The Japan Times - El viacrucis de una familia de Mariúpol, 125 km a pie para escapar de las bombas

EUR -
AED 4.135003
AFN 74.312152
ALL 91.998807
AMD 407.29472
ANG 2.015836
AOA 1032.483179
ARS 1713.371989
AUD 1.624961
AWG 2.029499
AZN 1.91856
BAM 1.955775
BBD 2.262771
BDT 138.128209
BGN 1.895446
BHD 0.423495
BIF 3389.456062
BMD 1.125935
BND 1.437881
BOB 13.498825
BRL 5.867029
BSD 1.123485
BTN 108.843589
BWP 15.531799
BYN 3.383956
BYR 22068.333923
BZD 2.259471
CAD 1.604402
CDF 2600.911191
CHF 0.932682
CLF 0.028256
CLP 1115.712356
CNY 7.548891
CNH 7.557396
COP 3725.451706
CRC 514.793327
CUC 1.125935
CUP 26.96265
CVE 110.263571
CZK 24.454533
DJF 200.057407
DKK 7.479143
DOP 67.07913
DZD 150.570048
EGP 58.776238
ERN 16.889031
ETB 183.500221
FJD 2.530259
FKP 0.851099
GBP 0.850212
GEL 2.933107
GGP 0.851099
GHS 13.194829
GIP 0.851099
GMD 82.760588
GNF 9882.871886
GTQ 8.585889
GYD 235.006954
HKD 8.83567
HNL 30.162609
HRK 7.540056
HTG 147.118093
HUF 368.676725
IDR 20141.295479
ILS 3.436727
IMP 0.851099
INR 108.456295
IQD 1471.780921
IRR 1966490.662268
ISK 137.285738
JEP 0.851099
JMD 177.857694
JOD 0.798333
JPY 177.718077
KES 145.82811
KGS 98.463484
KHR 4556.940927
KMF 493.160101
KPW 1013.342222
KRW 1512.705907
KWD 0.347723
KYD 0.936188
KZT 504.773457
LAK 25235.672864
LBP 100605.895823
LKR 371.535184
LRD 192.10751
LSL 18.784656
LTL 3.324595
LVL 0.681068
LYD 7.194907
MAD 11.161855
MDL 20.07674
MGA 4963.935651
MKD 61.574202
MMK 2363.962729
MNT 4050.351228
MOP 9.080782
MRU 44.894418
MUR 54.214216
MVR 17.407387
MWK 1948.074747
MXN 20.447892
MYR 4.599338
MZN 71.951471
NAD 18.784656
NGN 1498.384001
NIO 41.339464
NOK 10.829927
NPR 174.149742
NZD 2.004693
OMR 0.432034
PAB 1.123485
PEN 3.89325
PGK 5.087934
PHP 70.464983
PKR 311.170466
PLN 4.386363
PYG 6572.914794
QAR 4.095147
RON 5.339077
RSD 117.478477
RUB 94.165779
RWF 1663.878431
SAR 4.214702
SBD 9.095387
SCR 15.468899
SDG 677.254284
SEK 11.304508
SGD 1.439625
SHP 0.850115
SLE 27.702139
SLL 23610.293318
SOS 642.091676
SRD 42.573311
STD 23304.589613
STN 24.499682
SVC 9.829873
SYP 14639.412412
SZL 18.780757
THB 37.722942
TJS 10.341466
TMT 3.940774
TND 3.347757
TOP 2.710982
TRY 55.314396
TTD 7.617901
TWD 35.829296
TZS 2960.361624
UAH 50.551445
UGX 4482.941887
USD 1.125935
UYU 45.279413
UZS 13250.828227
VES 974.472491
VND 29257.994447
VUV 134.924899
WST 3.139874
XAF 655.957
XAG 0.018651
XAU 0.000271910232
XCD 3.042897
XCG 2.024774
XDR 0.796095
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 266.062577
ZAR 18.752511
ZMK 10134.773796
ZMW 22.075714
ZWL 362.550741
SSP 6432.009114
MXV 2.313642
El viacrucis de una familia de Mariúpol, 125 km a pie para escapar de las bombas
El viacrucis de una familia de Mariúpol, 125 km a pie para escapar de las bombas / Foto: Ed JONES - AFP

El viacrucis de una familia de Mariúpol, 125 km a pie para escapar de las bombas

Casi dos meses bajo las bombas rusas en Mariúpol llevaron a los Tishchenko-Komisarova a idear un peligroso plan de huida: salir a pie de la ciudad asediada junto a sus cuatro hijos, con la esperanza de encontrar algo de normalidad en otro lugar de Ucrania.

Tamaño del texto:

El jueves ya estaban en un centro de acogida de desplazados en Zaporiyia, la primera gran ciudad del sur que sigue bajo el control de las autoridades ucranianas, tras un viaje que los dejó demacrados.

Entre sonrisas y lágrimas, mientras esperaban en el andén de una estación un tren hacia Leópolis, en el oeste del país, la familia explicó el viernes a la AFP su increíble viaje.

Evgueni Tichtchenko, un técnico de 37 y su esposa Tetiana Komisarova, cinco años mayor que él, dicen se lo "contaron todo" sobre su proyecto a Yulia, Sachko, Anna e Ivan, de 6, 8, 10 y 12 años respectivamente.

"Les explicamos durante dos meses, mientras estábamos en el sótano, a dónde iríamos (...) Les preparamos para este largo viaje" que les llevaría a Zaporijjia, a 225 km de distancia. "Lo vivieron como una aventura", dice.

El domingo, los Tichtchenko-Komisarova tomaron la decisión y llevaron a sus hijos fuera de su edificio, a una zona que no habían abandonado desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero.

"Cuando los niños lo vieron [Mariúpol destruida], caminaron en silencio", recuerda Evgueni. "No sé qué pasaba por sus cabezas. Tal vez ellos también no podían creer que nuestra ciudad ya no existía".

Los adultos, sin embargo, sabían la verdad. Todos los días desafiaban la guerra para robar comida y agua de las tiendas que quedaron abiertas a los cuatro vientos por los proyectiles. También vieron cadáveres.

"Parecía menos aterrador morir en un bombardeo que de hambre", dice Tetiana.

- "No teníamos tanto miedo" -

Anna, una de las niñas, recuerda la vida en el sótano. "Dormir en el cemento no era lo mejor", recuerda, pero "jugábamos con nuestros amigos", Artiom, Artour y Alina, tres hijos de vecinos.

Durante los bombardeos, "no teníamos tanto miedo", dice la chica que lleva una larga coleta. "El edificio temblaba mucho y había mucho polvo (...) No era agradable respirar".

Dejar Mariúpol fue, en cambio, "duro" para Anna, porque "teníamos que llevar nuestras maletas y eran pesadas".

Finalmente su padre encontró un carrito desvencijado de tres ruedas, que apodó "carro de oro", tan oxidado como si hubiera pasado diez años bajo el agua.

"Mi esposa empujaba a nuestra pequeña en su triciclo. Y yo empujaba el carro, a menudo con uno de los niños encima", además de varias bolsas de pertenencias, recuerda. "Los otros dos caminaban a mi lado".

En cinco días y cuatro noches de viaje, los Tishchenko-Komisarova pasaron por numerosos puestos de control rusos.

"Les dijimos que íbamos a ver a unos familiares", dice el padre. Los soldados de Moscú "no nos trataron como enemigos, sino que intentaron ayudarnos", recuerda.

"Pero cada vez nos preguntaban: '¿De dónde son? ¿De Mariúpol? Pero, ¿por qué van en esa dirección, por qué no vas a Rusia?".

- "Vivir en Ucrania" -

Por la noche, toda la familia dormía en las casas de los lugareños, donde estaban bien alimentados. Durante el día avanzaban contra viento y marea.

Hasta que se cruzaron con Dmitro Jirnikov, un habitante de Pologui, una ciudad controlada por los rusos situada a unos 100 km de Zaporiyia.

"Iba a Pologui cuando vi a esta familia empujando un carro en el arcén", recuerda este hombre que va regularmente a Zaporiyia a vender las verduras que produce su familia. "Me detuve y les dije que pusieran sus cosas en mi remolque".

Tras 125 km a pie, Tetiana, Evgueni y sus hijos terminaron su viaje en la maltrecha furgoneta de Jirnikov.

El viernes, los Tishchenko-Komisarova se apiñaron con sus escasas posesiones en un estrecho compartimento de un tren hacia Leópolis.

Luego planean trasladarse a Ivano-Frankivsk, otra gran ciudad del oeste de Ucrania, para retomar una vida normal.

"Nunca podemos olvidar lo que hemos pasado. No debemos olvidar. Pero debemos mantener el ánimo y levantar a nuestros pequeños", dice el padre.

S.Fujimoto--JT