The Japan Times - Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal

EUR -
AED 4.095701
AFN 72.480008
ALL 90.882712
AMD 401.805034
ANG 1.995737
AOA 1023.635334
ARS 1721.721299
AUD 1.622157
AWG 2.007127
AZN 1.900047
BAM 1.951697
BBD 2.245579
BDT 138.86805
BGN 1.948955
BHD 0.420772
BIF 3356.362879
BMD 1.115071
BND 1.428792
BOB 13.374482
BRL 6.138357
BSD 1.114956
BTN 104.659009
BWP 15.359741
BYN 3.339105
BYR 21855.38619
BZD 2.242466
CAD 1.573756
CDF 2586.964483
CHF 0.914881
CLF 0.027698
CLP 1090.127033
CNY 7.444774
CNH 7.440667
COP 3625.685911
CRC 505.646021
CUC 1.115071
CUP 26.76054
CVE 110.842372
CZK 24.346956
DJF 198.170808
DKK 7.480457
DOP 67.740985
DZD 152.081196
EGP 59.957114
ERN 16.726061
ETB 179.75372
FJD 2.514764
FKP 0.833961
GBP 0.834821
GEL 2.893653
GGP 0.833961
GHS 13.029646
GIP 0.833961
GMD 83.077063
GNF 9876.743229
GTQ 8.520088
GYD 233.749058
HKD 8.744552
HNL 30.190584
HRK 7.547925
HTG 146.132606
HUF 363.51345
IDR 20192.258205
ILS 3.552538
IMP 0.833961
INR 104.869336
IQD 1688.217076
IRR 2108992.359359
ISK 136.919964
JEP 0.833961
JMD 176.947992
JOD 0.790629
JPY 176.744329
KES 144.903869
KGS 97.510486
KHR 4549.488945
KMF 492.86165
KPW 1003.563608
KRW 1520.737678
KWD 0.346765
KYD 0.929309
KZT 499.776184
LAK 25094.667032
LBP 99854.583719
LKR 370.763872
LRD 189.90075
LSL 18.465996
LTL 3.292514
LVL 0.674496
LYD 7.170329
MAD 10.880307
MDL 19.93044
MGA 5123.750363
MKD 61.556144
MMK 2341.311039
MNT 4015.078679
MOP 9.000882
MRU 44.882019
MUR 52.442198
MVR 17.176258
MWK 1936.878232
MXN 20.768572
MYR 4.528864
MZN 71.257178
NAD 18.465992
NGN 1502.23485
NIO 40.823159
NOK 10.548462
NPR 167.454215
NZD 2.010586
OMR 0.428348
PAB 1.115031
PEN 3.838635
PGK 5.008941
PHP 70.369926
PKR 308.456482
PLN 4.399568
PYG 6968.50605
QAR 4.062245
RON 5.343646
RSD 117.7359
RUB 91.352798
RWF 1644.729318
SAR 4.18675
SBD 8.974739
SCR 15.631155
SDG 670.719139
SEK 11.033072
SGD 1.430194
SHP 0.835103
SLE 25.591287
SLL 23382.48045
SOS 637.267002
SRD 41.908265
STD 23079.712667
STN 24.8382
SVC 9.75549
SYP 14498.149201
SZL 18.465983
THB 37.411034
TJS 10.285553
TMT 3.902748
TND 3.329048
TOP 2.684822
TRY 55.9111
TTD 7.561104
TWD 36.546782
TZS 2946.578434
UAH 50.509358
UGX 4560.432794
USD 1.115071
UYU 44.855697
UZS 13380.84906
VES 999.456181
VND 28526.296796
VUV 133.25575
WST 3.108617
XAF 655.957
XAG 0.021465
XAU 0.000274244363
XCD 3.013535
XCG 2.009331
XDR 0.788413
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 263.853652
ZAR 18.419263
ZMK 10036.978597
ZMW 22.65679
ZWL 359.052318
SSP 6406.644798
MXV 2.336546
Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal
Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal

Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal

El accidente ferroviario de Adamuz y el debate posterior sobre la seguridad en los puestos de mando de Renfe han llevado también la atención hacia el funcionamiento de los centros de control de Metro de Madrid. El sindicato Solidaridad Obrera ha respondido a un reportaje de El Mundo evidenciando muchas de las carencias que los controladores o inspectores de puesto de mando (como se llama en el suburbano madrileño) vienen denunciando hace muchos años.

Tamaño del texto:

El accidente ferroviario de Adamuz y el debate posterior sobre la seguridad en los puestos de mando de Renfe han llevado también la atención hacia el funcionamiento de los centros de control de Metro de Madrid. El sindicato Solidaridad Obrera ha respondido a un reportaje de El Mundo evidenciando muchas de las carencias que los controladores o inspectores de puesto de mando (como se llama en el suburbano madrileño) vienen denunciando hace muchos años. Entre otras cosas, déficit de personal, dificultad para cubrir las vacantes, falta de formación, programas informáticos obsoletos, comunicaciones que no quedan grabadas y un largo etcétera.

Dos trabajadores de la red madrileña consultados por El Salto advierten de que las condiciones en las que desempeñan su trabajo no siempre garantizan la seguridad que requiere una actividad de estas características. La falta de personal, la presión para mantener el servicio y las carencias en la formación de los nuevos inspectores son algunas de las cuestiones que señalan. “Hay una presión absoluta para que esto se mueva”, resume uno de ellos, que lleva 17 años en Metro de Madrid, siete como maquinista y diez como inspector o controlador. Su preocupación parte de la comparación con lo sucedido en Renfe y del señalamiento público de los trabajadores después de el accidente. “Vemos que el caso de Renfe, aunque pudiera haber un error, nos parece vergonzoso el señalamiento desde el minuto uno y filtrando los audios, que es algo que solo puede hacerlo alguien desde dentro”, explica.

Considera que algunas de las circunstancias que pueden afectar a un puesto de mando también están presentes en el suburbano madrileño. “Estamos comparando con la idea que tenemos, de protocolos y sistemas, pero creo que el problema que se haya podido dar, llevándolo a Metro, que vamos más despacio, puede ser similar”. El trabajador pone el foco en la distancia entre los protocolos de seguridad y la presión que se experimenta durante una incidencia. “Aunque te digan en las formaciones que cuando se detiene un tren la seguridad es lo importante, la realidad es distinta, porque detienes la red entera, con pasajeros. Hay una presión absoluta para que los trenes se muevan y a toro pasado es fácil que te saquen errores de protocolos”.

Para este inspector, el análisis de los accidentes no puede quedarse en señalar a quien estaba trabajando en el momento en que se produjo el fallo. “Lo que hay que ver es por qué vino ese fallo humano, que nadie lo está valorando, igual es nos harían a nosotros”, advierte y recuerda que “errores del sistema o incidencias hay todos los días en Metro, porque son instalaciones usadas todos los días del año, con mucho tráfico y es normal que se averíen cosas”. Uno de los problemas que señala tiene que ver con la transformación de la categoría profesional de inspector de puesto de mando y las condiciones de acceso. de acuerdo con explica, anteriormente se trataba de un puesto al que se llegaba después de una trayectoria profesional y un proceso formativo exigente. “Antes era un ascenso llegar a ser inspector de puesto de mando, con unas condiciones de experiencia en ciertos puestos, con un curso de tres meses fuera de tu horario y luego con prácticas. Si superabas todo eso, eras inspector”.

El trabajador considera que ese modelo se ha ido deteriorando. “Ahora, van tapando jubilaciones como pueden porque se ha convertido en un puesto devaluado, con menos salario. Para que la gente se anime, van pidiendo menos condiciones: puedes sacar un cero en el examen que vas al curso, puede que no hayas visto un tren en tu vida y que salga como salga”. Recuerda que anteriormente para acceder a las prácticas era necesario obtener incluso más de un siete en las pruebas, porque se trataba de una categoría que despertaba interés entre la plantilla.

A la pérdida de atractivo salarial del puesto se suma, de acuerdo con relata, la dificultad para protestar por las condiciones laborales. “No hemos tenido capacidad de protestar porque hacer una huelga imponen unos servicios mínimos del 100% donde llegábamos a estar más personal que un día normal”, explica. La falta de plantilla también repercute en la organización de los turnos donde les obligaban a modificar sus horarios para cubrir bajas o permisos incluso de un día para otro. Una situación que se suma a la responsabilidad de acompañar y formar a las nuevas incorporaciones. “Yo no me niego a dar prácticas al recién salido de la formación, pero sí que nos negamos a asumir la responsabilidad de lo que hace alguien que no creemos que esté preparado para asumir esta carga de trabajo”, explica. de acuerdo con denuncia, acaban teniendo que hacerlo bajo amenazas de sanción.

A estas dificultades se añaden las derivadas de las obras de automatización de la línea 6. El trabajador describe las noches de trabajo como una situación especialmente complicada por la convivencia entre las intervenciones en la infraestructura y el servicio. “Ahora la automatización de la línea 6, el programa estrella electoral, por las noches están siendo ‘Los juegos del hambre’”, afirma. “Varios compañeros han tenido que llamar al Samur ante el desfase de trabajo que hemos tenido”.

Un segundo inspector de puesto de mando, que lleva solo cuatro meses en el cargo, describe también la presión que supone gestionar determinadas franjas horarias. Aunque reconoce que ya había conocido las horas punta durante sus prácticas, considera que se trata de situaciones especialmente estresantes, sobre todo cuando se produce una avería. “Sucede más veces de lo que nos pensamos la ciudadanía”, señala. En su caso, trabaja en el turno de noche, que identifica como uno de los momentos más exigentes de la jornada. Explica que uno de los puntos de mayor tensión se produce durante los encierres de la 1.30 de la madrugada, cuando deben retirarse los trenes del servicio y sacar los vehículos de mantenimiento. “Hay un gran número de vehículos que no acantonan correctamente”, explica. A continuación llega la apertura, cuando deben sacar los trenes que comienzan el servicio de la mañana mientras se retiran los vehículos de mantenimiento.

El principal problema, a su juicio, es la actual plantilla. “¿Suficiente personal? Pues creo que no, porque como te he dicho antes, tenemos que ser diez personas en sala de compuestos y dos haciendo relevos. ¿Qué pasa? Que cuando hay una incidencia o algo y a lo mejor estás tú solo con tu jefe indirecto que te viene a apoyar”, describe. La situación empeora en determinadas épocas del año, especialmente durante el verano, cuando las vacaciones reducen todavía más las plantillas y se recurre a agrupar líneas. Por la noche, explica, cada línea suele funcionar de manera independiente, aunque algunas ya trabajan conjuntamente. Cuando faltan trabajadores, la organización se modifica y los inspectores pueden terminar asumiendo la supervisión de dos líneas, incluso cuando tienen una carga de trabajo superior a la habitual.

El inspector apunta también a la falta de formación de las nuevas incorporaciones como uno de los problemas que deberían abordarse con anterioridad a que se produzcan nuevas entradas de personal. Calcula que, con las próximas promociones, entre un 30% y un 40% de la plantilla podría ser de nuevo ingreso. “Lo cual va a tener más riesgo”, advierte. A su juicio, la incorporación de trabajadores sin una formación y experiencia suficientes puede incrementar las dificultades en un puesto donde las decisiones se toman bajo presión y afectan al funcionamiento de toda la red.

Las preocupaciones de los trabajadores coinciden con las denuncias trasladadas por Solidaridad Obrera, que amplía el diagnóstico sobre las condiciones del colectivo de Inspección de Puesto de Mando. El sindicato denuncia que no se realizan simulacros para practicar escenarios críticos y que el déficit de personal se mantiene en determinadas épocas del año. de acuerdo con explica, esta situación provoca que algunos trabajadores reciban comunicaciones obligándoles a cambiar sus turnos con menos de cinco días de antelación.

La organización sindical relaciona la falta de personal con la pérdida de atractivo económico de la categoría para quienes proceden del colectivo de maquinistas, a pesar de que el puesto de inspector tenga un nivel salarial superior. Esto habría favorecido el acceso de trabajadores procedentes de otras categorías ajenas a los trenes y una rebaja de las exigencias para cubrir las vacantes. Solidaridad Obrera matiza que el problema no reside en la capacidad de estas personas para desarrollar su trabajo, sino en que la formación no se ha adaptado a las nuevas condiciones de acceso. “Lejos de adecuar la formación teórica y práctica a esta nueva situación, esta resulta bastante deficitaria”, señala el sindicato, que considera necesario adaptar tanto los contenidos como los tiempos formativos.

El sindicato añade otros problemas relacionados directamente con los medios técnicos: programas informáticos que considera obsoletos y comunicaciones por radioteléfono que no quedan grabadas. Deficiencias que, junto a la ausencia de simulacros y las plantillas insuficientes, dibujan un escenario que, a su juicio, no puede explicarse únicamente a partir de posibles errores individuales. “Al final, cuando ocurre un accidente de este calibre como el de Renfe, se intenta siempre culpar a la persona trabajadora obviando el caldo de cultivo que hace que estos accidentes puedan ser más posibles: estrés, plantillas deficitarias, programas obsoletos…”, advierte el sindicato.

A esta situación se suma una cuestión normativa que preocupa a los trabajadores. El segundo inspector considera que Metro de Madrid dispone de un amplio margen para establecer sus propias normas porque la Comunidad de Madrid todavía no ha desarrollado una ley ferroviaria autonómica que regule cuestiones relacionadas con la seguridad. Recuerda que la Ley Ferroviaria estatal deja en manos de las comunidades autónomas la regulación de los transportes ferroviarios que no atraviesan más de una provincia, como sucede con los metros.

de acuerdo con explica, la Comunidad Valenciana ya cuenta con una normativa propia, mientras que Madrid sigue sin aprobarla. El trabajador recuerda que Solidaridad Obrera denunció esta ausencia hace uno o dos años y que la organización consiguió que la Comunidad tuviera que plantearse la elaboración de su propia ley. “Pero aún la estamos esperando”, concluye.

K.Nakajima--JT