The Japan Times - Argentina y sus trenes, la dificultad de volver a encarrilarse

EUR -
AED 4.181512
AFN 71.731605
ALL 94.199795
AMD 418.288261
ANG 2.038555
AOA 1044.097437
ARS 1684.35625
AUD 1.652304
AWG 2.050906
AZN 1.934371
BAM 1.954343
BBD 2.295289
BDT 140.175531
BGN 1.925239
BHD 0.42968
BIF 3384.677493
BMD 1.138601
BND 1.474601
BOB 7.875131
BRL 5.894546
BSD 1.139651
BTN 106.96728
BWP 15.487458
BYN 3.305237
BYR 22316.588061
BZD 2.291992
CAD 1.615938
CDF 2581.782598
CHF 0.922552
CLF 0.026724
CLP 1050.357198
CNY 7.740383
CNH 7.744004
COP 3914.882346
CRC 517.414385
CUC 1.138601
CUP 30.172938
CVE 110.182884
CZK 24.249942
DJF 202.938755
DKK 7.473091
DOP 66.960096
DZD 151.91778
EGP 56.442028
ERN 17.079021
ETB 183.73157
FJD 2.580183
FKP 0.862694
GBP 0.86225
GEL 3.011643
GGP 0.862694
GHS 12.849424
GIP 0.862694
GMD 83.117718
GNF 9985.558038
GTQ 8.69452
GYD 238.502251
HKD 8.928628
HNL 30.492275
HRK 7.535042
HTG 148.948992
HUF 353.869929
IDR 20336.104731
ILS 3.418138
IMP 0.862694
INR 107.438994
IQD 1492.887392
IRR 1565861.619117
ISK 144.022025
JEP 0.862694
JMD 179.486234
JOD 0.807262
JPY 184.154556
KES 147.470095
KGS 99.570416
KHR 4574.590683
KMF 494.153264
KPW 1024.741687
KRW 1748.083709
KWD 0.352522
KYD 0.949692
KZT 552.947903
LAK 25014.357488
LBP 102053.442377
LKR 383.074505
LRD 207.585292
LSL 18.733039
LTL 3.361994
LVL 0.688728
LYD 7.315548
MAD 10.686336
MDL 20.205941
MGA 4820.407483
MKD 61.589099
MMK 2390.221382
MNT 4075.776259
MOP 9.205839
MRU 45.482103
MUR 53.798751
MVR 17.591442
MWK 1976.127247
MXN 19.965945
MYR 4.654591
MZN 72.754881
NAD 18.733039
NGN 1566.863946
NIO 41.938744
NOK 11.317402
NPR 171.147449
NZD 2.016832
OMR 0.437796
PAB 1.139651
PEN 3.886104
PGK 5.001273
PHP 69.809939
PKR 317.157831
PLN 4.287694
PYG 6955.816022
QAR 4.154104
RON 5.241092
RSD 117.292585
RUB 89.923111
RWF 1668.956173
SAR 4.27971
SBD 9.167965
SCR 16.006271
SDG 683.16092
SEK 11.080419
SGD 1.473288
SHP 0.850081
SLE 28.238005
SLL 23875.906894
SOS 651.314593
SRD 42.678216
STD 23566.750809
STN 24.481754
SVC 9.971568
SYP 125.852005
SZL 18.722047
THB 38.004263
TJS 10.547239
TMT 3.985105
TND 3.377783
TOP 2.741479
TRY 53.077609
TTD 7.745228
TWD 36.275607
TZS 2997.166294
UAH 51.153577
UGX 4182.882613
USD 1.138601
UYU 45.745907
UZS 13688.798115
VES 706.790237
VND 29945.217653
VUV 135.732026
WST 3.166316
XAF 655.468497
XAG 0.019422
XAU 0.00028
XCD 3.077127
XCG 2.053869
XDR 0.815192
XOF 655.468497
XPF 119.331742
YER 271.698778
ZAR 18.746218
ZMK 10248.764827
ZMW 20.528701
ZWL 366.629196
Argentina y sus trenes, la dificultad de volver a encarrilarse
Argentina y sus trenes, la dificultad de volver a encarrilarse / Foto: Luis ROBAYO - AFP

Argentina y sus trenes, la dificultad de volver a encarrilarse

Conquistaron la inmensidad del país y lo construyeron como nación. Por mucho tiempo caídos en desgracia, los trenes están de regreso en Argentina, estación tras estación, aunque es dudoso si este incipiente regreso tiene un futuro viable.

Tamaño del texto:

El sol del amanecer enceguece a lo lejos sobre el Río de la Plata. La locomotora CNR CKD8 diesel-eléctrica abandona poco a poco los campos y avanza hacia Buenos Aires. Aún somnolientos, tras unas horas de viaje, los pasajeros se manifiestan felices de que los "trenes vuelvan".

Desde San Pedro, 170 km al norte de Buenos Aires, viajan a la capital por negocios, por un examen médico, para ver un pariente. No van rápido (3 horas y 20 minutos) pero el viaje es barato (1.130 pesos/5,10 dólares al cambio del día) y esa misma noche, estarán de vuelta.

"Antes, había trenes pero salían cada tanto. Este sale todos los días y esto me cambió bastante la vida", sonríe Noemí Peralta, 52 años, quien viaja a Buenos Aires (a 280 km) para comprar ropa al por mayor que luego venderá en mercados de la ciudad de Rosario (Santa Fe, este).

"Con el viaje en micro (autobús) a 5.000 pesos (22,6 dólares), la ganancia se me iba o tenía que vender las cosas más caras. Ahora, voy contenta porque llevo un montón de cosas", dice.

Justo Daract, Gobernador Castro, La Picada... Después de haber recuperado las concesiones de manos privadas, hace una década, el gobierno de centro-izquierda de Alberto Fernández va reinaugurando estaciones, algunas pequeñas, y habilitando ramales abandonados desde hacía 20 años o más.

- Nacidos juntos -

"Volvimos a conectar a 66 localidades con nuestros trenes de carga y pasajeros; intervenimos 2.500 kilómetros de vías y reactivamos 17 ramales ferroviarios", lanzó Fernández en un discurso en marzo. El gobierno de su predecesor, Mauricio Macri, (derecha liberal) había cerrado 12 ramales, enfatizó entonces su ministro de Transporte.

El ferrocarril tiene un lugar destacado en la historia y en el corazón de los argentinos. Nacieron prácticamente juntos.

"A diferencia de Europa, en América no había nada antes del ferrocarril. Fue un instrumento que tuvo el Estado para desarrollar o crear un país que no existía", sostiene el historiador Jorge Waddell, profesor de políticas públicas e historia ferroviaria argentina.

Testimonio de ese rico pasado son el museo ferroviario de Buenos Aires y las majestuosas terminales de Constitución (1887) y Retiro (1915), donde se mezclan bellas artes e influencias victorianas: los ingleses gerenciaron el inicio de los ferrocarriles.

Eran tiempos en que en este país de inmigración que se proyectaba como "granero del mundo" por su producción de cereales y ganado, se multiplicaban vías ferroviarias privadas hasta el absurdo de conformar una red con vías paralelas a pocos kilómetros unas de las otras.

Pero de 45.000 km de vías existentes en 1945, su máximo histórico, sólo quedan unos 15.000 km, de los cuales 5.000 km solo para transporte de pasajeros, en un país cinco veces más extenso que Francia -que cuenta con 27.000 km de vías-.

- ¿Un rol social? -

Nacionalizados en 1948 bajo el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955), la extensa red ferroviaria argentina fue sufriendo la falta de inversiones hasta que en la década de 1990 fue en gran parte desmantelada durante la presidencia neoliberal de Carlos Menem (1989-1999).

"El ferrocarril era un enfermo que estaba conectado a un pulmotor desde hacía muchos años y se sacó el enchufe", explica Waddell sobre la política de los 1990.

Wadell tampoco confía en la viabilidad del ferrocarril en la actualidad: "Con una sociedad empobrecida no se pueden pagar las tarifas. Entonces prácticamente el 95% es subsidio estatal y el pasajero paga 5% del costo, encima en un Estado quebrado", explica.

Trenes Argentinos, la entidad pública que en 2014 retomó la gestión de la red --aunque subsisten concesiones privada en trenes de carga-- reconoce que las cifras no acompañan, pero considera su recuperación una "política de Estado".

"Pensamos la gestión en términos de rentabilidad social, no de rentabilidad económica", dice el presidente de la entidad, Mariano Marinucci. "El tren representa un derecho social para los ciudadanos y un servicio para las comunidades", acota.

En el tren albiceleste de Trenes Argentinos que une San Pedro con Buenos Aires, los pasajeros disfrutan de vagones amplios (comprados a China en 2014), con aire acondicionado, un vagón-restaurante, y agua caliente gratis en cada coche para la tradicional e indispensable infusión, el mate.

Eduardo Llama, un jubilado de 68 años "vuelto al tren" hace tres o cuatro años, se regocija pero lamenta que los trayectos "son más lentos que hace 50 años", debido entre otras causas al estado vetusto de algunas vías y a los pasos a nivel.

Sin embargo, la gente sigue queriendo al tren, barato y seguro, porque evoca recuerdos de infancia y periplos familiares.

Según Waddell, "los países fracasados como la Argentina añoran al pasado porque el único punto de referencia bueno que tienen está en el pasado. Y el tren es esencial en nuestro pasado".

M.Matsumoto--JT