The Japan Times - El reto de una nueva vida tras escapar de los yihadistas en Burkina Faso

EUR -
AED 4.2308
AFN 75.461931
ALL 95.701743
AMD 434.289094
ANG 2.062212
AOA 1056.403079
ARS 1597.18451
AUD 1.668628
AWG 2.073925
AZN 1.963008
BAM 1.952758
BBD 2.315114
BDT 141.040283
BGN 1.969159
BHD 0.435651
BIF 3421.500424
BMD 1.15202
BND 1.480462
BOB 7.942627
BRL 5.945121
BSD 1.149419
BTN 107.068206
BWP 15.769502
BYN 3.405953
BYR 22579.598756
BZD 2.311719
CAD 1.606781
CDF 2655.407311
CHF 0.920187
CLF 0.02682
CLP 1058.995158
CNY 7.928953
CNH 7.933071
COP 4226.094473
CRC 534.859814
CUC 1.15202
CUP 30.528539
CVE 110.594367
CZK 24.524559
DJF 204.737509
DKK 7.474082
DOP 70.100891
DZD 153.514723
EGP 62.594955
ERN 17.280305
ETB 179.485717
FJD 2.596428
FKP 0.872786
GBP 0.871389
GEL 3.093221
GGP 0.872786
GHS 12.67803
GIP 0.872786
GMD 85.249915
GNF 10114.739035
GTQ 8.793302
GYD 240.575224
HKD 9.029248
HNL 30.533639
HRK 7.533181
HTG 150.860401
HUF 384.6946
IDR 19578.12495
ILS 3.606256
IMP 0.872786
INR 106.83831
IQD 1505.854131
IRR 1519716.438584
ISK 144.440755
JEP 0.872786
JMD 181.216908
JOD 0.816828
JPY 183.924702
KES 149.53662
KGS 100.744622
KHR 4596.719375
KMF 491.913091
KPW 1036.802092
KRW 1741.002708
KWD 0.356366
KYD 0.957908
KZT 544.681477
LAK 25310.339681
LBP 103108.170116
LKR 362.66133
LRD 210.92142
LSL 19.532595
LTL 3.401617
LVL 0.696846
LYD 7.350613
MAD 10.799077
MDL 20.225019
MGA 4805.472163
MKD 61.628064
MMK 2419.207897
MNT 4116.419504
MOP 9.279644
MRU 45.662874
MUR 54.087791
MVR 17.81067
MWK 1993.077817
MXN 20.611607
MYR 4.643839
MZN 73.672136
NAD 19.532172
NGN 1587.634232
NIO 42.293196
NOK 11.258292
NPR 171.306902
NZD 2.017019
OMR 0.44364
PAB 1.149409
PEN 3.976705
PGK 4.972168
PHP 69.592978
PKR 320.72236
PLN 4.278316
PYG 7435.481305
QAR 4.191071
RON 5.088018
RSD 117.392788
RUB 92.536885
RWF 1678.770184
SAR 4.325039
SBD 9.260829
SCR 16.616785
SDG 692.364618
SEK 10.925189
SGD 1.482309
SHP 0.864314
SLE 28.397729
SLL 24157.303089
SOS 656.873849
SRD 43.029156
STD 23844.495215
STN 24.461468
SVC 10.057332
SYP 127.363484
SZL 19.524669
THB 37.596228
TJS 11.017337
TMT 4.043591
TND 3.388621
TOP 2.773788
TRY 51.288526
TTD 7.797954
TWD 36.858934
TZS 2995.253282
UAH 50.34114
UGX 4312.282184
USD 1.15202
UYU 46.547487
UZS 13965.244481
VES 545.355491
VND 30344.215879
VUV 137.490062
WST 3.186768
XAF 654.931042
XAG 0.015774
XAU 0.000247
XCD 3.113393
XCG 2.071573
XDR 0.815708
XOF 654.942394
XPF 119.331742
YER 274.930073
ZAR 19.553086
ZMK 10369.569656
ZMW 22.212589
ZWL 370.950081
El reto de una nueva vida tras escapar de los yihadistas en Burkina Faso
El reto de una nueva vida tras escapar de los yihadistas en Burkina Faso

El reto de una nueva vida tras escapar de los yihadistas en Burkina Faso

Más de 6.000 personas huyeron del sur de Burkina Faso hacia Costa de Marfil en los últimos meses, dejando atrás casas, cosechas y bienes para escapar de los ataques yihadistas y empezar una nueva vida.

Tamaño del texto:

En las afueras del pueblo marfileño de Tougbo, muy cerca de la frontera con Burkina Faso, una decena de tiendas de campaña improvisadas con techos de lámina sobresalen en el bosque.

Una mujer lleva su bebé en brazos. Nació en este mismo lugar hace mes y medio, por falta de medios para ir al pequeño hospital cercano.

Más de 300 personas, entre ellas niños, llevan meses durmiendo en este lugar, convertido en su nueva casa.

"Llegamos el 14 de septiembre, dormimos fuera. Todos los días llega gente nueva", asegura Amadou, un refugiado que llegó a lomo de burro con su familia y cuyo verdadero nombre ha sido modificado.

- Bandera negra y motos -

En esta región situada a escasos kilómetros de la frontera marfileña, los ataques de los yihadistas son muy frecuentes, dicen los refugiados interrogados.

Muchos de ellos suelen repetir el mismo escenario: hombres armados llegan en moto ondeando banderas negras para predicar un Islam riguroso. Más tarde regresan para ejecutar a los recalcitrantes.

Según los refugiados, el ejército burkinés es impotente para frenar estos ataques, una crítica recurrente entre la población que llevó al derrocamiento del presidente Roch Marc Christian Kaboré en un golpe militar el lunes.

En Tougbo, muchos de los refugiados confiesan sentir cierto alivio por la presencia muy ostentatoria de las fuerzas marfileñas.

"En mi casa de allí ya no hay militares y aquí es tranquilizador ver la presencia de soldados", dice Amadou.

En el campamento improvisado, los hombres se pasan el día haciendo ladrillos de barro con la esperanza de tener pronto un techo más decente.

"Nos gustaría construir una casa, tener un campo, pero por el momento no tenemos autorización", lamenta Amadou.

Sin embargo, una gran parte de los refugiados puede contar con la solidaridad de los lugareños, a menudo parientes, en una región donde las mismas familias viven a ambos lados de la frontera.

- "Lo dejamos todo atrás" -

Yaya Ouattara, un agricultor de unos setenta años, acogió a su sobrino, a sus esposas y a los hijos de estas. También abrió la puerta de su casa a otros familiares. En total, 26 personas, entre ellas 18 niños, se hacinan en su patio en el centro del pueblo.

Durante la huida, su sobrino tuvo que dejar atrás sus hectáreas de arroz y maiz. Y a medida que pasan los meses, alimentarlos se vuelve más difícil.

"Pedí préstamos para alimentar a todos. Estoy esperando mi cosecha de anacardos para reembolsarlos", dice Yaya Ouattara, que, tras dos operaciones recientes, tiene dificultades para "trabajar duro" en el campo.

"Lo dejamos todo atrás, nuestro arroz, nuestro maiz. Ya no tenemos nada aquí. Para tener algo de comer es difícil", confía Kadiatou Ouattara, que vive en el patio.

Ante el aumento de llegadas, las donaciones de alimentos o jabón del gobierno y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ya no alcanzan.

Las autoridades locales que registran a los refugiados aseguran que la mayoría tiene un hogar donde quedarse.

"Las relaciones son buenas, son familias que se conocen, solo les separa la tierra. El pueblo ha previsto darles parcelas para que las cultiven", dice el subprefecto de la región Issouf Dao.

Pero la mayoría de los niños no van a la escuela. Es el caso de Weimata Sawadogo, que estudiaba secundaria en Uagadugú, la capital burkinesa.

Cuando fue a visitar a sus padres a su pueblo natal, los yihadistas atacaron la zona. Tuvo que huir con su familia y hoy ya no le alcanza para regresar a la capital. "Mi sueño era ser médico", suspira.

T.Shimizu--JT