The Japan Times - Condena CFK: ¿fin peronismo?

EUR -
AED 4.126877
AFN 73.042306
ALL 90.732025
AMD 404.675577
ANG 2.011226
AOA 1031.579134
ARS 1738.971927
AUD 1.603809
AWG 2.022704
AZN 1.912106
BAM 1.95229
BBD 2.262572
BDT 139.858543
BGN 1.964081
BHD 0.424037
BIF 3382.411084
BMD 1.123725
BND 1.436018
BOB 13.62039
BRL 6.13565
BSD 1.1234
BTN 106.258009
BWP 15.422448
BYN 3.351973
BYR 22025.002405
BZD 2.259318
CAD 1.569961
CDF 2601.42297
CHF 0.917488
CLF 0.027565
CLP 1084.877862
CNY 7.499232
CNH 7.499491
COP 3628.911315
CRC 510.273478
CUC 1.123725
CUP 26.960527
CVE 111.132095
CZK 24.290654
DJF 199.707855
DKK 7.475244
DOP 68.085395
DZD 152.777141
EGP 61.487944
ERN 16.855869
ETB 184.371571
FJD 2.521868
FKP 0.837477
GBP 0.833744
GEL 2.916069
GGP 0.837477
GHS 13.070384
GIP 0.837477
GMD 83.155249
GNF 9950.58139
GTQ 8.584718
GYD 235.362644
HKD 8.815563
HNL 30.192715
HRK 7.606503
HTG 147.175388
HUF 362.780447
IDR 20367.508602
ILS 3.544114
IMP 0.837477
INR 106.209675
IQD 1703.038043
IRR 2116432.483957
ISK 136.622356
JEP 0.837477
JMD 178.059859
JOD 0.796692
JPY 177.9918
KES 145.994621
KGS 98.269949
KHR 4567.746825
KMF 495.562858
KPW 1011.352108
KRW 1507.206256
KWD 0.349249
KYD 0.936109
KZT 507.706843
LAK 25291.302732
LBP 100595.540231
LKR 373.797934
LRD 190.964957
LSL 18.491582
LTL 3.318067
LVL 0.67973
LYD 7.203049
MAD 10.97367
MDL 20.147597
MGA 5073.832411
MKD 61.568264
MMK 2359.283231
MNT 4043.259132
MOP 9.076995
MRU 45.69503
MUR 52.916348
MVR 17.367167
MWK 1947.863194
MXN 20.912068
MYR 4.566481
MZN 71.817352
NAD 18.491254
NGN 1513.004874
NIO 41.335681
NOK 10.447223
NPR 170.012815
NZD 1.998466
OMR 0.432073
PAB 1.12347
PEN 3.877329
PGK 5.040937
PHP 71.1829
PKR 310.748194
PLN 4.388314
PYG 6811.752889
QAR 4.095536
RON 5.343083
RSD 117.631313
RUB 91.919466
RWF 1653.013274
SAR 4.221091
SBD 9.047913
SCR 15.396763
SDG 675.919172
SEK 10.937015
SGD 1.436845
SHP 0.837788
SLE 25.744358
SLL 23563.948204
SOS 642.039938
SRD 42.211592
STD 23258.830688
STN 24.456464
SVC 9.829327
SYP 14610.667058
SZL 18.481607
THB 37.745134
TJS 10.362784
TMT 3.944273
TND 3.34808
TOP 2.705659
TRY 56.239158
TTD 7.615173
TWD 36.898734
TZS 2977.867942
UAH 51.157821
UGX 4611.790366
USD 1.123725
UYU 45.167987
UZS 13356.747669
VES 1000.15603
VND 28884.779302
VUV 134.253995
WST 3.123178
XAF 655.957
XAG 0.021506
XAU 0.000276541404
XCD 3.036922
XCG 2.024479
XDR 0.794532
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.395609
ZAR 18.42306
ZMK 10114.86949
ZMW 22.782835
ZWL 361.838867
SSP 6456.882113
MXV 2.353893

Condena CFK: ¿fin peronismo?




La reciente confirmación de la condena a seis años de prisión contra Cristina Fernández de Kirchner por parte de la Corte Suprema de Justicia de Argentina ha sacudido el panorama político del país. La expresidenta, una figura central del peronismo y líder del Partido Justicialista, enfrenta ahora una inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, lo que le impide participar en las elecciones legislativas de septiembre de 2025, donde había anunciado su candidatura a diputada por la provincia de Buenos Aires. Este fallo, relacionado con la causa Vialidad, marca un hito histórico, ya que nunca antes un expresidente argentino había enfrentado una condena de esta magnitud ratificada por el máximo tribunal.

La causa Vialidad se centra en irregularidades durante los gobiernos de Kirchner (2007-2015), cuando se otorgaron de manera fraudulenta 51 contratos de obra pública en la provincia de Santa Cruz a Lázaro Báez, un empresario cercano a la familia Kirchner. Según los tribunales, estas maniobras generaron un perjuicio al Estado por millones de dólares, consolidando una red de corrupción que involucró a funcionarios y empresarios. La sentencia, que también contempla el decomiso de bienes, ha sido celebrada por sectores opositores como un triunfo de la justicia, mientras que el kirchnerismo la denuncia como un acto de persecución política orquestado por el "partido judicial" y los poderes económicos.

La reacción del peronismo no se hizo esperar. Miles de simpatizantes se movilizaron en Buenos Aires, cortando accesos a la capital y manifestándose frente a la sede del Partido Justicialista, donde Kirchner recibió la noticia rodeada de legisladores y militantes. En un discurso cargado de simbolismo, la expresidenta comparó su situación con la de líderes latinoamericanos como Luiz Inácio Lula da Silva, quien tras ser encarcelado regresó al poder en Brasil. Kirchner acusó a la Corte Suprema de imponer un "cepo al voto popular" y señaló que su condena busca desarticular la organización popular frente a las políticas de ajuste del presidente Javier Milei.

El impacto político de la condena es innegable. El peronismo, que desde la derrota electoral de 2023 frente a Milei se encontraba fragmentado, ha encontrado en este fallo una causa unificadora. Incluso gobernadores peronistas que mantenían distancia con Kirchner cerraron filas en su defensa, repudiando la sentencia. Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires y rival interno de Kirchner, suspendió su agenda para respaldarla, destacando la necesidad de unidad para frenar el avance de la derecha en las próximas elecciones. Sin embargo, la ausencia de Kirchner como candidata plantea interrogantes sobre el liderazgo del movimiento. Algunos analistas sugieren que Kicillof podría capitalizar esta crisis para consolidar su posición, mientras que otros advierten que la falta de una figura tan carismática como Kirchner podría debilitar al peronismo en las urnas.

Por su parte, el gobierno de Milei ha capitalizado la condena para reforzar su discurso anticorrupción. Desde Israel, donde se encontraba de visita, el presidente celebró el fallo con un mensaje en redes sociales: "Justicia. Fin". Sin embargo, la polarización que Kirchner genera también representa un desafío para el oficialismo. La expresidenta era un adversario ideal para Milei, cuya estrategia electoral se basaba en confrontar al kirchnerismo como símbolo de los males del país. Sin ella en la contienda, el gobierno podría perder un elemento clave de su narrativa, mientras el peronismo, galvanizado por la "proscripción" de su líder, podría movilizarse con mayor fuerza.

La condena también ha reavivado el debate sobre el lawfare en América Latina. Kirchner y sus seguidores sostienen que, al igual que en casos como el de Lula o Rafael Correa en Ecuador, la justicia se utiliza como herramienta para neutralizar a líderes progresistas. Este relato resuena entre las bases peronistas, que ven en la condena un intento de los poderes económicos y mediáticos de impedir la reorganización del "campo nacional y popular". No obstante, los detractores de Kirchner argumentan que las pruebas en la causa Vialidad son contundentes y que la sentencia refleja un avance en la lucha contra la impunidad.

A nivel social, la condena ha profundizado la grieta que divide a Argentina. Mientras algunos celebran el fin de una era marcada por acusaciones de corrupción, otros lamentan la persecución de una líder que, para sus seguidores, transformó el país con políticas sociales inclusivas. Las manifestaciones de apoyo a Kirchner, que incluyeron incidentes como la irrupción de militantes en una cadena de noticias, reflejan la intensidad de las pasiones que su figura despierta. En el ámbito digital, la condena generó un volumen de menciones en redes sociales que la posicionó como el tercer evento de mayor impacto desde que Milei asumió la presidencia, solo superado por su asunción y un escándalo financiero.

El futuro del peronismo, uno de los movimientos políticos más influyentes de la historia argentina, está en juego. Aunque la condena de Kirchner marca un punto de inflexión, su capacidad para seguir influyendo desde el arresto domiciliario —beneficio al que puede acceder por tener 72 años— no debe subestimarse. Como en los 18 años de exilio de Juan Domingo Perón, el peronismo ha demostrado históricamente su resiliencia frente a la adversidad. La pregunta que queda abierta es si, sin Kirchner en la arena electoral, el movimiento podrá reinventarse o si, por el contrario, esta sentencia señala el ocaso de una era. Lo cierto es que Argentina ha entrado en una dimensión política desconocida, donde las elecciones de 2025 serán un termómetro clave para medir el impacto de este fallo histórico.