Trump redobla amenazas a Teherán, que busca paralizar el comercio de petróleo
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó el martes a Irán con graves "consecuencias militares" si llega a minar el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el petróleo mundial y convertido en eje en esta guerra, en la que Teherán mantiene un tono desafiante.
Varias explosiones estremecieron el martes por la noche a la capital iraní, después de que Washington prometiera intensificar su ofensiva contra la república islámica, lanzada hace once días junto con Israel.
Las detonaciones se oyeron a varios kilómetros a la redonda, haciendo vibrar los cristales del apartamento de un periodista de la AFP que vive en el norte de la ciudad. Otras explosiones se escucharon más tarde en la noche por un equipo de la AFP.
"Las fuerzas de defensa israelíes iniciaron una nueva ola de ataques contra objetivos del régimen terrorista iraní en Teherán", escribió más tarde el ejército de Israel en su canal oficial de Telegram.
Trump subrayó en su plataforma Truth Social que "las consecuencias militares para Irán serán de un nivel jamás visto" si se colocan minas en el estrecho de Ormuz, de facto bajo control iraní y por donde en tiempos de paz transita una quinta parte de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).
Teherán rechazó la mera idea de un alto el fuego.
"Creemos que el agresor debe ser castigado", declaró el presidente del Parlamento iraní, el influyente Mohammad Bager Qalibaf.
Irán también pidió a la ONU "condenar explícitamente la agresión" israelo-estadounidense, según medios iraníes.
Blanco de bombardeos desde hace once días, el ejército iraní ha lanzado andanadas de misiles y drones contra Israel y países vecinos del golfo Pérsico, grandes productores de hidrocarburos que albergan en algunos casos bases estadounidenses.
A primera hora del miércoles, medios iraníes informaron que los Guardianes de la Revolución de Irán, el ejército ideológico de la república islámica, aseguraron haber atacado bases estadounidenses en Baréin y el Kurdistán iraquí.
- Precios del petróleo se desploman -
Desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, Teherán golpeó infraestructuras energéticas y bloqueó de facto las exportaciones de petróleo de Oriente Medio, lo cual ha convertido al oro negro en un elemento clave de la guerra.
Los precios del crudo se desplomaron este martes, lo que impulsó a buena parte de las bolsas en el mundo, en una jornada marcada por la atención del mercado al tránsito de petroleros en el golfo Pérsico.
La desescalada comenzó después de que Trump insinuara el lunes que la guerra en Oriente Medio podría terminar pronto.
La bajada se aceleró tras un video en X del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, posteriormente borrado y desmentido por la Casa Blanca, de que un primer petrolero escoltado por la Marina estadounidense había cruzado el estrecho de Ormuz.
En una declaración enviada a la AFP, el Departamento de Energía dijo que el video compartido "había sido subtitulado de forma incorrecta".
Prueba del riesgo para la producción de hidrocarburos, la refinería de Ruwais, en Emiratos Árabes Unidos, una de las más grandes del mundo, suspendió el martes su producción tras un ataque con dron en la zona, según una fuente cercana al caso.
"Vimos dos bolas de fuego elevarse del complejo, acompañadas de ruidos fuertes que parecían explosiones", contó bajo anonimato, un taxista que recogía al personal evacuado.
Oficialmente, no se ha anunciado ninguna destrucción.
Estados Unidos exigió que Irán no ponga de rehén a la economía mundial, pero Alí Mohammad Naini, portavoz de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del poder iraní, prometió no permitir "la exportación de un solo litro de petróleo" con destino al campo enemigo.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) debatió el martes la oportunidad de recurrir a las reservas estratégicas de hidrocarburos. La reunión concluyó sin anuncios.
- Romper "los huesos" -
Washington tampoco da muestras de moderación: el secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, anunció que el martes sería "el día más intenso de bombardeos".
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu prometió romper "los huesos" del poder iraní.
Habitantes de Teherán entrevistados por la AFP describieron un día a día de comercios con las persianas bajas, escuelas cerradas, igual que la mayoría de las oficinas y administraciones.
Las comunicaciones están restringidas y solo funciona la intranet local.
El ministerio de Inteligencia iraní anunció la detención de treinta personas por presunto espionaje, incluido un extranjero, cuya nacionalidad no ha sido revelada.
Según una vecina, hay "hombres armados en las calles". Pero "la gente está tranquila, se acostumbra a vivir a pesar de todo y se adapta", comenta otro residente de la capital.
- Líder supremo ausente y "herido" -
Irán designó el domingo como guía supremo al ayatolá Mojtaba Jamenei, tras la muerte de su padre en bombardeos israelo-estadounidenses en el primer día de la guerra.
Sin dar detalles, la televisión estatal mencionó que había resultado "herido" durante el conflicto.
Los bombardeos atribuidos a Irán seguían afectando también a numerosos países vecinos.
Kuwait y Arabia Saudita dijeron haber abatido drones, un arma omnipresente en el conflicto.
Explosiones se oyeron el martes por la noche en la capital de Baréin, Manama, según dos periodistas de la AFP.
El ejército israelí prosiguió su campaña dirigida, según afirma, contra el movimiento proiraní Hezbolá en el sur y el este del Líbano.
El gobierno libanés indicó el martes que "cerca de 760.000 desplazados" habían sido registrados desde el 2 de marzo, inicio de los combates entre Hezbolá e Israel.
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Y.Kato--JT