The Japan Times - Indonesia jaquea a Potencias

EUR -
AED 4.256956
AFN 73.025715
ALL 95.949476
AMD 436.297619
ANG 2.074964
AOA 1062.93451
ARS 1612.94327
AUD 1.652435
AWG 2.089356
AZN 1.967595
BAM 1.955789
BBD 2.330587
BDT 141.989225
BGN 1.981335
BHD 0.437098
BIF 3425.18131
BMD 1.159144
BND 1.479892
BOB 7.995956
BRL 6.158991
BSD 1.157194
BTN 108.18041
BWP 15.778914
BYN 3.510781
BYR 22719.216032
BZD 2.327287
CAD 1.590438
CDF 2637.051746
CHF 0.913915
CLF 0.027244
CLP 1075.743011
CNY 7.982325
CNH 8.005156
COP 4253.376791
CRC 540.497051
CUC 1.159144
CUP 30.717307
CVE 110.264398
CZK 24.533102
DJF 206.058876
DKK 7.485174
DOP 68.689625
DZD 153.294405
EGP 59.995673
ERN 17.387155
ETB 182.369105
FJD 2.566866
FKP 0.868886
GBP 0.868988
GEL 3.147122
GGP 0.868886
GHS 12.613931
GIP 0.868886
GMD 85.195634
GNF 10142.944655
GTQ 8.863952
GYD 242.098679
HKD 9.082181
HNL 30.628833
HRK 7.547526
HTG 151.809172
HUF 393.825438
IDR 19654.671984
ILS 3.603923
IMP 0.868886
INR 108.971735
IQD 1515.891728
IRR 1524998.397107
ISK 144.047075
JEP 0.868886
JMD 181.799008
JOD 0.821884
JPY 184.582318
KES 149.909182
KGS 101.364683
KHR 4623.974769
KMF 494.9542
KPW 1043.263627
KRW 1744.871088
KWD 0.355359
KYD 0.964295
KZT 556.326964
LAK 24848.864411
LBP 103633.234522
LKR 360.97803
LRD 211.758845
LSL 19.520593
LTL 3.42265
LVL 0.701154
LYD 7.40796
MAD 10.813041
MDL 20.15189
MGA 4824.973672
MKD 61.639664
MMK 2432.829233
MNT 4136.032637
MOP 9.340449
MRU 46.320747
MUR 53.912042
MVR 17.920267
MWK 2006.589051
MXN 20.785187
MYR 4.565818
MZN 74.068653
NAD 19.520593
NGN 1572.088888
NIO 42.579768
NOK 11.082828
NPR 173.089056
NZD 1.98507
OMR 0.445687
PAB 1.157194
PEN 4.000678
PGK 4.994973
PHP 69.722594
PKR 323.078037
PLN 4.286287
PYG 7557.95876
QAR 4.231477
RON 5.101971
RSD 117.449359
RUB 96.003076
RWF 1683.690813
SAR 4.352186
SBD 9.333031
SCR 15.877613
SDG 696.645486
SEK 10.817726
SGD 1.4866
SHP 0.869658
SLE 28.485998
SLL 24306.675843
SOS 661.296392
SRD 43.453394
STD 23991.933773
STN 24.499866
SVC 10.124945
SYP 128.330276
SZL 19.526893
THB 38.14515
TJS 11.114439
TMT 4.068594
TND 3.417581
TOP 2.790939
TRY 51.295008
TTD 7.850957
TWD 37.135139
TZS 3008.583584
UAH 50.692923
UGX 4373.976133
USD 1.159144
UYU 46.629746
UZS 14107.92302
VES 527.051768
VND 30499.388379
VUV 137.76417
WST 3.161925
XAF 655.953421
XAG 0.017051
XAU 0.000258
XCD 3.132643
XCG 2.085489
XDR 0.815796
XOF 655.953421
XPF 119.331742
YER 276.574852
ZAR 19.764849
ZMK 10433.68695
ZMW 22.593877
ZWL 373.24379

Indonesia jaquea a Potencias




Indonesia ha convertido su “no alineamiento activo” en una maniobra de poder que incomoda por igual a Washington y Pekín. En pocas semanas, Yakarta ha amarrado nueva capacidad para dictar precios y condiciones en minerales críticos, ha profundizado su cooperación militar con Estados Unidos mientras ensaya salidas para reducir la dependencia financiera de China, y ha multiplicado sus palancas diplomáticas al incorporarse al club ampliado de potencias emergentes. El resultado: una posición negociadora que pone en jaque a las dos superpotencias sin renunciar a ninguna de sus ventajas.

El tablero de los minerales críticos
La jugada más visible se libra en el níquel y las tierras raras. Indonesia, primer productor mundial de níquel y clave para las baterías de vehículos eléctricos, reforzó su apuesta por el “downstreaming” —obligar a que el valor añadido se quede en casa— con un plan para un hub de procesamiento que integrará a actores chinos y asiáticos junto a los campeones locales. Al mismo tiempo, el Gobierno ha creado una agencia específica para ordenar la cadena de valor de minerales y tierras raras, con la mira en estándares ambientales y en el cumplimiento de reglas que faciliten el acceso a mercados occidentales. Esta pinza —atraer capital asiático y, a la vez, certificar cadenas “amigables” con los requisitos de subsidios en Estados Unidos— le permite a Yakarta cotizar su níquel a dos demandantes rivales y exigir mejores condiciones a ambos. 

El jaque comercial a Washington… con puerta de salida
En julio y agosto, el péndulo arancelario de Estados Unidos golpeó a Indonesia con un 19% uniforme a prácticamente todas sus exportaciones, una medida concebida para arrancar concesiones comerciales. Yakarta respondió ofreciendo una apertura casi total para bienes estadounidenses y compras voluminosas de energía, agricultura y aeronaves, pero al mismo tiempo negoció exenciones para productos en los que Estados Unidos no compite (palma, cacao, caucho) y mantuvo vivas otras contrapartidas. De facto, Indonesia transforma un castigo en un mecanismo de selección: cede donde le conviene atraer inversión y se blinda donde su ventaja comparativa es incuestionable. 

…y el jaque financiero a Pekín
La dependencia de financiación y tecnología china en grandes infraestructuras —emblematizada por la línea de alta velocidad Yakarta–Bandung— dejó al Estado con una carga de deuda que las autoridades han definido como “bomba de relojería”. La respuesta, lejos de ser ruptura, es una reingeniería: el nuevo fondo estatal explora la reestructuración del proyecto y el reequilibrio de socios para reducir riesgos sin dinamitar la obra. Es una lección de “desacople selectivo”: Indonesia usa su propio balance para forzar condiciones más sostenibles a un proyecto con firma china, mientras preserva la puerta abierta a futuras inversiones del mismo origen. 

Equilibrio duro: ejercicios con EEUU y compras de armamento multivector
En el plano militar, Yakarta mantiene y amplía los ejercicios conjuntos con Estados Unidos y aliados —este año con 6.500 efectivos y once días de maniobras— para elevar la interoperabilidad y enviar una señal de disuasión en el entorno del mar de Natuna. En paralelo, moderniza su fuerza aérea con una cesta plural: contratos con Francia (Rafale) en marcha y negociaciones abiertas con Estados Unidos (F-15) bajo exigencias de alto contenido local. La prioridad no es “elegir bando”, sino blindar autonomía con capacidades propias y opciones de suministro redundantes. 

BRICS como multiplicador, no como alineamiento
La adhesión de Indonesia a BRICS a comienzos de 2025 no es un abandono de su “política exterior libre y activa”, sino una ampliación de su campo de juego. Con asiento en un foro donde China pesa, Yakarta gana voz colectiva del Sur Global a la vez que se reserva márgenes para negociar en solitario con Washington y con Bruselas. La membresía viene acompañada de planes para entrar al banco de desarrollo del bloque, otra palanca para diversificar financiación frente a condicionantes chinos o estadounidenses. 

El tablero del mar de China Meridional: suavizar sin ceder
En el frente más sensible —Natuna—, Indonesia calibra el riesgo de una cooperación marítima con China en áreas delicadas sin reconocer pretensiones ajenas sobre su zona económica exclusiva. La señal es doble: rebajar fricciones prácticas con su mayor socio comercial, pero sin mover una coma en su posición jurídica. Las críticas internas a fórmulas de “desarrollo conjunto” han elevado el coste político de cualquier concesión; eso, paradójicamente, fortalece la mano negociadora de Yakarta con Pekín. 

Soberanía digital: reglas propias para todos
En la economía digital, el Gobierno exige que las plataformas —sean chinas, estadounidenses o locales— recauden impuestos y se adapten a normas de comercio electrónico domésticas. Tras el precedente de forzar la reconfiguración del modelo “social commerce” de firmas extranjeras, Indonesia consolida un principio: si quieres acceder a nuestro mercado de 280 millones de consumidores, cumples nuestras reglas, aportas recaudación y —cada vez más— transfieres capacidades. 

Lo que persigue Yakarta
-  Precio y trazabilidad en minerales críticos para vender a ambos bloques con primas por cumplimiento regulatorio.
-  Financiación diversificada que reduzca la exposición a un solo acreedor (China) sin cerrar el grifo de proyectos.
-  Disuasión creíble con alianzas de entrenamiento occidental y cartera de armamento plural.
-  Mercado digital ordenado que maximice recaudación y “know-how” local.
-  Capacidad de veto en foros del Sur Global para evitar ser sujeto pasivo de la rivalidad entre superpotencias.

Por qué esto pone en jaque a EEUU y China
Para Washington, Indonesia es a la vez socio militar clave, proveedor potencial “compatible” con sus reglas de subvenciones y un negociador duro que puede redirigir flujos hacia Asia si la presión arancelaria se dispara. Para Pekín, es un ancla estratégica del Sudeste Asiático que no acepta diluir su soberanía marítima ni financiar a cualquier precio; un socio que quiere la inversión china, pero con balances saneados y control local sobre la cadena de valor. En ambos casos, Yakarta usa la competencia entre potencias para maximizar su autonomía: la jugada “retorcida” no es escoger, sino hacer que ambos te escojan… a tus términos.