The Japan Times - Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable

EUR -
AED 4.212647
AFN 75.706745
ALL 93.785056
AMD 417.95623
ANG 2.053566
AOA 1051.871531
ARS 1693.068653
AUD 1.636486
AWG 2.06044
AZN 1.950306
BAM 1.956531
BBD 2.30016
BDT 140.782624
BGN 1.970117
BHD 0.430661
BIF 3407.247875
BMD 1.147079
BND 1.475784
BOB 7.942182
BRL 5.841155
BSD 1.142027
BTN 109.870069
BWP 15.508797
BYN 3.293331
BYR 22482.74396
BZD 2.296859
CAD 1.610407
CDF 2591.250878
CHF 0.923106
CLF 0.026959
CLP 1061.024977
CNY 7.764344
CNH 7.761698
COP 3708.73509
CRC 518.493811
CUC 1.147079
CUP 30.397587
CVE 110.306232
CZK 24.198773
DJF 203.366017
DKK 7.475225
DOP 66.704934
DZD 152.51448
EGP 57.964991
ERN 17.206182
ETB 184.327201
FJD 2.569743
FKP 0.857212
GBP 0.847181
GEL 3.005669
GGP 0.857212
GHS 13.149915
GIP 0.857212
GMD 84.884489
GNF 10016.093249
GTQ 8.712257
GYD 238.929311
HKD 8.990998
HNL 30.583432
HRK 7.53551
HTG 149.272955
HUF 359.214028
IDR 20796.538163
ILS 3.440146
IMP 0.857212
INR 110.735945
IQD 1496.059221
IRR 1577233.31358
ISK 143.201479
JEP 0.857212
JMD 181.017664
JOD 0.81335
JPY 185.945479
KES 148.305395
KGS 100.311782
KHR 4614.946325
KMF 492.096857
KPW 1032.370974
KRW 1703.377246
KWD 0.35478
KYD 0.951656
KZT 537.801028
LAK 25816.650161
LBP 102267.427157
LKR 384.003539
LRD 207.277479
LSL 18.712495
LTL 3.387025
LVL 0.693857
LYD 7.316735
MAD 10.661685
MDL 20.076505
MGA 4855.815084
MKD 61.63956
MMK 2408.175867
MNT 4114.097999
MOP 9.221247
MRU 45.634859
MUR 54.049845
MVR 17.733584
MWK 1980.240206
MXN 19.939968
MYR 4.665858
MZN 73.309699
NAD 18.712495
NGN 1578.346212
NIO 42.027175
NOK 11.074248
NPR 175.79171
NZD 1.961642
OMR 0.441053
PAB 1.142027
PEN 3.886653
PGK 5.028055
PHP 70.726009
PKR 317.394341
PLN 4.323644
PYG 6926.589131
QAR 4.163456
RON 5.237678
RSD 117.350156
RUB 88.902142
RWF 1679.92795
SAR 4.299794
SBD 9.258487
SCR 15.472635
SDG 688.815441
SEK 11.002493
SGD 1.477873
SHP 0.85641
SLE 27.960057
SLL 24053.676767
SOS 652.643956
SRD 43.203004
STD 23742.214668
STN 24.510016
SVC 9.992735
SYP 126.789023
SZL 18.708993
THB 38.512591
TJS 10.529336
TMT 4.026246
TND 3.379363
TOP 2.76189
TRY 53.965477
TTD 7.751898
TWD 36.965782
TZS 3016.487996
UAH 51.112806
UGX 4219.577261
USD 1.147079
UYU 45.957179
UZS 13804.15994
VES 831.44835
VND 30117.126737
VUV 137.995046
WST 3.170484
XAF 656.202286
XAG 0.019878
XAU 0.000283
XCD 3.100037
XCG 2.058169
XDR 0.816105
XOF 656.202286
XPF 119.331742
YER 271.455999
ZAR 18.718261
ZMK 10325.081618
ZMW 20.801776
ZWL 369.358897
Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable
Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable / Foto: ANTHONY WALLACE - AFP

Refugiados norcoreanos añoran a sus familias detrás de una frontera impenetrable

Después de hacer una reverencia y dar una ofrenda de fruta y pescado seco, Ryh Jae-hong tira una copa de alcohol hacia la cerca de alambre de púas que separa la isla surcoreana de Gyodong de Corea del Norte.

Tamaño del texto:

Los surcoreanos realizan este ritual fúnebre durante el festival Chuseok, que celebra la cosecha otoñal, en altares levantados a lo largo de la frontera para honrar a sus familiares que permanecieron en el Norte.

A solo dos kilómetros del altar de Manghyangdae, frente a la punta norte de Gyodong, agricultores norcoreanos trabajan la tierra bajo banderas rojas y un cercano letrero gigante que dice "¡Viva el socialismo!"

"Ellos están allí, espero que estén bien", dice Ryh. Su padre huyó al sur al final de la Guerra de Corea en los años 1950, pero su abuela y otros familiares quedaron atrás y no volvió a saber de ellos.

La isla Gyodong, en el delta del río Han, recibió a miles de desplazados durante la guerra.

Muchos cruzaron en barcos pequeños o a nado cuando las fuerzas chinas, aliadas con los norcoreanos, avanzaron sobre el pueblo de Yeonbaek.

No sabían entonces que sería su último cruce.

Los desplazados encontraron algo de consuelo en las golondrinas de la isla, que según la leyenda, mandan mensajes a través de la frontera más impenetrable del mundo.

Telescopios instalados en el altar de Manghyangdae son su único medio de ver lo que fue su hogar, al otro de la cerca de púas.

Muchos refugiados de primera generación han muerto, y entre los pocos que siguen vivos hay una profunda tristeza.

- Reunificación esperada -

"Somos un pueblo de corazones rotos. Aunque hoy tenemos abundancia, mis padres, hermanos y hermanas todos siguen en Corea del Norte", lamentó Chai Jae-ok, de 94 años.

"Vine al Sur y tuve que abandonarlos. ¿De qué sirve vivir con lujos si no puedo verlos de nuevo? Día y noche, no paro de llorar esperando una reunificación".

"Quiero ver que suceda antes de cerrar los ojos para siempre", expresó el anciano.

Pero su sueño permanece esquivo por ahora.

Corea del Norte expresó recientemente su disposición de retomar el diálogo con Estados Unidos, pero también dejó claro que no pretende hablar con el Sur y calificó a Seúl como un "Estado hostil".

Pyongyang desmanteló todas las instituciones dedicadas a la reunificación y demolió las carreteras y vías férreas que conectan a los dos países, construidas en períodos de distensión en los años 2000.

- Gran dolor -

"Mi único deseo es que incluso si no hay reunificación durante mi vida, que un intercambio entre el Norte y el Sur me permita al menos llorar en la tumba de mis padres", dice Chai.

"Está a solo seis kilómetros de aquí. En coche son solo 10 minutos. ¿Existe dolor más grande?", preguntó.

Min Ok-sun, de 92 años, dejó a sus padres y cuatro hermanos en el Norte.

"Dejé mi patria a los 17 y nunca los vi de nuevo", recuerda.

Se casó con otro refugiado en Gyodong, Kim Ching-san, un excombatiente de 96 años que realizaba misiones de infiltración en el Norte.

"Cuando veo los pájaros regresar a sus nidos al ponerse el sol, pienso que los humanos también tenemos necesidad de volver a casa. Es nuestro instinto", dice Kim.

"Mi esposa y yo tenemos formas diferentes de lidiar con la añoranza por nuestra patria. Ella se consuela con cosas simples, como acurrucarse debajo de una manta. Yo no puedo olvidar", admite.

"Cada día lucho por dentro, como si aún estuviera en guerra. Por eso me veo más viejo que ella".

Refugiados y otros ancianos se reúnen en días festivos en Gyodong para cantar viejas baladas coreanas de la época bajo ocupación japonesa, de 1910 a 1945.

"Son canciones que todo el mundo en el Sur y el Norte conocían antes de la división", cuenta Chang Gwang-hyuck, un voluntario que dirige las sesiones y cuyo abuelo venía del Norte.

"Reflejan las aspiraciones y emociones de la gente en ese tiempo. Lo que estos ancianos más desean es aliviar su nostalgia", asegura Chang.

"Cuando veo esta gente que dejó sus casas a los 20 y no ha podido regresar, siento una profunda tristeza".

M.Matsumoto--JT