cuya prohibición por parte de la policía fue anulada in extremis por un juez.
La presidencia anunció que Macron recibirá a las organizaciones de estudiantes de secundaria el viernes.
Los organizadores de las manifestaciones, el movimiento de los Chalecos Amarillos y los sindicatos, prevén más protestas a nivel nacional el sábado, y una huelga general y manifestaciones el 5 de noviembre.
- "El gobierno debe dar respuestas" -
El Ejecutivo desplegará el fin de semana vehículos blindados y unidades de élite de la policía y la gendarmería y también estará desplegada la misión Sentinelle, integrada por militares.
En París, las autoridades solo autorizaron una manifestación demarcada entre la plaza de la Bastilla y la plaza de la Nación, mientras que las autoridades de Lyon, Marsella, Rouen y Toulon han prohibido las protestas del sábado, una decisión considerada liberticida por la oposición.
Una parte de la oposición también reprocha al Ejecutivo una represión brutal, mientras que la derecha ve, por el contrario, una falta de firmeza.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, indicó este jueves que 217 de las 2.700 personas detenidas durante y desde el pasado fin de semana fueron encarceladas, y que otras 1.000 aún están siendo procesadas.
En este contexto tenso, el primer ministro, Sébastien Lecornu, recibió este jueves por la tarde a los partidos.
El coordinador nacional de Francia Insumisa (LFI), Manuel Bompard, afirmó que la reunión "le hizo perder" tiempo al país, ya que el primer ministro "en ningún momento entró en el debate concreto sobre las demandas" de los jóvenes y "el malestar social".
Por parte del Partido Comunista, Fabien Roussel, afirmó que "el gobierno debe dar respuestas y abordar las causas de estas manifestaciones, no los síntomas" y el candidato socialdemócrata Raphaël Glucskmann afirmó que si el Ejecutivo "cree que al no responder a las demandas de la juventud francesa el movimiento se agotará, se equivoca".
La mayoría de los partidos envió a sus líderes, pero el ultraderechista Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen estuvo representado por un responsable de menor rango.
- Louvre, Orsay y Picasso cerrarán el sábado -
En esta situación, los museos parisinos del Louvre, Orsay y Picasso permanecerán cerrados excepcionalmente el sábado y la feria de arte contemporáneo Art Basel Paris decidió clausurar por precaución el evento el viernes, dos días antes de lo previsto.
Después de los saqueos, los comerciantes temen el sábado. "La preocupación es máxima", declaró a la AFP Pierre Bosche, presidente de la Confederación de Comerciantes de Francia.
Muchos comerciantes de la capital están protegiendo las vitrinas de sus negocios con paneles de contrachapado.
Emmanuel Rénales, de 60 años, es dueño de un comercio de pinturas situado en una céntrica zona de París donde se produjeron numerosos saqueos el pasado fin de semana. Desde el lunes, traumatizado, duerme en su tienda, medio vacía.
"El sábado que viene me sorprendería que abriéramos", dijo a la AFP.
T.Sato--JT