Petróleo, conflictos, ola migratoria... los temores de los vecinos de Irán en caso de ataque de EEUU
Las monarquías del Golfo, así como Turquía y Pakistán, temen las consecuencias que podría tener un eventual ataque estadounidenses al régimen iraní de los ayatolás, desde una ola migratoria hasta una crisis petrolera e incluso una espiral de violencia en la zona.
Por eso, varios vecinos de la República Islámica, en particular Arabia Saudita, Catar y Omán, advirtieron al presidente estadounidense, Donald Trump, que atacar a Irán podría abrir la caja de Pandora.
- Miedo a una respuesta iraní
Es el principal temor de los países aliados de Washington en el Golfo porque, aunque se supone que cuentan con protección estadounidense, estarían en primera línea.
Irán, pese a verse debilitado durante la guerra de 12 días librada en junio con Israel -a la que se sumó Washington bombardeando sus plantas nucleares-, sigue siendo una potencia perfectamente capaz de atacarlos.
Los países del Golfo "saben que son vulnerables, porque los iraníes tienen suficientes misiles básicos de alcance medio que les permiten alcanzar los puntos vitales de estos países, las plantas desalinizadoras de agua marina, los centros de hidrocarburos, las centrales eléctricas", explicó a la AFP Pierre Razoux, de la Fundación Mediterránea de Estudios Estratégicos (FMES).
"Y sin estas infraestructuras, estos países cálidos y desérticos corren el riesgo de volverse inhabitables", subraya Razoux.
- Una crisis petrolera
Estos estados petroleros "están preocupados por los ataques a las infraestructuras energéticas y por un posible bloqueo de los flujos" en el cuello de botella del estrecho de Ormuz, recuerda Cinzia Bianco, investigadora sobre el Golfo para el European Council on Foreign Relations (ECFR).
Todo ello cuando los países del Golfo están inmersos en ambiciosas agendas políticas (cambio de modelo económico, grandes obras, transiciones energéticas, etc).
"Todo sería más complicado con una crisis petrolera, y tener que gestionar las consecuencias de seguridad de un cambio de régimen en Irán añadiría complejidad", explica Bianco.
Según Razoux, este escenario correría el riesgo de empujar a China, un gran comprador de petróleo del Golfo, a reducir sus lazos con la región, algo preocupante para unos países que intentan reequilibrar su dependencia de Estados Unidos.
- Los conflictos asimétricos
Golpear a Irán corre el riesgo de avivar conflictos si Teherán los reactiva en represalia, a través de los hutíes en Yemen o Hezbolá en Líbano.
Su debilitamiento también podría dar rienda suelta a grupos hostiles a países como Turquía y Pakistán.
En caso de caída del régimen, "los grupos vinculados (a los combatientes del movimiento kurdo) PKK se volverían más activos", afirmó a la AFP Gönül Tol, del Middle East Institute.
En los movimientos de protesta anteriores, Ankara "temía que si el régimen caía, los grupos kurdos aprovecharían para crear problemas en Turquía", insistió.
Pakistán también recordó el jueves que le beneficia un "Irán estable y pacífico, sin disturbios internos".
Los ataques estadounidenses "tendrían consecuencias desestabilizadoras para toda la región, y Pakistán corre el riesgo de verse afectado particularmente", explica a la AFP la analista Maleeha Lodhi, una exdiplomática.
"Todo espacio no gobernado cerca de las fronteras fortalecería a los activistas de su inestable provincia de Baluchistán y constituiría una grave amenaza para su seguridad", añade.
- Olas migratorias
Si los ataques tumban al gobierno e Irán cae en una guerra civil, algunos vecinos temen olas migratorias masivas, como sufrió Turquía durante la guerra civil siria.
Según Sinan Ülgen, del centro de reflexión Carnegie Europe, "el impacto sería sin duda mucho mayor, dada la extensión del país, su población, la heterogeneidad" de Irán, un gigante de 92 millones de habitantes con múltiples etnias.
"Turquía, Azerbaiyán y Armenia lo temen particularmente porque serían países de destino", argumenta el analista ruso Nikita Smagin, con sede en Bakú.
Para estos dos últimos países las consecuencias de una gran afluencia de refugiados "podrían amenazar fácilmente su estabilidad", advierte.
T.Shimizu--JT