Milei ante el dilema de comerciar con China y satisfacer a Trump
Mientras el presidente Donald Trump reprende a los aliados de Estados Unidos por acercarse a China, su gran socio ideológico en América Latina Javier Milei queda en una posición incómoda, ya que Argentina mantiene un vínculo comercial y financiero clave con Pekín.
Ese dilema volvió a quedar expuesto cuando Milei afirmó a principios de enero que planea viajar a China este año, en momentos en que Trump presiona para imponer su supremacía en el continente americano.
Durante la campaña que lo llevó a la presidencia en 2023, Milei prometió que no haría "negocios con China" ni "con ningún comunista". Pero tras ser electo, adoptó una postura más pragmática.
Este giro se consolidó tras la renovación en 2024 y 2025 del tramo activado del swap (intercambio de monedas) con China por el equivalente a 5.000 millones de dólares.
China es el segundo socio comercial de Argentina, detrás de Brasil, e invierte millones en energía, litio e infraestructura en el país.
El intercambio con China está en alza y el año pasado representó el 23,7% de las importaciones y el 11,3% de las exportaciones argentinas, según el instituto estatal de estadísticas Indec.
Desde que renovó el swap en 2024, Milei señaló varias veces que planeaba visitar China. Por el momento, la presidencia argentina y la embajada china en Buenos Aires no respondieron a AFP sobre la posibilidad de este viaje.
En paralelo, el autoproclamado anarcocapitalista mantiene un férreo alineamiento con el Estados Unidos de Trump, quien busca alejar a los chinos de la región.
"Este alineamiento total con Estados Unidos e Israel, que es una posición prácticamente única en el mundo, obviamente entra en conflicto con promover mayores relaciones con China", dijo a la AFP Patricio Giusto, director del Observatorio Sino-Argentino.
- Doctrina Donroe -
Estados Unidos pretende reafirmar su hegemonía regional a través de una reinterpretación de la Doctrina Monroe impulsada por Trump y apodada "doctrina Donroe", según la cual Washington puede intervenir América Latina si considera amenazados sus intereses.
"Argentina es un Estado clave en el hemisferio, y no solamente en el continente, en esta búsqueda de legitimación de liderazgo que está teniendo Donald Trump", dijo a la AFP Florencia Rubiolo, directora de Insight 21, el centro de análisis de Universidad Siglo 21.
Solo en las últimas semanas, Milei alabó los ataques militares estadounidenses en Venezuela que permitieron la captura de Nicolás Maduro y se dijo honrado de suscribir el Consejo de Paz ideado por Trump.
En octubre, Milei recibió de Washington una línea de ayuda financiera por 20.000 millones de dólares, un fuerte respaldo en medio de una crisis política y cambiaria previa a las elecciones legislativas, que su partido ganó.
"No queremos otro Estado fallido o liderado por China en América Latina", dijo entonces el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Durante la gestión de Milei, dos jefes del Comando Sur estadounidense han visitado una base argentina en construcción en Ushuaia, la ciudad más austral del país.
La semana pasada, también llegaron a Ushuaia legisladores estadounidenses, en momentos en que China incrementa su presencia en el Polo Sur. Visitaron asimismo el enorme yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén, segunda reserva de gas no convencional y cuarta de petróleo de esquisto del mundo, con jerarcas de la petrolera estatal YPF.
"Milei intenta separar la relación económica, sobre todo el vínculo comercial con China, de su alineamiento geopolítico total con Estados Unidos. El dilema es si esta separación puede sostenerse en el tiempo, especialmente si Donald Trump empieza a imponer condiciones también en el plano comercial", dijo Giusto.
- "Impracticable" -
Milei dijo en Davos en enero que "China es un gran socio comercial" que ofrece "un montón de oportunidades para expandir mercados" y eso "no está en conflicto" con su alineamiento con Estados Unidos.
"Gobierno para 47,5 millones de argentinos y tomo las decisiones que más favorecen a los argentinos", dijo entonces. "Yo quiero una economía abierta".
Para Giusto, la relación con China avanza por "mera inercia de la gran complementariedad económica" entre ambos países.
Según el Indec, el 70% de las exportaciones argentinas a China en 2025 correspondieron a soja, carne bovina y litio. Y la apertura económica del gobierno Milei favoreció la inundación de productos de consumo chinos.
En 2025 las importaciones puerta a puerta (con Temu y Shein a la cabeza) crecieron un 274,2%, según datos oficiales. Otro ejemplo fue el ingreso en enero de unos 5.000 autos eléctricos de la marca china BYD.
"Para la Argentina interrumpir el vínculo con China es absolutamente impracticable, (porque) China no es reemplazable como socio", señaló Rubiolo.
M.Fujitav--JT