The Japan Times - Diez años de reconstrucción para las víctimas de los atentados de París de 2015

EUR -
AED 4.246478
AFN 76.888523
ALL 93.48757
AMD 423.347546
AOA 1061.345207
ARS 1733.058686
AUD 1.635994
AWG 2.082513
AZN 1.970043
BAM 1.961414
BBD 2.328364
BDT 143.103908
BHD 0.435989
BIF 3453.99514
BMD 1.156149
BND 1.48134
BOB 13.739681
BRL 5.892665
BSD 1.156009
BTN 110.002458
BWP 15.603659
BYN 3.442252
BYR 22660.520413
BZD 2.324924
CAD 1.611493
CDF 2615.791646
CHF 0.933942
CLF 0.026753
CLP 1056.362238
CNY 7.801236
CNH 7.796982
COP 3648.921861
CRC 525.515435
CUC 1.156149
CUP 30.637949
CVE 110.647961
CZK 24.266354
DJF 205.471255
DKK 7.476127
DOP 67.346134
DZD 153.688915
EGP 57.556612
ERN 17.342235
ETB 186.583498
FJD 2.553413
FKP 0.859298
GBP 0.856793
GEL 3.023376
GGP 0.859298
GHS 13.596763
GIP 0.859298
GMD 84.981404
GNF 10145.207892
GTQ 8.820244
GYD 241.852202
HKD 9.070596
HNL 30.984681
HRK 7.533703
HTG 151.152612
HUF 363.337748
IDR 20582.920659
ILS 3.468274
IMP 0.859298
INR 110.065674
IQD 1514.334158
IRR 1590340.758301
ISK 142.611425
JEP 0.859298
JMD 183.585438
JOD 0.819755
JPY 182.105612
KES 147.605987
KGS 101.105674
KHR 4685.298214
KMF 492.519879
KRW 1629.419037
KWD 0.356776
KYD 0.963357
KZT 541.790653
LAK 26108.739178
LBP 103533.143415
LKR 387.749774
LRD 209.899292
LSL 18.780552
LTL 3.413808
LVL 0.699343
LYD 7.358934
MAD 10.774363
MDL 20.102535
MGA 4933.054837
MKD 61.708483
MMK 2427.395773
MNT 4157.558143
MOP 9.341598
MRU 46.473418
MUR 54.420371
MVR 17.874501
MWK 2004.537163
MXN 19.809677
MYR 4.729001
MZN 73.883747
NAD 18.780552
NGN 1577.519501
NIO 42.541205
NOK 10.981266
NPR 176.003933
NZD 1.961655
OMR 0.444533
PAB 1.155994
PEN 3.915024
PGK 5.108776
PHP 70.28003
PKR 320.93685
PLN 4.299776
PYG 6873.88175
QAR 4.225923
RON 5.25054
RSD 117.323733
RUB 95.127146
RWF 1699.865164
SAR 4.370505
SBD 9.328213
SCR 16.756231
SDG 694.271725
SEK 10.952356
SGD 1.478142
SLE 28.445505
SOS 660.690956
SRD 43.779321
STD 23929.950059
STN 24.570322
SVC 10.115257
SZL 18.776741
THB 38.118659
TJS 10.664222
TMT 4.052302
TND 3.39612
TRY 55.147195
TTD 7.835596
TWD 37.302111
TZS 3060.902211
UAH 51.776356
UGX 4306.455826
USD 1.156149
UYU 46.534595
UZS 13825.989758
VES 871.980583
VND 30296.306488
VUV 137.59374
WST 3.154455
XAF 657.839796
XAG 0.018249
XAU 0.000266
XCD 3.124551
XCG 2.083463
XDR 0.818777
XOF 656.693016
XPF 119.331742
YER 273.834311
ZAR 18.677755
ZMK 10406.732529
ZMW 21.819165
ZWL 372.279507
Diez años de reconstrucción para las víctimas de los atentados de París de 2015
Diez años de reconstrucción para las víctimas de los atentados de París de 2015 / Foto: Kenzo TRIBOUILLARD - AFP/Archivos

Diez años de reconstrucción para las víctimas de los atentados de París de 2015

Diez años después de sobrevivir al peor atentado yihadista en París, Eva considera esa tragedia como "parte" de ella y, por primera vez, rompe su silencio para relatar cómo intenta superar ese ataque que conmocionó profundamente la sociedad francesa.

Tamaño del texto:

Esa noche de viernes, del 13 de noviembre de 2015, celebraba el cumpleaños de su mejor amiga. Estaba fumando en la terraza con tres amigos cuando los yihadistas dispararon contra el restaurante y mataron a 21 personas.

Aún recuerda el "silencio aterrador" entre los disparos. Recibió múltiples impactos de bala en el lado izquierdo de su cuerpo, incluido el pie. Le tuvieron que amputar la pierna por debajo de la rodilla y le quedó una "enorme cicatriz" en el brazo.

"Han pasado diez años, es parte de mí", afirma la mujer de 35 años, que prefiere no decir su apellido.

Esa noche, comandos del grupo yihadista Estado Islámico mataron a 130 personas en una sala de conciertos, restaurantes y bares de la capital francesa, y cerca de un estadio de fútbol de la vecina Saint-Denis.

Los ataques conmocionaron profundamente Francia que, el jueves, organiza distintas ceremonias de homenaje a las víctimas.

Con una prótesis en la pierna, Eva asegura que le va "bastante bien". Pero "la vida no es fácil todos los días", señala.

En verano, aún siente las miradas de los desconocidos en la cicatriz de su brazo. Pensó en someterse a una cirugía reconstructiva, pero "en la piel negra es complicado", agrega.

Y aunque sigue acudiendo a bares, "nunca más" le dará la espalda a la calle.

- "Nos persigue" -

Para algunos supervivientes y familiares de víctimas, el aniversario de los atentados solo revive el temor.

"Nos persigue", dice Bilal Mokono, de unos 50 años y en silla de ruedas tras resultar herido por un ataque suicida cerca del Estadio de Francia.

Desde su casa en las afueras de París, cuenta que desde entonces "duerme mal". Tras el ataque, perdió el uso de sus piernas y el oído izquierdo. Y su brazo derecho sigue "muy frágil".

La única persona que murió en ese ataque fue Manuel Dias, de 63 años. Su hija, Sophie Dias, teme que se pierda el recuerdo de este "papá único".

"Sentimos su ausencia todos los días (...) Es importante conmemorar el décimo aniversario", explica.

No todos comparten su punto de vista. Fabien Petit espera que las personas sigan adelante. Su cuñado, Nicolas Degenhardt, murió a los 37 años en el café Bonne Bière junto con otras cuatro personas.

"No podemos seguir reviviendo el 13 de noviembre una y otra vez", señala este hombre, que afirma sentirse "mejor" tras verse atormentado durante un tiempo por "pensamientos oscuros".

Aún se emociona cuando recuerda la tragedia, pero "el juicio [le] ayudó". El proceso, que duró diez meses entre 2021 y 2022, concluyó con la condena a cadena perpetua del único miembro superviviente del grupo de atacantes, Salah Abdeslam.

- "El sonido de esas ametralladoras" -

Aurélie Silvestre, cuya pareja, Matthieu Giroud, murió en la sala de conciertos Bataclan junto con otras 89 personas, relató el caso en un libro.

"Siento que escribir me permite recoger algunos de los restos y volver a unirlos", dice. Cuando perdió a su pareja, Silvestre estaba embarazada.

"Dadas las circunstancias, estoy bien, muy bien, pero, por supuesto, no es fácil. Estoy criando sola a dos hijos cuyo padre fue asesinado", añadió.

Algunos sobrevivieron a los atentados, pero no a sus consecuencias.

El químico Guillaume Valette y el autor de novelas gráficas Fred Dewilde lucharon durante años contra las heridas psicológicas antes de quitarse la vida.

"Nunca olvidaré el sonido de esas ametralladoras", había confiado Valette a sus padres, Arlette y Alain Valette. Aún recuerdan las palabras de su hijo ocho años después de su muerte. Había "perdido la sonrisa", contó su padre a AFP.

Tras su muerte, sus padres lucharon para que su hijo fuera reconocido como la víctima número 131. Su nombre figura ahora grabado en las placas conmemorativas del 13 de noviembre, junto al de Dewilde, fallecido en 2024.

Los recursos para tratar el trauma psicológico en Francia han mejorado desde 2015, según el psiquiatra Thierry Baubet, pero siguen siendo limitados en algunas regiones.

"Hay víctimas de los atentados del 13 de noviembre que siguen sufriendo y no han buscado ayuda", declara a la AFP, señalando que un obstáculo común es el "miedo a no ser comprendido".

Pero "nunca es demasiado tarde", subraya.

- "Siempre te sentirás solo" -

Cuando Lola, la hija de 17 años de Eric Ouzounian, murió en el Bataclan, un terapeuta le advirtió: "Nunca lo superarás y siempre te sentirás solo".

"Diez años después, sigue siendo cierto. No te recuperas de la pérdida de un hijo", cuenta el periodista de 60 años, mientras toma un café y fuma un cigarro.

En 2015, se negó a asistir al homenaje en París y escribió una tribuna en la que criticaba al Estado por las políticas internas que habían creado "zonas de desesperación".

Las condiciones de vida en estos barrios, de donde procedían algunos yihadistas, no han mejorado desde entonces y las autoridades siguen "despreciando" a los residentes, afirmó.

Para el historiador Denis Peschanski, con el paso de los años, los franceses son cada vez menos capaces de enumerar los lugares donde se produjeron los atentados. El Bataclan sigue siendo el más conocido, pero hubo muchos más.

Roman, un superviviente del ataque al restaurante La Belle Équipe, decidió hablar para que la gente no recuerde solo la masacre en la sala de conciertos.

"A veces nos sentimos olvidados", cuenta este hombre de 34 años, que prefiere no dar su apellido.

Unos años después del ataque, decidió convertirse en profesor: "Enseñar historia y geografía era importante, no solo para evitar que esto volviera a suceder, sino también para transmitir a los jóvenes lo que nos pasó".

S.Ogawa--JT