The Japan Times - Bandas y Peso: Cambio crucial

EUR -
AED 4.127321
AFN 73.04034
ALL 90.729764
AMD 404.665666
ANG 2.011176
AOA 1031.553957
ARS 1738.943785
AUD 1.601552
AWG 2.025463
AZN 1.913452
BAM 1.952241
BBD 2.262516
BDT 139.855058
BGN 1.964032
BHD 0.424123
BIF 3356.451657
BMD 1.123697
BND 1.435982
BOB 13.620051
BRL 6.137409
BSD 1.123372
BTN 106.255362
BWP 15.422064
BYN 3.35189
BYR 22024.453639
BZD 2.259261
CAD 1.569074
CDF 2598.549276
CHF 0.917948
CLF 0.027547
CLP 1084.074774
CNY 7.507306
CNH 7.497725
COP 3633.529187
CRC 510.260764
CUC 1.123697
CUP 26.959855
CVE 110.064364
CZK 24.256904
DJF 199.70346
DKK 7.474251
DOP 67.457033
DZD 152.760408
EGP 61.491828
ERN 16.855449
ETB 184.366977
FJD 2.519047
FKP 0.837456
GBP 0.834036
GEL 2.911728
GGP 0.837456
GHS 13.070058
GIP 0.837456
GMD 83.153296
GNF 9950.333543
GTQ 8.584504
GYD 235.356779
HKD 8.81581
HNL 30.191963
HRK 7.606314
HTG 147.171721
HUF 362.097781
IDR 20335.08815
ILS 3.544031
IMP 0.837456
INR 105.978974
IQD 1702.995611
IRR 2116379.75381
ISK 136.607941
JEP 0.837456
JMD 178.055423
JOD 0.796739
JPY 177.890729
KES 145.956778
KGS 98.267485
KHR 4567.633017
KMF 495.550463
KPW 1011.326909
KRW 1506.180183
KWD 0.349233
KYD 0.936085
KZT 507.694193
LAK 25290.672585
LBP 100593.033834
LKR 373.788621
LRD 190.960199
LSL 18.491122
LTL 3.317984
LVL 0.679713
LYD 7.20287
MAD 10.973397
MDL 20.147095
MGA 5073.705993
MKD 61.626804
MMK 2359.224448
MNT 4043.158392
MOP 9.076769
MRU 45.693891
MUR 52.914759
MVR 17.366712
MWK 1947.814662
MXN 20.860849
MYR 4.566138
MZN 71.815099
NAD 18.490793
NGN 1512.967507
NIO 41.334651
NOK 10.449204
NPR 170.008579
NZD 1.995853
OMR 0.432068
PAB 1.123442
PEN 3.877232
PGK 5.040811
PHP 71.06933
PKR 310.740451
PLN 4.383591
PYG 6811.58317
QAR 4.095434
RON 5.341266
RSD 117.622967
RUB 91.92166
RWF 1652.972088
SAR 4.220986
SBD 9.047688
SCR 15.619598
SDG 675.900219
SEK 10.927303
SGD 1.436528
SHP 0.837767
SLE 25.744042
SLL 23563.361094
SOS 642.023942
SRD 42.210493
STD 23258.251181
STN 24.455855
SVC 9.829083
SYP 14610.303024
SZL 18.481146
THB 37.736543
TJS 10.362526
TMT 3.944175
TND 3.347997
TOP 2.705591
TRY 56.207681
TTD 7.614983
TWD 36.908381
TZS 2977.793835
UAH 51.156547
UGX 4611.675461
USD 1.123697
UYU 45.166861
UZS 13356.414878
VES 1000.131113
VND 28884.059621
VUV 134.25065
WST 3.1231
XAF 655.957
XAG 0.02143
XAU 0.000276106781
XCD 3.036847
XCG 2.024429
XDR 0.794512
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.389046
ZAR 18.419152
ZMK 10114.614416
ZMW 22.782267
ZWL 361.829851
SSP 6456.721236
MXV 2.348128

Bandas y Peso: Cambio crucial




El Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentó en diciembre de 2025 una remodelación profunda del sistema de bandas cambiarias para el peso argentino. Hasta ese momento el esquema establecía una zona de flotación entre un piso y un techo que se movían 1 % por mes; esta variación quedó rezagada respecto de una inflación que superaba el 2 % mensual. Para corregir ese desfase y reducir la incertidumbre en el mercado de divisas, el BCRA decidió que, a partir del 1 de enero de 2026, el límite inferior y el superior se ajustarán mensualmente de acuerdo con el último dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con esta modificación, los topes de la banda crecerán al ritmo de la inflación de noviembre de 2025 —calculada en torno al 2,47 %— mientras que el piso se desplazará en igual proporción hacia abajo.

Según la recalibración oficial, el rango de intervención que en diciembre de 2025 se situaba entre $ 921,20 y $ 1.518,52 por dólar mayorista pasará en enero de 2026 a $ 893,37 en el extremo inferior y $ 1.564,77 en el superior. El propósito de este ajuste es evitar que el techo de la banda pierda valor real frente a la inflación y mantener la cotización del dólar oficial dentro de un corredor creíble. El BCRA enfatizó que la medida otorga flexibilidad a la política cambiaria sin implicar necesariamente un alza del tipo de cambio, dado que la evolución del peso continuará determinada por la oferta y demanda diarias.

La autoridad monetaria subrayó además que el régimen seguirá cumpliendo su función de contener movimientos extremos del tipo de cambio. Si la cotización perfora el piso, el BCRA comprará divisas para sostener el valor del peso; si se acerca al techo, venderá dólares para frenar depreciaciones bruscas. Este mecanismo de intervención se acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2025 como parte de la salida gradual del cepo cambiario.

Programa de acumulación de reservas y re‑monetización
Junto con el cambio en la actualización de las bandas, el BCRA lanzó un programa de acumulación de reservas internacionales que busca fortalecer la capacidad de intervención del banco y respaldar la re‑monetización de la economía. La entidad estima que, si la demanda de pesos avanza según su escenario base, la base monetaria —que representaba el 4,2 % del producto interno bruto (PIB) en noviembre de 2025— se elevará al 4,8 % en diciembre de 2026. Para abastecer ese incremento, el banco planea comprar alrededor de USD 10 000 millones en el mercado de cambios. En caso de que la demanda de dinero crezca un punto porcentual adicional del PIB, las compras de reservas podrían llegar a USD 17 000 millones.

El programa establece que las compras diarias de divisas no superarán el 5 % del volumen operado en la plaza cambiaria. Este límite pretende evitar que la intervención oficial distorsione el precio del dólar en jornadas de baja liquidez. En la práctica, el BCRA podrá realizar compras en bloque fuera del mercado oficial —por ejemplo, cuando provincias o empresas coloquen préstamos en dólares— siempre y cuando esas operaciones no alteren el funcionamiento normal del mercado. La autoridad monetaria aclaró que las adquisiciones serán discrecionales y dependerán de la evolución de la demanda de dinero, de la oferta de divisas y de las condiciones de liquidez.

Contexto económico y razones de la medida
El cambio de régimen llega después de un año de transición monetaria en el que se abandonó el crawling peg del 2 % mensual y se estrenó la flotación dentro de bandas. Entre abril y noviembre de 2025, la inflación anual descendió de casi 290 % a alrededor de 31,4 % gracias a la disciplina fiscal y a la eliminación de la emisión endógena asociada a pasivos remunerados. Sin embargo, la combinación de elecciones de medio término, volatilidad financiera y salida de Letras Fiscales de Liquidez provocó episodios de dolarización que llevaron al dólar mayorista a tocar el techo de la banda y obligaron al BCRA a vender más de USD 1.100 millones en tres días. En otras ocasiones, con apoyo del Tesoro estadounidense, el organismo consiguió contener la cotización vendiendo sumas menores.

El retraso del techo de la banda respecto de la inflación generó incertidumbre, ya que la referencia del tipo de cambio se encarecía menos que los precios. Economistas señalaron que esa brecha incentivaba expectativas de devaluación y dificultaba la reconstrucción de reservas. Al sincronizar ahora el movimiento de la banda con la inflación local, la autoridad monetaria busca restablecer la credibilidad de su esquema cambiario y reducir la volatilidad del mercado. La medida también responde a exigencias del FMI, que había planteado la necesidad de una estrategia más clara para acumular reservas.

Repercusiones para el peso y perspectivas
El impacto inmediato sobre el peso argentino dependerá de cómo evolucione la inflación y de la reacción de los agentes económicos. Al acelerar el deslizamiento de la banda superior, el BCRA reconoce que el dólar oficial podría subir más rápido si la inflación no cede; sin embargo, al permitir la compra de divisas dentro del corredor, la autoridad monetaria refuerza su poder de intervención y puede evitar depreciaciones aceleradas. El banco ha destacado que la nueva flexibilidad en la banda debería disminuir la incertidumbre y alinear las expectativas de mercado.

Para enero de 2026, analistas privados proyectan que el techo del dólar mayorista alcanzará unos $ 1.564, frente a los $ 1.541 que habría marcado con un ajuste del 1 %. La banda inferior, por su parte, se ubicará en torno a $ 893,37, lo que deja espacio para que el peso gane o pierda valor según la dinámica de oferta y demanda. En cualquier caso, la continuidad del esquema depende de que la inflación siga un sendero decreciente y de que el BCRA logre reponer reservas sin generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio.

El programa de acumulación de reservas prevé aprovechar los excedentes de pesos derivados de un eventual crecimiento económico. Si el incremento de la base monetaria ocurre por un aumento en la demanda de dinero y no por financiamiento monetario al Tesoro, la emisión asociada a las compras de dólares no debería añadir presiones inflacionarias. Sin embargo, si la demanda de pesos se debilita, el BCRA tendrá que esterilizar la expansión monetaria para evitar que el tipo de cambio se recaliente.

Conclusión y el futuro Cercano
La recalibración del esquema de bandas y la puesta en marcha de un programa de acumulación de reservas marcan un hito en la estrategia cambiaria argentina. La decisión de ajustar la banda de flotación al ritmo de la inflación busca corregir la erosión real del techo y dotar de mayor previsibilidad a la evolución del tipo de cambio, mientras que la posibilidad de comprar divisas dentro del corredor pretende recomponer reservas y acompañar la re‑monetización de la economía. El éxito de este plan dependerá de la capacidad del Banco Central para coordinar la política monetaria con la evolución de la inflación y de la confianza de los agentes económicos en que el peso mantendrá su poder de compra.