The Japan Times - Cuba al límite sin Petróleo

EUR -
AED 4.129837
AFN 71.969625
ALL 90.797075
AMD 404.965265
ANG 2.012668
AOA 1032.318744
ARS 1741.139133
AUD 1.602591
AWG 2.026966
AZN 1.909179
BAM 1.95369
BBD 2.264194
BDT 139.958814
BGN 1.965489
BHD 0.424438
BIF 3358.941746
BMD 1.12453
BND 1.437048
BOB 13.630155
BRL 6.161639
BSD 1.124206
BTN 106.33419
BWP 15.433505
BYN 3.354377
BYR 22040.793172
BZD 2.260938
CAD 1.569226
CDF 2600.477313
CHF 0.919731
CLF 0.027707
CLP 1090.512942
CNY 7.512872
CNH 7.503147
COP 3626.261497
CRC 510.639317
CUC 1.12453
CUP 26.979856
CVE 110.146018
CZK 24.308859
DJF 200.180202
DKK 7.474219
DOP 67.507078
DZD 152.49176
EGP 61.477729
ERN 16.867954
ETB 184.503755
FJD 2.520916
FKP 0.838077
GBP 0.834565
GEL 2.922622
GGP 0.838077
GHS 13.079755
GIP 0.838077
GMD 83.214736
GNF 9958.242942
GTQ 8.590873
GYD 235.531386
HKD 8.822766
HNL 30.214362
HRK 7.611957
HTG 147.280905
HUF 362.775719
IDR 20420.345062
ILS 3.549354
IMP 0.838077
INR 106.417391
IQD 1704.259031
IRR 2117949.859731
ISK 136.743238
JEP 0.838077
JMD 178.187519
JOD 0.797253
JPY 178.302706
KES 146.065404
KGS 98.340531
KHR 4571.021659
KMF 495.917698
KPW 1012.077194
KRW 1506.954895
KWD 0.349506
KYD 0.93678
KZT 508.070842
LAK 25309.435265
LBP 100667.661937
LKR 374.065928
LRD 191.101869
LSL 18.50484
LTL 3.320446
LVL 0.680217
LYD 7.208214
MAD 10.981538
MDL 20.162041
MGA 5077.470081
MKD 61.532853
MMK 2360.974713
MNT 4046.157936
MOP 9.083503
MRU 45.727791
MUR 52.954441
MVR 17.3796
MWK 1949.25971
MXN 20.982059
MYR 4.570208
MZN 71.86853
NAD 18.504511
NGN 1512.863729
NIO 41.365317
NOK 10.412498
NPR 170.134705
NZD 1.998302
OMR 0.432364
PAB 1.124276
PEN 3.880109
PGK 5.044551
PHP 71.441259
PKR 310.970984
PLN 4.399944
PYG 6816.636557
QAR 4.098473
RON 5.344107
RSD 117.63058
RUB 92.0346
RWF 1654.198398
SAR 4.224117
SBD 9.0544
SCR 15.490683
SDG 676.400294
SEK 10.976934
SGD 1.437999
SHP 0.838388
SLE 25.762832
SLL 23580.842314
SOS 642.500247
SRD 42.241848
STD 23275.506045
STN 24.473998
SVC 9.836375
SYP 14621.142137
SZL 18.494857
THB 37.829763
TJS 10.370213
TMT 3.947101
TND 3.350481
TOP 2.707599
TRY 56.250702
TTD 7.620633
TWD 36.968929
TZS 2979.997296
UAH 51.194499
UGX 4615.096777
USD 1.12453
UYU 45.20037
UZS 13366.323754
VES 1000.873088
VND 28905.488168
VUV 134.350248
WST 3.125417
XAF 655.957
XAG 0.021583
XAU 0.000278652903
XCD 3.039099
XCG 2.02593
XDR 0.795101
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.58588
ZAR 18.49633
ZMK 10122.12373
ZMW 22.799169
ZWL 362.098286
SSP 6461.511357
MXV 2.361772

Cuba al límite sin Petróleo




La supervivencia de Cuba está cada vez más ligada a la suerte del gobierno venezolano. Desde finales de la década de 1990, cuando Caracas comenzó a enviar crudo subsidiado, la isla se volvió dependiente de esos hidrocarburos, llegando a recibir hasta 100 000 barriles diarios en los años de bonanza. A cambio, La Habana enviaba médicos, entrenadores y asesores de inteligencia como parte de una alianza que hoy se conoce popularmente como “operación Venezuela”. Esa operación no es más que un pacto de supervivencia: petróleo a cambio de servicios para sostener al régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, la situación se ha deteriorado; los envíos se han reducido a unos 30 000 barriles diarios, alrededor del 40 % de las importaciones energéticas cubanas, lo que ha dejado a la isla al borde del colapso energético. Las plantas termoeléctricas obsoletas y la falta de inversiones han provocado apagones diarios de hasta 16 horas y cortes nacionales que dejan a más de nueve millones de habitantes sin luz.

La reducción de crudo no sólo aumenta los apagones, sino que también afecta a otros sectores. Cuba depende de derivados del petróleo para el 95 % de su electricidad. Las alternativas suministradas por México o Rusia son insuficientes, y el embargo estadounidense limita la capacidad de importación. La escasez de combustible obliga a cocinar con leña, paraliza el transporte público y provoca la suspensión de servicios esenciales. En septiembre de 2025, la cuarta caída total de la red en menos de un año provocó un apagón de casi 24 horas en toda la isla. El gobierno tardó días en restablecer el servicio y reconoció que las causas seguían bajo investigación.

Colapso económico y social
La crisis energética agrava la economía. Según economistas cubanos, la producción interna se ha contraído un 15 % desde 2018 y la inflación acumulada roza el 450 %. El peso cubano se ha desplomado: en el mercado informal, un dólar llegó a cotizarse a 450 pesos, cuando en 2020 se pagaban 30. La falta de divisas obliga al gobierno a solicitar ayuda alimentaria internacional; por primera vez se pidió al Programa Mundial de Alimentos leche para niños menores de siete años.

El turismo, una fuente crucial de ingresos, no se recupera; las llegadas cayeron cerca de un 20 % en 2025. La escasez de alimentos, medicinas y productos básicos convierte las colas nocturnas en un paisaje habitual. Más del 90 % de la población vive en pobreza extrema y el 70 % reconoce saltarse al menos una comida diaria. La situación sanitaria es alarmante: la basura se acumula, muchas zonas carecen de agua potable y proliferan enfermedades como el dengue.

La política de reformas económicas ha sido limitada. Aunque en 2021 se legalizaron pequeñas empresas privadas, el sector privado representa apenas alrededor de la mitad de las ventas minoristas y poco más de un tercio del empleo. Cuba intenta atraer inversiones y flexibilizar ciertos sectores, pero el control estatal y la falta de confianza frenan cualquier despegue. Las medidas de flexibilización no compensan décadas de mala gestión y ausencia de inversión.

Éxodo y tensiones sociales
El deterioro económico y la represión política han generado una salida masiva de ciudadanos. Estimaciones académicas señalan que más de 2,7 millones de cubanos, casi una cuarta parte de la población, han abandonado la isla desde 2020. Otros análisis hablan de más de dos millones de emigrantes, equivalentes al 18 % de la población, mientras que informes de universidades británicas sitúan la cifra por encima del millón. Aunque las cifras varían, todas coinciden en que se trata del mayor éxodo desde la Revolución. Jóvenes y familias enteras venden sus hogares, viajan a Nicaragua y cruzan Centroamérica para llegar a Estados Unidos o Europa.

La pérdida demográfica tiene consecuencias a largo plazo: se vacían escuelas, falta mano de obra y aumenta el envejecimiento poblacional. Demógrafos advirtieron que la población residente podría haber disminuido un 18 % entre 2022 y 2023. Los que se quedan enfrentan hambre y cortes de energía, pero también la censura y la criminalización de la protesta. Aun así, las redes sociales permiten una movilización inédita; en diciembre de 2025 resurgieron protestas contra la gestión gubernamental, y en julio el gobierno tuvo que destituir a su ministra de Trabajo tras negar la existencia de mendicidad.

Operación Venezuela y riesgo geopolítico
Las tensiones geopolíticas añaden incertidumbre. Estados Unidos ha reforzado su presencia naval en el Caribe y ha interceptado buques con crudo venezolano, afectando cerca del 70 % del suministro total. El 21 de diciembre de 2025, fuerzas estadounidenses incautaron un petrolero con casi dos millones de barriles destinados a Cuba. La Habana calificó el acto de “piratería” y denunció que Washington busca “asfixiar” a los dos gobiernos.

La estrategia cubana consiste en blindar al chavismo: asesores de inteligencia y militares permanecen en Venezuela para depurar a oficiales desleales. Exministros venezolanos exiliados han denunciado que “todos los cubanos te espiaban”. El objetivo, insisten, es garantizar la permanencia de Maduro para mantener la línea de vida energética.

Perspectivas
En este escenario, Cuba se encuentra entre la espada y la pared. La operación Venezuela se ha convertido en la única fuente de oxígeno de un sistema que se está quedando sin margen. Si los envíos de crudo siguen cayendo, economistas advierten que la situación será insostenible y provocará el colapso de la economía. Al mismo tiempo, la creciente emigración vacía el país de jóvenes y talento, mientras que las protestas y la pobreza alimentan el descontento.

Sin un cambio estructural que permita generar energía de fuentes alternativas, atraer inversión y diversificar la economía, la crisis podría profundizarse aún más. El destino de Cuba parece cada vez más atado a la volatilidad de Venezuela y a la política de sanciones de Estados Unidos. Mientras tanto, la población sigue resistiendo, entre apagones, colas y la esperanza de un futuro mejor.