Anderson juega con los pliegues en la alta costura para Dior
El plisado en todo su esplendor. El diseñador Jonathan Anderson hizo un elogio a los pliegues en su segunda colección de alta costura para Dior, presentada este lunes en París.
Desde escultóricos vestidos hasta conjuntos más fluidos, pasando por abrigos y pantalones, una gran parte del guardarropa propuesto por el diseñador norirlandés para la temporada otoño-invierno 2026-2027 tenía esta técnica del pliegue.
Anderson, gran amante del arte, quiso hacer un homenaje a la artista estadounidense Lynda Benglis, conocida por sus esculturas y piezas en relieve.
"Muchas obras de la artista nacen de materiales bidimensionales que, mediante técnicas de anudado, plisado o moldeado, se transforman en objetos tridimensionales. El arte de la alta costura realiza una transformación similar: el tejido adquiere una forma escultórica, que se acentúa cuando se lleva puesto", explicó el estilista en una nota de prensa.
En lo que parecía un bosque de helechos, en el museo Rodin, se sucedieron las siluetas, en tonos a menudo blancos, grises y negros, pero también con toques cobres, plateados, rojos o verde manzana.
Muchas prendas tenían detalles florales, como un conjunto en malla de amplios pliegues llamados milhojas, o un abrigo negro terminado en helechos blancos bordados.
Sabrina Carpenter, Josh O'Connor, Pharrell Williams o Priyanka Chopra fueron algunas de las estrellas que asistieron al desfile.
Anderson, considerado uno de los niños prodigio de la moda, es un trabajador infatigable. Hace apenas dos semanas presentó en París la línea masculina de la firma francesa, y su nombre volvió a circular estos días como el creador del vestido de novia de Taylor Swift para su boda con Travis Kelce en Nueva York.
Con 41 años, el británico fue nombrado el año pasado director artístico de las colecciones femeninas y masculinas de Dior. Se convirtió así en el primer diseñador desde Christian Dior en supervisar las tres líneas de la casa emblemática de LVMH, incluida la alta costura.
- Corsés en silicona -
En esta primera jornada de la Semana de la Alta Costura, también pudo verse lo nuevo de Schiaparelli, una colección repleta de corsés ultraceñidos en materiales sintéticos como la silicona combinados con faldas bordadas transparentes o pantalones recubiertos de perlas.
Varias piezas tenían toques marinos, como un conjunto en látex negro con tentáculos, o un vestido en tul recubierto de puntos en silicona negros, como escamas, que recordaba a una medusa.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny, que dio dos conciertos este fin de semana en la capital francesa, estuvo presente en el desfile. Vestido con un traje amarillo pastel y una corbata dorada en forma de trenza, también lució dos broches típicos de la marca, una cerradura y un ojo.
La diseñadora neerlandesa Iris Van Herpen buscó inspiración en el sistema solar para su colección, para la que combinó, como suele hacer, materiales innovadores, en conjuntos a veces fluidos y a veces muy estructurados.
Entre los momentos clave de esta edición, destaca el desfile de Chanel, el martes, en el que el francobelga Matthieu Blazy también presentará su segunda colección de alta costura para la marca de la doble C.
Los desfiles el miércoles de Balenciaga y Jean Paul Gaultier, que cambiaron recientemente de directores creativos y estuvieron ausentes en la anterior temporada, generan también mucha expectativa, entre las 30 firmas que presentarán hasta el jueves sus colecciones.
A diferencia de la Semana de la Moda, la alta costura se celebra en enero para la temporada de verano y en julio para la de invierno, solamente en París. Se trata de una especificidad francesa en la que se presentan piezas únicas, hechas siempre a mano, destinadas sobre todo a las grandes galas y las alfombras rojas.
Y.Ishikawa--JT