The Japan Times - El ocaso del río Tigris en Irak

EUR -
AED 4.351869
AFN 77.023985
ALL 96.63237
AMD 452.823666
ANG 2.121224
AOA 1086.634242
ARS 1714.678669
AUD 1.704125
AWG 2.135942
AZN 2.016552
BAM 1.955039
BBD 2.405763
BDT 145.96316
BGN 1.990034
BHD 0.448925
BIF 3538.721986
BMD 1.184989
BND 1.512711
BOB 8.253786
BRL 6.228891
BSD 1.194435
BTN 109.687287
BWP 15.628914
BYN 3.402075
BYR 23225.775647
BZD 2.402265
CAD 1.612331
CDF 2683.999101
CHF 0.915765
CLF 0.026002
CLP 1026.709185
CNY 8.237744
CNH 8.246608
COP 4348.606608
CRC 591.469676
CUC 1.184989
CUP 31.402197
CVE 110.222078
CZK 24.343237
DJF 212.697174
DKK 7.467211
DOP 75.200716
DZD 154.410871
EGP 55.902865
ERN 17.774828
ETB 185.552144
FJD 2.612485
FKP 0.865555
GBP 0.865271
GEL 3.193574
GGP 0.865555
GHS 13.084905
GIP 0.865555
GMD 86.504497
GNF 10480.918624
GTQ 9.161432
GYD 249.892689
HKD 9.256278
HNL 31.526723
HRK 7.534037
HTG 156.319128
HUF 380.877851
IDR 19876.405501
ILS 3.662095
IMP 0.865555
INR 108.656932
IQD 1564.790655
IRR 49917.642999
ISK 144.93564
JEP 0.865555
JMD 187.177111
JOD 0.840116
JPY 183.471566
KES 154.209949
KGS 103.627087
KHR 4803.129613
KMF 491.769793
KPW 1066.4897
KRW 1719.182195
KWD 0.363696
KYD 0.995412
KZT 600.736067
LAK 25704.990216
LBP 106962.747619
LKR 369.386157
LRD 215.296161
LSL 18.965415
LTL 3.498963
LVL 0.716788
LYD 7.495081
MAD 10.834781
MDL 20.090177
MGA 5337.921359
MKD 61.616006
MMK 2488.865218
MNT 4226.121106
MOP 9.60526
MRU 47.658441
MUR 53.834423
MVR 18.319442
MWK 2071.193456
MXN 20.620577
MYR 4.671242
MZN 75.555046
NAD 18.965415
NGN 1642.962557
NIO 43.952884
NOK 11.418882
NPR 175.499659
NZD 1.97076
OMR 0.457862
PAB 1.194435
PEN 3.993545
PGK 5.113009
PHP 69.813597
PKR 334.176468
PLN 4.213363
PYG 8000.884374
QAR 4.354904
RON 5.095326
RSD 117.354301
RUB 90.534923
RWF 1742.721367
SAR 4.44571
SBD 9.54107
SCR 17.197303
SDG 712.773565
SEK 10.560067
SGD 1.50588
SHP 0.889048
SLE 28.824866
SLL 24848.616602
SOS 682.634175
SRD 45.089405
STD 24526.870573
STN 24.490463
SVC 10.45093
SYP 13105.469656
SZL 18.959617
THB 37.213986
TJS 11.150158
TMT 4.14746
TND 3.431864
TOP 2.853168
TRY 51.538109
TTD 8.109842
TWD 37.443255
TZS 3075.70229
UAH 51.194065
UGX 4270.337087
USD 1.184989
UYU 46.35195
UZS 14602.313711
VES 409.936611
VND 30738.603075
VUV 140.766514
WST 3.212244
XAF 655.701663
XAG 0.013999
XAU 0.000244
XCD 3.202491
XCG 2.152662
XDR 0.815482
XOF 655.701663
XPF 119.331742
YER 282.412399
ZAR 19.100534
ZMK 10666.318069
ZMW 23.440872
ZWL 381.565831
El ocaso del río Tigris en Irak
El ocaso del río Tigris en Irak / Foto: Ismael ADNAN - AFP

El ocaso del río Tigris en Irak

Sus aguas fueron célebres en el jardín del Edén, Sumeria y Babilonia, pero en el Irak actual, el Tigris se muere.

Tamaño del texto:

Entre las actividades humanas y el cambio climático, la agonía del río amenaza la vida que se implantó en sus orillas hace miles de años.

Desde abril, las temperaturas superan los 35 ºC y las tormentas de arena se suceden, recubriendo con una fina capa naranja máquinas, animales y seres humanos.

El verano es infernal para los iraquíes, cuando el termómetro llega a los 50 ºC y hay cortes de electricidad.

Irak se ha convertido en uno de los cinco países en el mundo más expuestos a las consecuencias del cambio climático, según las Naciones Unidas.

El Tigris, que cruza Irak, ya no ruge. Se está quedando sin voz, debido a la falta de lluvias, pero también a las represas construidas aguas arriba, como las de Turquía, donde tiene su origen.

Un corresponsal de la AFP ha recorrido las orillas del río para dar cuenta del desastre que obliga a los habitantes cambiar su forma de vida.

- Faysh Khabur (norte): con la represa "el agua disminuye día a día" -

El recorrido iraquí del Tigris comienza en las montañas del Kurdistán, en la encrucijada entre Irak, Siria y Turquía. Aquí, la gente se gana la vida cultivando patatas y criando ovejas.

En Faysh Khabur, "nuestra vida depende del Tigris", explica Pibo Hasán Dolmasa, de 41 años, muy erguido en sus polvorientos pantalones bombachos.

"Todo nuestro trabajo, nuestra agricultura, depende de él". Pero "desde hace dos o tres años", la situación es mala. "El agua disminuye día a día", señala, mientras que "antes el agua salía a cántaros".

Las autoridades iraquíes y los agricultores kurdos acusan a Turquía de retener el agua con las represas construidas río arriba.

Las estadísticas oficiales lo confirman: el nivel del Tigris este año a su llegada desde Turquía, es solo el 35% de la cantidad promedio que fluyó hacia Irak en los últimos 100 años.

Cuanto más se retiene el agua, más se reduce su caudal y menos se vierte en Irak, a lo largo de los 1.500 km que el río recorre antes de fusionarse con su gemelo, el Éufrates, para formar el Chat el Arab, río confluencia de los dos anteriores, y llegar hasta el Golfo.

Este asunto es fuente de fricción entre ambos países: Bagdad pide regularmente a Ankara que libere más agua.

En respuesta, el embajador turco en Irak, Ali Riza Güney, exhortó en julio a los iraquíes a que "utilicen el agua disponible de manera más eficiente" y dijo en un tuit que el agua se desperdicia ampliamente en Irak

Los expertos le dan la razón y hablan de métodos dementes: como en la época de los sumerios, los agricultores iraquíes siguen inundando sus campos para regarlos, lo que provoca enormes pérdidas de agua.

- Diyala (centro): De desplazados por la guerra a desplazados por el agua -

En algunos lugares, parecen simples charcos, pero las pequeñas acumulaciones de agua en el lecho del río Diyala son todo lo que queda de este afluente del Tigris en el centro de Irak, sin el cual no es posible ningún cultivo en la provincia.

Este año, debido a la sequía, las autoridades han reducido a la mitad las áreas cultivadas en todo el país. Como en Diyala no hay suficiente agua, en la región no se podrá cultivar.

"Nos veremos obligados a abandonar la agricultura y vender nuestros animales", lamenta Abu Mehdi, un granjero de 42 años con bigote azabache y chilaba blanca.

"Fuimos desplazados por la guerra" contra Irán en la década de 1980 "y ahora vamos a ser desplazados por el agua. Sin agua, absolutamente no podemos vivir en estas áreas", dice.

El hombre ha tratado de encontrarla por sus propios medios. "Hemos vendido todo, nos hemos endeudado para cavar pozos. He cavado pozos de 30 metros, ha sido un fracaso".

De aquí a 2050, "un aumento de la temperatura de un grado Celsius y una bajada de las precipitaciones del 10% causarán una reducción del 20% del agua dulce disponible" en Irak, alertó el Banco Mundial a finales de 2021.

Cerca de un tercio de las tierras irrigadas no tendrán agua entonces.

La escasez de agua, los desafíos para la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria forman parte de "los principales motores de las migraciones rurales hacia zonas urbanas" en Irak, advirtieron en junio la ONU y varias ONG.

A finales de marzo de 2022, más de 3.300 familias habían sido desplazadas por "factores climáticos" en diez provincias del centro y el sur del país, según un informe de agosto de la Organización Internacional para las Migraciones.

"La migración climática es ya una realidad en Irak", afirmó la OIM.

- Bagdad: "Depósitos de arena" y residuos en la orilla -

Este verano, en Bagdad, el nivel del Tigris era tan bajo que AFP filmó a jóvenes jugando al voleibol en medio del río, con el agua que apenas les llegaba a la cintura.

Esto se debe a los "depósitos de arena", explica el Ministerio de Recursos Hídricos. Con un caudal tan flojo que no puede arrastrarlos curso abajo, estos depósitos se acumulan en el fondo y el río, donde los habitantes capitalinos vierten sus aguas usadas, no puede desaguar.

Hace poco, el gobierno enviaba máquinas para aspirar la arena de los lechos pero ahora, por falta de medios, estas funcionan al ralentí.

La conciencia ambiental del gobierno y la población es "débil" incluso si "todo iraquí siente el cambio climático que se traduce en temperaturas al alza, una disminución de las precipitaciones, una caída del nivel del agua, tormentas de arena", dice la militante ecologista Hajer Hadi.

Con su ONG Clima Verde, la joven recorre escuelas y universidades para introducir a los jóvenes en la ecología y los efectos del cambio climático en su país.

Para ella es una necesidad poco atendida por el gobierno iraquí, que debe gestionar una crisis política y económica sin fin después de años de guerra.

- Ras al Bisha (sur): tierra salada y palmeras con sed -

"¿Ve estas palmeras? Tienen sed", dice Molla al Rashed señalando una decena de estos árboles. "Necesitan agua. ¿Voy a regarlas vaso a vaso? ¿Con una botella?", se pregunta este agricultor de 65 años.

La situación es pareja en el palmeral vecino, donde apenas se ve el esqueleto de árboles decapitados. "No hay agua dulce, la vida ha terminado", dice el hombre, con una kefia beige cubriéndole la cabeza.

Ras al Bisha se encuentra en los confines de Irak, Irán y Kuwait, donde el Chat el Arab, el principal canal del delta común del Tigris y el Éufrates, desemboca en el Golfo.

Dado el bajo caudal, el agua del mar engulle y remonta el curso del Chat al Arab. La ONU y los agricultores denuncian el impacto de esta salinización en el suelo y las repercusiones sobre los rendimientos agrícolas.

Para abrevar a su ganado, Molla al Rashed debe comprar agua dulce a camiones cisterna. Incluso los animales salvajes se aventuran hasta las casas buscando algunas gotas, afirma este hombre.

"Mi gobierno no me suministra agua", dice. "Quiero agua, quiero vivir. Quiero cultivar, como mis ancestros", se desespera.

- Chat el Arab (sur): el agua salada lastra la pesca -

Iluminado por la luz rosada del crepúsculo, con los pies desnudos sobre una barca que empuja como un gondolero veneciano con ayuda de un bastón, Naím Haddad vuelve de una jornada de pesca en Chat el Arab.

Junto a Basora, la metrópoli meridional de Irak, Naím exhibe un saco lleno de peces.

"De padres a hijos consagramos nuestras vidas a la pesca", avanza el cuadragenario con barba canosa. La pesca es el único sostén para su familia de ocho personas.

"Sin salario del gobierno, sin subvenciones", dice.

Pero la salinización del entorno le causa estragos. "En verano, tenemos agua salada, el agua del mar sube y llega hasta aquí", explica.

A principios de agosto, la tasa de salinidad en el Chat el Arab al norte de Basora era de 6.800 partes por millón (ppm), anunciaron las autoridades locales.

En principio, el agua dulce no supera las 1.000 ppm, según las normas del Instituto Estadounidense de Geofísica, que describe como agua "moderadamente salada" entre 3.000 y 10.000 ppm.

Como consecuencias, algunas especies de peces de agua dulce como las carpas, muy apreciadas por los pescadores, desaparecen de Chat el Arab y son reemplazadas por otras que suelen vivir en alta mar.

"Si el agua dulce disminuye, la pesca disminuye y nuestro sustento disminuye", lamenta Haddad.

En su caso no puede reconvertirse para la pesca en alta mar, porque su barco no está preparado para resistir el oleaje del Golfo.

Y, sobre todo, ya ha visto suficientes pescadores interceptados por oficiales iraníes y kuwaitíes que argumentan que han rebasado ilegalmente sus fronteras marítimas.

K.Abe--JT