The Japan Times - Irán y Argentina?

EUR -
AED 4.256969
AFN 73.026624
ALL 95.949668
AMD 436.29849
ANG 2.074968
AOA 1062.937298
ARS 1612.956254
AUD 1.648622
AWG 2.089361
AZN 1.97515
BAM 1.955793
BBD 2.330592
BDT 141.989509
BGN 1.981339
BHD 0.437098
BIF 3425.188147
BMD 1.159146
BND 1.479895
BOB 7.995972
BRL 6.159011
BSD 1.157196
BTN 108.180626
BWP 15.778945
BYN 3.510788
BYR 22719.261378
BZD 2.327292
CAD 1.591102
CDF 2637.057544
CHF 0.913917
CLF 0.027244
CLP 1075.745893
CNY 7.982348
CNH 8.005172
COP 4253.385281
CRC 540.49813
CUC 1.159146
CUP 30.717369
CVE 110.264618
CZK 24.515015
DJF 206.059287
DKK 7.48519
DOP 68.689762
DZD 153.294785
EGP 59.995792
ERN 17.38719
ETB 182.369469
FJD 2.566871
FKP 0.868888
GBP 0.86899
GEL 3.147128
GGP 0.868888
GHS 12.613956
GIP 0.868888
GMD 85.201694
GNF 10142.964899
GTQ 8.863969
GYD 242.099162
HKD 9.082199
HNL 30.628894
HRK 7.547552
HTG 151.809475
HUF 393.739159
IDR 19654.711213
ILS 3.60393
IMP 0.868888
INR 108.971952
IQD 1515.894754
IRR 1525001.44174
ISK 144.047519
JEP 0.868888
JMD 181.799371
JOD 0.82188
JPY 184.582853
KES 149.909481
KGS 101.364887
KHR 4623.983998
KMF 494.955743
KPW 1043.265709
KRW 1744.874492
KWD 0.35536
KYD 0.964297
KZT 556.328075
LAK 24848.914008
LBP 103633.441366
LKR 360.978751
LRD 211.759267
LSL 19.520632
LTL 3.422657
LVL 0.701156
LYD 7.407974
MAD 10.813063
MDL 20.15193
MGA 4824.983303
MKD 61.639787
MMK 2432.834089
MNT 4136.040892
MOP 9.340468
MRU 46.32084
MUR 53.912319
MVR 17.920835
MWK 2006.593056
MXN 20.746631
MYR 4.565921
MZN 74.073751
NAD 19.520632
NGN 1572.092184
NIO 42.579853
NOK 11.093021
NPR 173.089401
NZD 1.985179
OMR 0.445696
PAB 1.157196
PEN 4.000686
PGK 4.994983
PHP 69.723065
PKR 323.078682
PLN 4.282755
PYG 7557.973845
QAR 4.231485
RON 5.101986
RSD 117.449594
RUB 96.003268
RWF 1683.694173
SAR 4.352195
SBD 9.33305
SCR 15.877645
SDG 696.647132
SEK 10.831104
SGD 1.486609
SHP 0.86966
SLE 28.486057
SLL 24306.724357
SOS 661.297712
SRD 43.45349
STD 23991.981659
STN 24.499915
SVC 10.124965
SYP 128.330532
SZL 19.526932
THB 38.14522
TJS 11.114462
TMT 4.068602
TND 3.417588
TOP 2.790945
TRY 51.295112
TTD 7.850973
TWD 37.135217
TZS 3008.589588
UAH 50.693025
UGX 4373.984863
USD 1.159146
UYU 46.629839
UZS 14107.951178
VES 527.05282
VND 30499.449254
VUV 137.764445
WST 3.161931
XAF 655.95473
XAG 0.017051
XAU 0.000257
XCD 3.13265
XCG 2.085493
XDR 0.815797
XOF 655.95473
XPF 119.331742
YER 276.576393
ZAR 19.85325
ZMK 10433.709028
ZMW 22.593922
ZWL 373.244535

Irán y Argentina?




El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva masiva contra Irán. Aviones de combate y drones bombardearon instalaciones militares, bases navales y sitios nucleares. La respuesta iraní incluyó misiles contra objetivos israelíes y estadounidenses y el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de crudo. El resultado inmediato fue un salto del 11 % en la cotización del Brent y del 9 % en el gas natural en una sola semana. La incertidumbre geopolítica y el temor a un desabastecimiento dispararon la volatilidad de los mercados internacionales.

La visión oficial: un “shock” favorable
Ante este panorama, el presidente argentino Javier Milei afirmó que la guerra abre una oportunidad para su país. Subrayó que, como exportador neto de energía y alimentos, Argentina mejorará sus términos de intercambio gracias al encarecimiento del petróleo y de los principales granos. Aseguró que la subida de los precios internacionales podría acelerar la acumulación de reservas y que el país sobrepasaría su meta anual de diez mil millones de dólares. Otros medios confirmaron que Milei considera que el alza del petróleo, la soja, el maíz y el girasol generará un flujo extra de divisas que facilitará el acceso a financiación externa.

Los analistas de mercado coinciden en que las empresas petroleras con mayor exposición a precios internacionales se benefician. Un informe de una sociedad de Bolsa destacó a Vista Energy como la principal ganadora, por su capacidad de exportar crudo al precio Brent. Otras compañías, como YPF y Pampa Energía, tienen más limitado el traspaso del aumento del crudo al mercado interno debido a fórmulas de precios y coberturas previas.

El motor agroexportador
El sector agrícola también percibe un impulso. Los precios de la soja, el maíz y el trigo suben a niveles no vistos en casi dos años, y los productores buscan aprovechar el contexto antes de que los mercados se ajusten. La reducción de retenciones y la promesa oficial de seguir bajándolas alimentan las expectativas de mayores despachos. Buques de harina de soja y otros productos siguen saliendo desde Rosario hacia destinos como Irán, India y Vietnam.

Sin embargo, el panorama no es solo de bonanza. Informes especializados advierten que el encarecimiento del petróleo repercute en toda la cadena logística: suben los fletes marítimos, se encarecen los fertilizantes y aumenta el costo de los combustibles en los puertos argentinos. El Golfo Pérsico concentra cerca de la mitad de la oferta mundial de urea, y la guerra pone en riesgo ese suministro, lo que anticipa déficits del 25 % al 35 % en grandes mercados. Esto amenaza la próxima campaña agrícola y puede encarecer la producción local. Economistas argentinos señalan que el aumento del precio de los combustibles, de entre un 7 % y un 8 %, ya se traduce en mayor inflación y podría agravarse cuando el país deba importar gas natural licuado para el invierno.

Energía cara e inflación interna
Otra publicación explica que el impacto de la guerra es de doble filo: permitirá capitalizar el rol exportador de energía y granos, pero encarecerá los combustibles y recalentarán los precios al consumidor. El presidente de YPF advirtió que si el Brent se mantiene por encima de 100 dólares durante tres meses, las naftas y el gasoil subirán aún más. Cada dólar adicional en el precio del crudo supone millones de ingresos extra para la petrolera, pero la empresa no puede trasladar de inmediato esos incrementos a los surtidores por la regulación vigente. El mismo análisis recuerda que Vaca Muerta garantiza el autoabastecimiento, aunque falta infraestructura de oleoductos para aumentar rápidamente las exportaciones.

Economistas advierten que, aunque el gas local no subirá de precio por ahora, el encarecimiento del gas natural licuado y del crudo puede trasladarse a los costes de generación eléctrica. Otros especialistas relativizan ese impacto porque la matriz energética argentina es mayoritariamente gasífera, pero coinciden en que habrá presión sobre la inflación.

Comentarios y debates ciudadanos
En las redes sociales y foros de opinión, el debate sobre el supuesto beneficio de Argentina deja ver opiniones divididas. Algunos usuarios aplauden que el país tenga varias opciones para generar ingresos gracias a sus recursos naturales y agrícolas; otros celebran la solidez del sector agropecuario. Muchos señalan que, con precios altos, conviene exportar cuanto antes para aprovechar el contexto. No faltan críticas: varios recuerdan que empresas industriales que se beneficiaron del proteccionismo ahora son incapaces de competir por falta de inversión y tecnología. Otros reclaman una reforma impositiva profunda para que el país despegue. También se destaca la preocupación por la inflación, ya que el aumento de los combustibles impacta en la logística y se traslada a la canasta básica.

Oportunidad sí, pero con cautela
La guerra en Medio Oriente ha elevado los precios de la energía y los alimentos, beneficiando a países exportadores como Argentina. El gobierno confía en que este “shock” de precios permitirá fortalecer las reservas, mejorar la balanza comercial y atraer inversiones a Vaca Muerta. La realidad es más compleja: el encarecimiento del petróleo y de los fertilizantes presiona la logística, amenaza con acelerar la inflación y obliga a vigilar de cerca el impacto en el mercado interno. El campo y la industria energética pueden ganar, pero el bolsillo de los consumidores ya siente los efectos. Argentina deberá aprovechar las ventajas de sus recursos naturales sin descuidar la estabilidad macroeconómica ni la competitividad de su industria si quiere ser, de verdad, la gran ganadora de esta guerra.