The Japan Times - El síndrome de Estocolmo, un mito que perdura desde hace medio siglo

EUR -
AED 4.302469
AFN 73.80675
ALL 95.470896
AMD 430.494225
ANG 2.097589
AOA 1075.470326
ARS 1622.57107
AUD 1.61569
AWG 2.111694
AZN 2.030452
BAM 1.95617
BBD 2.359586
BDT 143.80718
BGN 1.956372
BHD 0.44198
BIF 3487.678259
BMD 1.171536
BND 1.490869
BOB 8.095772
BRL 5.743694
BSD 1.171541
BTN 112.062223
BWP 15.782454
BYN 3.264489
BYR 22962.113885
BZD 2.356226
CAD 1.603886
CDF 2606.66878
CHF 0.91538
CLF 0.026682
CLP 1050.10664
CNY 7.957192
CNH 7.951622
COP 4436.924748
CRC 533.309901
CUC 1.171536
CUP 31.045715
CVE 110.287727
CZK 24.346911
DJF 208.624773
DKK 7.472529
DOP 68.953032
DZD 155.208711
EGP 62.018211
ERN 17.573046
ETB 182.927139
FJD 2.561388
FKP 0.86601
GBP 0.867247
GEL 3.128174
GGP 0.86601
GHS 13.279907
GIP 0.86601
GMD 86.118684
GNF 10278.94274
GTQ 8.937689
GYD 245.102601
HKD 9.173892
HNL 31.154888
HRK 7.533449
HTG 153.004142
HUF 358.756118
IDR 20493.686642
ILS 3.406471
IMP 0.86601
INR 112.076262
IQD 1534.690059
IRR 1537055.786892
ISK 143.607358
JEP 0.86601
JMD 185.279483
JOD 0.830654
JPY 184.825128
KES 151.294075
KGS 102.4511
KHR 4700.008666
KMF 492.045465
KPW 1054.402464
KRW 1744.329938
KWD 0.361279
KYD 0.976314
KZT 549.859231
LAK 25674.729191
LBP 104911.762799
LKR 380.218353
LRD 214.396927
LSL 19.289546
LTL 3.459242
LVL 0.70865
LYD 7.419181
MAD 10.739109
MDL 20.092398
MGA 4865.08562
MKD 61.638235
MMK 2459.387562
MNT 4193.718823
MOP 9.450368
MRU 46.830651
MUR 54.839614
MVR 18.037045
MWK 2031.73603
MXN 20.178837
MYR 4.604728
MZN 74.872647
NAD 19.289546
NGN 1606.164556
NIO 43.108148
NOK 10.740798
NPR 179.306246
NZD 1.97493
OMR 0.450452
PAB 1.171561
PEN 4.016559
PGK 5.177824
PHP 71.915939
PKR 326.358654
PLN 4.251412
PYG 7164.354077
QAR 4.27118
RON 5.205017
RSD 117.423061
RUB 85.931472
RWF 1718.076048
SAR 4.402015
SBD 9.406276
SCR 16.349392
SDG 703.505578
SEK 10.913155
SGD 1.490394
SHP 0.87467
SLE 28.849089
SLL 24566.535481
SOS 669.546549
SRD 43.645003
STD 24248.438627
STN 24.50505
SVC 10.250937
SYP 129.547282
SZL 19.282303
THB 37.884011
TJS 10.971455
TMT 4.100377
TND 3.412945
TOP 2.820778
TRY 53.208728
TTD 7.948638
TWD 36.938952
TZS 3047.629585
UAH 51.517398
UGX 4392.905262
USD 1.171536
UYU 46.539591
UZS 14228.932207
VES 590.786557
VND 30867.641665
VUV 138.216548
WST 3.166356
XAF 656.097805
XAG 0.013444
XAU 0.000249
XCD 3.166136
XCG 2.111381
XDR 0.814182
XOF 656.061397
XPF 119.331742
YER 279.586803
ZAR 19.272782
ZMK 10545.229685
ZMW 22.11284
ZWL 377.23425
El síndrome de Estocolmo, un mito que perdura desde hace medio siglo
El síndrome de Estocolmo, un mito que perdura desde hace medio siglo / Foto: ROLAND JANSSON - TT NEWS AGENCY/AFP/Archivos

El síndrome de Estocolmo, un mito que perdura desde hace medio siglo

"¡Todo el mundo al suelo, que empiece la fiesta!": con estas palabras, Jan-Erik Olsson, metralleta en mano y bajo los efectos de estupefacientes, irrumpe en un banco del centro de Estocolmo el 23 de agosto de 1973.

Tamaño del texto:

De esa toma de rehenes, que duró seis días, surgiría un nuevo concepto: el síndrome de Estocolmo, que se popularizó en todo el mundo, definido como la actitud favorable o incluso atracción que personas secuestradas pueden desarrollar hacia quienes las retienen.

El asalto tiene rápida repercusión mediática: "Janne" Olsson mantiene en su poder a cuatro empleados del banco -- tres mujeres y un hombre -- y usa a dos como escudos humanos, agitando su arma y amenazando con matarlos si no obtiene satisfacción a sus demandas.

Un cuantioso contingente de policías se despliega en la zona, con francotiradores apuntando al banco.

"Con frecuencia he pensado en esa situación absurda en la que nos encontramos", rememora una de las rehenes, Kristin Enmark, que en aquel entonces tenía 23 años, en el libro en el que relata su experiencia.

Estábamos "aterrorizados y atrapados entre dos amenazas de muerte: de un lado la policía y del otro, el secuestrador", alega.

Este tenía "varias exigencias: 3 millones de coronas suecas y la liberación de su compinche Clark Olofsson, uno de los criminales más peligrosos del país", recuerda.

Para aplacarlo, el gobierno cede a ambas.

"Cuando Clark Olofsson llegó, se hizo cargo de la situación y de las negociaciones con la policía, a su manera", cuenta a la AFP un fotógrafo que cubrió el evento, Bertil Ericsson, actualmente de 73 años.

Olofsson "tenía carisma, hablaba bien", agrega.

Olsson se calmó casi instantáneamente cuando llegó su acólito, y Kristin Enmark vio en este a un salvador, según describe en su libro.

Olofsson "me prometió que no me pasaría nada y decidí creerle", relata Enmark.

En varias ocasiones, la joven habló en defensa de sus captores: "Confío completamente en Clark y en el ladrón. No les tengo miedo en absoluto, no me hicieron nada. Fueron muy amables", dijo el segundo día de cautiverio durante una llamada telefónica con el primer ministro sueco, Olof Palme.

Al final del sexto día, la policía entra en acción, perfora el techo del banco e irrumpe en el lugar lanzando gases lacrimógenos. "Janne" se rinde y los rehenes recuperan la libertad.

- "Ni amor ni atracción física" -

En el equipo de negociadores había un psiquiatra, Nils Bejerot, analizando en directo el comportamiento de los atracadores y los rehenes.

Fue él quien acuñó el concepto de "síndrome de Estocolmo", refutado por muchos de sus pares.

"No es un diagnóstico psiquiátrico", objeta Christoffer Rahm, psiquiatra e investigador del Karolinkska Institutet, autor de un artículo titulado: "Síndrome de Estocolmo: ¿diagnóstico psiquiátrico o mito urbano?".

El término "puede describirse como un mecanismo de defensa que ayuda a la víctima a sobrevivir" en una situación de extrema presión. "Gracias a ese vínculo positivo, desarrolla una forma de aceptación de la situación, lo que a su vez reduce su estrés", explica Rahm a la AFP.

Para Cecilia Åse, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Estocolmo, el concepto esconde una "dimensión de género".

Las autoridades interpretaron las declaraciones de Kristin y los demás rehenes "de una manera muy sexualizada, como si hubieran caído bajo el influjo de un síndrome" que les había obnubilado la razón.

Esta visión se vio alimentada por muchos rumores, especialmente sobre la relación entre Kristin y Clark.

Aunque más tarde tendrían una aventura, nada parece indicar que la historia de amor comenzara en el banco aquellos días de agosto de 1973.

"Por mi parte, no había amor ni atracción física, él era mi oportunidad de supervivencia y me protegía de 'Janne'", afirma la mujer que inspiró al personaje "Kicki" de la serie de Netflix "Clark".

Según la profesora Åse, "el síndrome de Estocolmo es un concepto inventado" para ocultar la falta de protección del Estado.

- "Amenaza real" -

"Nosotros representábamos una amenaza real para los rehenes", reconocería años más tarde el comisario Eric Rönnegård en un libro sobre las fallas policiales en ese asalto.

A nivel psicológico, "desarrollar un vínculo emocional positivo con alguien amenazante" es una realidad habitual, por ejemplo, en las relaciones sentimentales abusivas, aduce el investigador Christoffer Rahm.

La reacción psicológica de la víctima le permite aliviar el peso de la vergüenza y la culpa que puede sentir, concluye.

S.Ogawa--JT