The Japan Times - La difícil tarea de los centros de transición para yihadistas en Nigeria

EUR -
AED 4.104135
AFN 72.639255
ALL 91.60917
AMD 404.763476
ANG 2.000596
AOA 1025.892944
ARS 1695.036521
AUD 1.60634
AWG 2.011555
AZN 1.899355
BAM 1.958562
BBD 2.25498
BDT 137.824333
BGN 1.955722
BHD 0.422592
BIF 3349.893402
BMD 1.117531
BND 1.433809
BOB 13.261461
BRL 5.573574
BSD 1.119579
BTN 107.167189
BWP 15.402718
BYN 3.376661
BYR 21903.602266
BZD 2.251775
CAD 1.594426
CDF 2581.495719
CHF 0.930926
CLF 0.027738
CLP 1091.682352
CNY 7.478684
CNH 7.48364
COP 3572.052868
CRC 509.914421
CUC 1.117531
CUP 26.870888
CVE 110.418715
CZK 24.377812
DJF 199.371115
DKK 7.474973
DOP 67.985251
DZD 150.434109
EGP 58.840677
ERN 16.762961
ETB 182.879425
FJD 2.516462
FKP 0.844162
GBP 0.845356
GEL 2.89405
GGP 0.844162
GHS 13.166329
GIP 0.844162
GMD 82.136656
GNF 9849.800163
GTQ 8.558915
GYD 234.125929
HKD 8.76999
HNL 30.053106
HRK 7.533607
HTG 146.615417
HUF 364.842522
IDR 20057.441504
ILS 3.434306
IMP 0.844162
INR 106.742344
IQD 1697.26278
IRR 1988612.404473
ISK 136.193603
JEP 0.844162
JMD 178.421576
JOD 0.792363
JPY 176.843089
KES 144.977485
KGS 97.727889
KHR 4545.531262
KMF 491.713591
KPW 1005.777417
KRW 1500.938745
KWD 0.347932
KYD 0.933016
KZT 504.381182
LAK 25174.496254
LBP 100261.66981
LKR 370.592539
LRD 190.899169
LSL 18.521916
LTL 3.299778
LVL 0.675983
LYD 7.194144
MAD 10.832079
MDL 20.052274
MGA 5050.120713
MKD 61.651171
MMK 2346.842801
MNT 4018.811959
MOP 9.049999
MRU 45.003052
MUR 53.116434
MVR 17.266051
MWK 1941.437443
MXN 20.400356
MYR 4.566228
MZN 71.421184
NAD 18.521916
NGN 1485.689936
NIO 41.19772
NOK 10.691657
NPR 171.469239
NZD 1.998358
OMR 0.429702
PAB 1.119559
PEN 3.854935
PGK 5.003966
PHP 70.212781
PKR 309.993694
PLN 4.38647
PYG 6368.980317
QAR 4.092597
RON 5.335761
RSD 117.35695
RUB 93.790041
RWF 1650.827681
SAR 4.198194
SBD 9.027493
SCR 15.668258
SDG 672.16033
SEK 11.20124
SGD 1.431115
SHP 0.844375
SLE 27.569533
SLL 23434.105208
SOS 639.902268
SRD 42.094009
STD 23130.629781
STN 24.534154
SVC 9.796638
SYP 14530.134577
SZL 18.516108
THB 37.540653
TJS 10.317247
TMT 3.922533
TND 3.349162
TOP 2.690746
TRY 55.168241
TTD 7.613735
TWD 35.841558
TZS 2950.284475
UAH 50.399764
UGX 4624.437735
USD 1.117531
UYU 45.033094
UZS 13323.54787
VES 978.623444
VND 28957.45622
VUV 133.829509
WST 3.112889
XAF 655.957
XAG 0.018573
XAU 0.000267491034
XCD 3.020183
XCG 2.017809
XDR 0.790152
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 263.963473
ZAR 18.484628
ZMK 10059.125257
ZMW 22.224337
ZWL 359.844438
SSP 6434.218765
MXV 2.303949
La difícil tarea de los centros de transición para yihadistas en Nigeria
La difícil tarea de los centros de transición para yihadistas en Nigeria / Foto: Audu Marte - AFP

La difícil tarea de los centros de transición para yihadistas en Nigeria

En una zona árida del norte de Nigeria, mujeres con velo pasan rápido ante puestos de comida mientras los hombres esperan tranquilos entre largas hileras de tiendas de campaña, en lo que parece ser un típico campamento de desplazados.

Tamaño del texto:

En realidad, el campo de Hajj, en el estado de Borno, es un centro de transición para decenas de miles de exyihadistas, sus familias y aquellos que vivieron bajo su control.

A cambio de su libertad, el gobierno les ha convencido para que se rindan, para poner fin a la insurrección de Boko Haram y del grupo Estado Islámico en África Occidental (ISWAP) que ha matado a miles de personas y ha obligado a desplazarse a más de dos millones desde 2009.

Pero una investigación de la AFP revela graves problemas en el proceso de selección y de desradicalización.

En mayo de 2021, murió el jefe histórico de Boko Haram, Abubakar Shekau, en enfrentamientos con el ISWAP. Sus combatientes y las personas que vivían bajo su control debían decidir entre sumarse al grupo rival o huir.

Las autoridades actuaron rápidamente y lanzaron folletos desde helicópteros en las zonas frecuentadas por los yihadistas para prometerles que no les harían daño.

"No os entregaremos al ejército. Os cuidaremos a vosotros y a vuestras familias en un campamento en Maiduguri durante cuatro o cinco meses y después seréis puestos en libertad", decían los panfletos.

La estrategia funcionó. Desde 2021, más de 90.000 personas afiliadas a grupos yihadistas se rindieron. La mayoría pasaron por Hajj, otras por instalaciones parecidas (Shokari y Bulumkutu).

La gran mayoría de estas personas no son excombatientes, más bien familias que vivieron bajo el yugo yihadista.

- Criba insuficiente -

Durante varios meses, la AFP --primer medio internacional en acceder a Hajj, el más grande de esos tres campos--, habló con 12 antiguos residentes que no quisieron revelar su identidad, entre ellos excombatientes, así como dos responsables y cooperantes.

Pero estos antiguos residentes, cuyos nombres han sido modificados, describen una selección poco rigurosa, a pesar de que, según la documentación oficial, se efectúa un "proceso intensivo de identificación y evaluación".

Entre los tres excombatientes interrogados, sólo uno afirma que le preguntaron en qué enfrentamientos había participado. A las mujeres se las considera sistemáticamente como "esposas" y no se les hacen preguntas.

Uno de los tres agricultores entrevistados, que vivía bajo control de Boko Haram, declaró que las autoridades preguntaron a antiguos combatientes que lo señalaran a él y a otros si pensaban que eran "uno de los suyos".

Los jefes de las comunidades y los grupos de autodefensa (CJTF) también participan en la identificación.

"Hay corrupción, a veces familiares vienen y dan algo a los CJTF para que digan 'estos no son de Boko Haram'", dice Abdul, de 43 años, un exjuez de la sharía bajo el grupo yihadista.

El general retirado Abdullahi Sabi Ishaq, consejero especial del gobernador para asuntos de seguridad, declaró que el programa, incluyendo la identificación, fue "efectuado por "profesionales".

En teoría, los excombatientes permanecen en el campamento varios meses y los otros varios días.

- Poca desradicalización -

Ishaq asegura que los excombatientes siguen una formación de dos semanas, con clases sobre "valores del islam" y "derechos humanos fundamentales".

Antes de ser liberados, los hombres deben prestar juramento y prometer que no volverán a la región yihadista ni trabajarán para los que siguen combatiendo.

"Momo", que integró Boko Haram con 13 años, dice que participó en "numerosos ataques" contra soldados e infieles para establecer un "Estado islámico" antes de rendirse.

Durante sus cinco meses en Hajj, "Momo", ahora de 26 años, explica que los predicadores le dijeron que debía "ser paciente con la gente cuando nos fuéramos, que teníamos que ser obedientes con las autoridades locales y que debíamos ser serios con nuestros deberes religiosos".

Este es el proceso de "desradicalización" que dijo que siguió.

Entre los no combatientes, también hay quienes tienen principios radicales, como Abdul.

El exjuez pasó años infligiendo latigazos a quien no seguía la interpretación de la sharía, la ley islámica.

Este padre de nueve hijos, que vive actualmente libre, dice que le habría gustado unirse al ISWAP si hubiera podido, en lugar de rendirse.

Saratu, una mujer de 20 años casada con un alto mando de Boko Haram, también parece lamentar haber dejado el grupo que, según ella, "sólo mataba a drogados".

- Ausencia de justicia -

Otra motivación para que los yihadistas se rindan es que las autoridades les dan dinero: ayudas mensuales y un monto cuando se van.

Esta medida suscita tensiones entre los habitantes de Borno, que sufren el conflicto desde hace años. Muchos consideran que las víctimas merecen una compensación.

"Se han cometido crímenes graves. Alguien debe rendir cuentas porque sin una cierta forma de justicia, es difícil pensar cómo puede haber una paz duradera", señala un experto internacional en seguridad, que requirió el anonimato.

Con un presupuesto de unos 150 millones de dólares, Borno planea construir otro centro y tres "pueblos integrados", donde los combatientes que se han rendido podrían vivir temporalmente antes de reintegrar la comunidad.

"Quizás su plan funcionará", admite el experto en seguridad. Pero "si no es el caso, el riesgo es que tengan excombatientes violentos en libertad que podrían retomar las actividades criminales o terroristas".

Dos semanas después de las entrevistas, la AFP recibe una llamada de una fuente. Saratu, la esposa de un alto mando de Boko Haram, volvió a la región yihadista con sus hijos, dice la fuente.

La unidad de su marido ha sido acusada desde entonces de haber masacrado a 37 pescadores el mes pasado en el norte de Borno.

H.Hayashi--JT