The Japan Times - Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna

EUR -
AED 4.30913
AFN 73.921508
ALL 95.357412
AMD 431.927342
ANG 2.099527
AOA 1077.136064
ARS 1625.056464
AUD 1.622062
AWG 2.114965
AZN 1.993025
BAM 1.954894
BBD 2.363665
BDT 144.253116
BGN 1.955192
BHD 0.442906
BIF 3493.414228
BMD 1.173351
BND 1.493965
BOB 8.109516
BRL 5.762395
BSD 1.173606
BTN 112.17216
BWP 15.84106
BYN 3.281191
BYR 22997.678936
BZD 2.360266
CAD 1.606564
CDF 2610.705375
CHF 0.915942
CLF 0.027233
CLP 1071.809429
CNY 7.969515
CNH 7.970337
COP 4445.075866
CRC 535.565374
CUC 1.173351
CUP 31.093801
CVE 110.22094
CZK 24.34175
DJF 208.978449
DKK 7.471412
DOP 69.259658
DZD 155.337482
EGP 62.072262
ERN 17.600264
ETB 183.250609
FJD 2.564183
FKP 0.859569
GBP 0.867018
GEL 3.133076
GGP 0.859569
GHS 13.249309
GIP 0.859569
GMD 86.218803
GNF 10297.576492
GTQ 8.954421
GYD 245.524531
HKD 9.185707
HNL 31.207791
HRK 7.533378
HTG 153.32479
HUF 357.684896
IDR 20574.885194
ILS 3.419086
IMP 0.859569
INR 112.108987
IQD 1537.280676
IRR 1539436.467695
ISK 143.606683
JEP 0.859569
JMD 185.437181
JOD 0.831913
JPY 185.012222
KES 151.5613
KGS 102.609324
KHR 4707.997658
KMF 492.807877
KPW 1056.037278
KRW 1758.002437
KWD 0.361522
KYD 0.977942
KZT 544.315304
LAK 25726.291048
LBP 105093.255315
LKR 379.057477
LRD 214.765913
LSL 19.398171
LTL 3.4646
LVL 0.709749
LYD 7.424747
MAD 10.710499
MDL 20.085372
MGA 4903.851669
MKD 61.624305
MMK 2462.809405
MNT 4201.594147
MOP 9.462912
MRU 46.813491
MUR 54.847092
MVR 18.066732
MWK 2035.108438
MXN 20.214722
MYR 4.610687
MZN 74.989513
NAD 19.397923
NGN 1607.606487
NIO 43.19163
NOK 10.775193
NPR 179.468377
NZD 1.973456
OMR 0.451146
PAB 1.173556
PEN 4.022035
PGK 5.110955
PHP 72.180442
PKR 326.927462
PLN 4.252575
PYG 7163.861581
QAR 4.27799
RON 5.200992
RSD 117.381865
RUB 86.623758
RWF 1716.44804
SAR 4.405548
SBD 9.420845
SCR 17.18952
SDG 704.598735
SEK 10.906432
SGD 1.493154
SHP 0.876025
SLE 28.89383
SLL 24604.574616
SOS 670.700456
SRD 43.712603
STD 24285.996013
STN 24.48948
SVC 10.268195
SYP 129.689805
SZL 19.391835
THB 37.98078
TJS 10.972886
TMT 4.106728
TND 3.413136
TOP 2.825148
TRY 53.286092
TTD 7.964273
TWD 37.047268
TZS 3050.8884
UAH 51.579903
UGX 4411.105131
USD 1.173351
UYU 46.666772
UZS 14236.399176
VES 591.701602
VND 30917.211282
VUV 138.834934
WST 3.178954
XAF 655.669757
XAG 0.013623
XAU 0.00025
XCD 3.17104
XCG 2.11501
XDR 0.815443
XOF 655.669757
XPF 119.331742
YER 280.020411
ZAR 19.37883
ZMK 10561.556925
ZMW 22.092322
ZWL 377.818532
Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna
Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna / Foto: Boris HORVAT - AFP/Archivos

Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna

Los fondos marinos cubren tres cuartas partes del planeta, pero están menos cartografiados que la Luna. Sin embargo desde hace años, una iniciativa global trabaja para obtener una imagen clara de esta parte tan desconocida del mundo.

Tamaño del texto:

Entender las profundidades de los océanos es crucial para la instalación de cables submarinos, para calcular las trayectorias de los tsunamis o para proyectar cómo se elevará el mar ante el calentamiento del clima.

Cuando la iniciativa Seabed 2030 (Fondos Marinos 2030) se puso en marcha en 2017, solo un 6% del suelo oceánico estaba adecuadamente cartografiado.

Desde entonces, haciendo uso de datos históricos, sónares de buques industriales y de investigación y el creciente poder de las computadoras, el proyecto ha conseguido elevar ese porcentaje al 25%.

"A medida que juntamos más datos, obtenemos esta hermosa fotografía del fondo marino, es como enfocarla", afirma Vicki Ferrini, responsable del proyecto del Centro del Oceáno Índico y Atlántico.

"Empiezas a ver los detalles y los patrones, empiezas a entender los procesos oceánicos de otra forma", agrega esta investigadora del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia.

La tecnología de los satélites nos permite ahora acercarnos a la superficie de la Luna o a un barrio situado en la otra punta del mundo, pero cuando se refiere al fondo oceánico, hay un problema básico.

"La física... El agua está en medio", dice Ferrini.

Aunque hay algunos instrumentos que pueden llegar a las partes más superficiales del fondo marino, para la mayor parte del océano solo se disponen de los métodos acústicos: el sónar que emite ondas hacia el lecho marino y recupera los datos de las profundidades.

Antes, la mayoría de barcos usaban sónares de un solo haz, que enviaban un solo impulso sonoro, con lo que solo podían ofrecer datos de un lugar cada vez.

Ahora, los sónares multihaz son habituales, explica Martin Jakobsson, decano de ciencia terrestre y medioambiental en la Universidad de Estocolmo y codirector del centro Ártico y Pacífico Norte de Seabed 2030.

"Consigues una franja, casi como una vista en 3D directamente, y esto es exactamente lo que queremos para cartografiar el océano".

- "Más geopolítico que nunca" -

Pero la disponibilidad de esta tecnología no ha conducido a un centro de intercambios de datos ni a un formato estandarizado de esta información.

Los barcos recogen estas imágenes en distintas resoluciones y la captura de los datos puede verse afectada por la turbidez del agua o las mareas.

Para filtrar, corregir e integrar los datos entra en juego la iniciativa Seabed 2030.

"Tenemos un auténtico embrollo", dice Ferrini. "Damos lo mejor para entretejerlo todo (...) asegurándonos de que normalizamos y justificamos todas las mediciones".

El proyecto se ha fijado objetivos de resolución relativamente amplios para el cartografiado, con celdas del tamaño de 400 metros cuadrados para la mayor parte del océano, pero incluso así es un proceso complicado.

"Es una cuestión de coste" porque la "gente no sabe por qué es necesario", explica Jakobsson. "Y ahora es más geopolítico que nunca antes", especialmente en el disputado océano Ártico, apunta.

- "Simplemente hermoso" -

El proyecto se ha beneficiado de algunos avances tecnológicos, como los mismos sónares multihaz o la mayor potencia de computación de los ordenadores.

El aprendizaje automático de las máquinas ayuda también con el procesado de datos y el reconocimiento de patrones, e incluso puede ayudar a mejorar las imágenes y tratar de rellenar algunos vacíos.

"A medida que empezamos a juntar cada fragmento y completamos la imagen (...), empezamos a ver estos increíbles canales serpenteantes en el lecho marino que parecen exactamente como lo que vemos en la tierra", explica Ferrini. Es "simplemente hermoso", agrega.

Parte del proyecto, financiado por la organización sin fines de lucro japonesa Nippon Foundation, ha sido encontrar los principales vacíos en el conocimiento del lecho marino, normalmente en mar abierto y zonas alejadas de las rutas comerciales más habituales.

Plataformas autónomas y flotantes equipadas con un sónar podrían acelerar la recolección de datos, aunque por ahora el descubrir datos "ocultos" que no han sido compartidos está ayudando a rellenar muchos huecos.

Su trabajo coincide con el debate en la comunidad internacional sobre si abrir el lecho marino para explotar minerales usados en la transición energética.

La cuestión genera discrepancias y muchos científicos, como la misma Ferrini, reclaman no llevar a cabo estas operaciones sin antes disponer de más investigaciones sobre sus consecuencias. "Necesitamos tener datos para tomar decisiones informadas y todavía no los tenemos", dijo.

Y.Watanabe--JT