The Japan Times - El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

EUR -
AED 4.310807
AFN 73.936322
ALL 95.356886
AMD 432.61215
ANG 2.100607
AOA 1077.364261
ARS 1630.325761
AUD 1.622832
AWG 2.115413
AZN 1.995533
BAM 1.954908
BBD 2.363631
BDT 144.254778
BGN 1.957683
BHD 0.4429
BIF 3493.320561
BMD 1.173599
BND 1.493925
BOB 8.109299
BRL 5.774696
BSD 1.173569
BTN 112.166286
BWP 15.840838
BYN 3.281117
BYR 23002.547833
BZD 2.360223
CAD 1.609098
CDF 2594.828274
CHF 0.916769
CLF 0.027245
CLP 1072.293931
CNY 7.974585
CNH 7.973822
COP 4428.811977
CRC 535.557858
CUC 1.173599
CUP 31.100384
CVE 110.214699
CZK 24.333468
DJF 208.973736
DKK 7.471233
DOP 69.258686
DZD 155.225565
EGP 62.082465
ERN 17.603991
ETB 183.238671
FJD 2.566486
FKP 0.859751
GBP 0.867818
GEL 3.139412
GGP 0.859751
GHS 13.248953
GIP 0.859751
GMD 85.672486
GNF 10297.344251
GTQ 8.953952
GYD 245.517948
HKD 9.187347
HNL 31.205758
HRK 7.53592
HTG 153.320679
HUF 357.723069
IDR 20566.331562
ILS 3.41981
IMP 0.859751
INR 112.397549
IQD 1537.29839
IRR 1539237.197465
ISK 143.613768
JEP 0.859751
JMD 185.435369
JOD 0.832042
JPY 184.985671
KES 151.570306
KGS 102.631773
KHR 4707.851377
KMF 491.738092
KPW 1056.260855
KRW 1749.742347
KWD 0.361633
KYD 0.977941
KZT 544.323894
LAK 25726.258755
LBP 105090.43762
LKR 379.058616
LRD 214.76107
LSL 19.398229
LTL 3.465334
LVL 0.709899
LYD 7.424611
MAD 10.710212
MDL 20.084577
MGA 4903.761965
MKD 61.653091
MMK 2463.330812
MNT 4202.483677
MOP 9.462941
MRU 46.812635
MUR 54.797298
MVR 18.085525
MWK 2035.062545
MXN 20.240951
MYR 4.616969
MZN 74.991889
NAD 19.398147
NGN 1608.875455
NIO 43.190472
NOK 10.774693
NPR 179.465858
NZD 1.97322
OMR 0.451269
PAB 1.173564
PEN 4.022081
PGK 5.111667
PHP 72.205713
PKR 326.920089
PLN 4.251722
PYG 7163.761041
QAR 4.277766
RON 5.204444
RSD 117.409273
RUB 86.465288
RWF 1716.394715
SAR 4.40309
SBD 9.426653
SCR 16.309883
SDG 704.749603
SEK 10.909064
SGD 1.493
SHP 0.87621
SLE 28.870029
SLL 24609.787683
SOS 670.696757
SRD 43.721854
STD 24291.137663
STN 24.488928
SVC 10.268314
SYP 129.717262
SZL 19.391233
THB 38.05862
TJS 10.972592
TMT 4.119334
TND 3.412942
TOP 2.825746
TRY 53.281242
TTD 7.964399
TWD 37.010594
TZS 3042.561155
UAH 51.579179
UGX 4410.986863
USD 1.173599
UYU 46.668701
UZS 14236.502582
VES 586.606069
VND 30911.43405
VUV 138.864327
WST 3.179627
XAF 655.657763
XAG 0.013893
XAU 0.000251
XCD 3.171711
XCG 2.115044
XDR 0.813726
XOF 655.660555
XPF 119.331742
YER 280.004402
ZAR 19.3961
ZMK 10563.802165
ZMW 22.091917
ZWL 377.898521
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón / Foto: Charly Triballeau - AFP

El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

Desde hace 14 años, Masaoki Tsuchiya sale cada amanecer al encuentro del toki, un pájaro reintroducido en una pequeña isla de Japón gracias a un destacado programa de conservación que mezcla diplomacia y reforma agrícola.

Tamaño del texto:

En menos de dos décadas, la población de este ave de plumaje rosa pálido y un largo pico curvado ha llegado a los 500 ejemplares en la isla de Sado, tras haber desaparecido completamente del país.

La reintroducción desde China del toki, también llamado ibis crestado japonés, es una rara historia de éxito en un planeta en el que una de cada ocho especies de pájaros está amenazada de extinción.

Ahora, su presencia en Sado atrae a turistas y despierta el interés de otras regiones del país asiático que quieren repetir la fórmula.

A sus 72 años, Tsuchiya sale cada día de su casa bajo un cielo estrellado, toma el coche e inicia su itinerario durante el que anota meticulosamente si ha detectado o no al animal en cada una de sus paradas.

"El número de pájaros en este lugar varía según las estaciones", explica a AFP este hombre fornido y de aspecto travieso, que con los años ha aprendido a detectar incluso a los toki escondidos en sus nidos.

Varias decenas de pájaros revolotean en algunas zonas, lo que habría sido inimaginable en 2003, cuando una hembra llamada Kin ("Oro") murió a la edad récord de 36 años como la última superviviente de la especie en Sado.

"Sabía que ese día llegaría, porque era muy vieja y frágil", recuerda Tsuchiya. "Pero fue realmente triste".

- Extinción -

La desaparición de Kin, tras el fracaso de los intentos de aparearla con Midori ("Verde"), el último toki macho de Sado muerto ochos años antes, tuvo una amplia repercusión mediática en el país.

Antaño, este pájaro estaba presente en todo Japón y en otras partes del noreste de Asia.

Considerados una amenaza a las plantaciones de arroz, los toki gozaron de relativa protección en el periodo Edo (1603-1868) por leyes que restringían su caza.

Pero la situación cambió a finales del siglo XIX. Apreciado por las supuestas virtudes medicinales de su carne y el valor decorativo de su plumaje, el ibis nipón casi desapareció "en cuarenta años", lamenta Tsuchiya.

A principios de los años 1930, solo quedaban unas decenas de ejemplares en Japón, con lo que el animal fue clasificado como especie protegida.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la generalización de los fertilizantes y los pesticidas químicos dañaron el ambiente del toki, que se alimenta de insectos, pequeños cangrejos o ranas en los arrozales.

Y para 1981, la población se limitaba a cinco ejemplares en libertad en la isla de Sado. Las autoridades decidieron ponerlos en cautividad para protegerlos, pero ninguno consintió a reproducirse en una jaula.

- Entrenando a ser libre -

El descubrimiento ese mismo año de una población de siete tokis salvajes en la provincia china de Shaanxi (noreste) y el éxito de la campaña de protección de la especie en el gigante asiático devolvieron la esperanza.

En un histórico viaje de Estado a Japón en 1998, el presidente chino Jiang Zemin prometió al país del sol naciente una pareja de estos pájaros.

You You y Yang Yang llegaron a Japón un año después. Otros camaradas chinos les siguieron los pasos y, al cabo de los años, la población de tokis en Sado fue suficientemente importante para ponerlos en libertad, tras un periodo de "entrenamiento" de tres meses.

"Aprenden a volar, a encontrar su alimento y se acostumbran a los humanos", explica Tomoki, el hijo de Tsuchiya, que colabora con las autoridades locales para facilitar la reintroducción del pájaro.

Cada seis meses se sueltan una veintena de ejemplares en la isla, donde el espectáculo de los tokis sobrevolando los arrozales se ha convertido en una estampa familiar.

El éxito no era evidente hace una veintena de años. Ante la importancia económica del cultivo del arroz, hizo falta convencer a los agricultores de reducir a la mitad del límite legal el uso de productos químicos en sus campos.

"La gente no pensaba entonces en el medioambiente cuando cultivaba. Sus prioridades eran recoger lo máximo posible y vender caros sus productos", dice Shinichiro Saito, un arrocero de 60 años.

Ante la reticencia de algunos, las autoridades emplearon la táctica del palo y la zanahoria: dejaron de comprar arroz a los agricultores que rechazaban seguir las instrucciones y premiaron con la etiqueta "Vivir con el toki" a quienes aceptaban.

- Embajador de Sado -

Finalmente, "fueron los tokis quienes les convencieron" cuando los primeros ejemplares fueron soltados en 2008, recuerda Saito, uno de los primeros en adoptar los nuevos estándares.

El pájaro "era casi como un embajador del medioambiente", dice el campesino. "Cuando el proyecto comenzó, mi mayor sueño era ver el toki en el cielo mientras cultivaba mis arrozales", asegura.

Todavía hay numerosos obstáculos por delante del ibis japonés, la mitad de cuyos ejemplares en libertad son víctimas de serpientes o comadrejas. Solo un recién nacido de cada dos sobrevive a los depredadores.

Pero el pájaro se asienta poco a poco. Actualmente hay 4.500 ejemplares en libertad en China y Corea del Sur ha lanzado un programa de reintroducción.

Tomoki Tsuchiya, de 42 años, que ha heredado la pasión por este ave de su padre, no es el único amante del toki en la isla, donde su figura aparece por todos lados, desde camisetas a faroles o envases de leche.

El toki "es tan importante para la gente de Sado", dice Tomoki. "Es como si fuera parte de la familia".

Y.Kimura--JT