Mónaco recibe al papa León XIV para una inusual visita
El papa León XIV inició este sábado una visita relámpago a Mónaco, una elección inesperada para su primer viaje en Europa Occidental, ya que este principado católico es conocido sobre todo por sus casinos, sus multimillonarios y una rampante opulencia.
El pontífice estadounidense y con nacionalidad peruana llegó al principado mediterráneo poco después de las 09H00, tras un viaje en helicóptero desde Roma.
Fue recibido por el príncipe Alberto II y su esposa, Charlène, en el helipuerto de Mónaco, bajo un sol radiante, constató un periodista de AFPTV.
A su llegada, las campanas resonaron en todo el microestado situado entre Francia e Italia.
"Esta visita es un gesto fuerte que demuestra la importancia del Principado en el mundo cristiano católico", declaró Alberto II en una entrevista al diario Nice-Matin, en la que añadió que comparte con el Vaticano "temas de compromiso común", como "la lucha por la paz" y "la solidaridad internacional".
Presentes en la ceremonia de bienvenida en el Palacio Principesco, la residencia oficial de la dinastía Grimaldi, las hermanas de Alberto, Estefanía y Carolina, iban vestidas completamente de negro, con mantillas en la cabeza.
Tras una reunión con Alberto II, León XIV se dirigirá a la catedral de la Inmaculada Concepción para reunirse con la comunidad católica, y luego a la plaza de la iglesia de Santa Devota, dedicada a la patrona de Mónaco.
El punto culminante será, a media tarde, una misa al aire libre en el estadio Louis II, donde se espera la presencia de 15.000 personas.
- Escaparate del lujo -
En las relucientes calles de Montecarlo, los carteles con la efigie del jefe de la Iglesia católica contrastan con los brillantes autos deportivos y las multitudes de turistas, muchos de los cuales desconocen por completo el evento.
A lo largo del recorrido del papamóvil por la calle Grimaldi, una de las principales arterias del centro de la ciudad, los comerciantes han destacado en sus escaparates los colores de la bandera del Vaticano: amarillo y blanco.
Si bien algunos se muestran indiferentes ante la visita, Isabel Fissore, la dueña de 62 años de una pequeña joyería, consiguió invitaciones para asistir a los encuentros con el pontífice.
"Es histórico que los dos Estados más pequeños del mundo se reúnan para llevar el mensaje de paz, luz y amor al mundo", dijo a la AFP.
Con el objetivo de superar los estereotipos, las autoridades subrayaron las largas relaciones diplomáticas con la Santa Sede y en la dimensión espiritual del país, uno de los pocos en Europa donde el catolicismo sigue siendo la religión de Estado.
Para el arzobispo de Mónaco, monseñor Dominique-Marie David, el papa también va al encuentro de "otras culturas, otros países, otros orígenes, otras lenguas" en el principado, donde conviven personas de unas 140 nacionalidades.
- "Júbilo popular" -
Solo el 8% de los 39.000 habitantes de este territorio de 2 kilómetros cuadrados, de los cuales una cuarta parte son de nacionalidad monegasca, se declaran practicantes.
Pero los bancos de las iglesias son uno de los últimos lugares donde se codean multimillonarios, empleadas domésticas y albañiles.
En sus discursos, que serán pronunciados en su totalidad en francés, se espera que León XIV aborde la defensa del medioambiente, una causa muy querida por el príncipe Alberto II.
También el papel de Mónaco en Europa y "la protección de la vida en todas sus formas", según el director del servicio de prensa del Vaticano, Matteo Bruni.
Una fórmula que abarca la oposición al aborto -prohibido en el principado- y a la eutanasia, pero también la denuncia de todo conflicto, un mes después del estallido de la guerra en Oriente Medio.
Con un presupuesto de entre cinco y seis millones de euros, el gobierno no ha escatimado medios para recibir a León XIV.
Han movilizado más del 90% del personal de policía, gendarmería y bomberos y han desplegado pantallas gigantes y anuncios en los medios, además de cerrar varias carreteras.
"Deseamos que haya una gran cantidad de personas para dar una cálida bienvenida al sumo pontífice. Es importante que haya un verdadero júbilo popular", declaró el jueves Christophe Mirmand, ministro de Estado o el equivalente a primer ministro.
A una semana de la Pascua, la fiesta más importante del calendario cristiano, esta visita permitirá también medir la popularidad del pontífice estadounidense, más discreto que su predecesor, el argentino Francisco.
M.Matsumoto--JT