The Japan Times - Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia

EUR -
AED 4.308628
AFN 73.912502
ALL 95.346222
AMD 431.876654
ANG 2.100325
AOA 1077.010275
ARS 1624.907303
AUD 1.620214
AWG 2.114717
AZN 1.99567
BAM 1.954664
BBD 2.363387
BDT 144.236187
BGN 1.955534
BHD 0.442854
BIF 3493.004263
BMD 1.173213
BND 1.493789
BOB 8.108565
BRL 5.742997
BSD 1.173468
BTN 112.158997
BWP 15.839201
BYN 3.280805
BYR 22994.980073
BZD 2.359989
CAD 1.606862
CDF 2610.399308
CHF 0.915692
CLF 0.02723
CLP 1071.683367
CNY 7.968579
CNH 7.966652
COP 4444.55422
CRC 535.502523
CUC 1.173213
CUP 31.090152
CVE 110.208006
CZK 24.339953
DJF 208.953924
DKK 7.471486
DOP 69.25153
DZD 155.335749
EGP 62.091375
ERN 17.598199
ETB 183.229104
FJD 2.565055
FKP 0.859468
GBP 0.866025
GEL 3.132606
GGP 0.859468
GHS 13.247754
GIP 0.859468
GMD 86.247845
GNF 10296.368033
GTQ 8.95337
GYD 245.495717
HKD 9.184494
HNL 31.204129
HRK 7.532259
HTG 153.306797
HUF 357.564317
IDR 20509.351781
ILS 3.41012
IMP 0.859468
INR 112.20031
IQD 1537.100271
IRR 1539255.809017
ISK 143.599717
JEP 0.859468
JMD 185.41542
JOD 0.831771
JPY 185.042129
KES 151.458414
KGS 102.597132
KHR 4707.445157
KMF 492.749569
KPW 1055.913348
KRW 1749.419401
KWD 0.361549
KYD 0.977828
KZT 544.251427
LAK 25723.271972
LBP 105080.922232
LKR 379.012994
LRD 214.74071
LSL 19.395895
LTL 3.464194
LVL 0.709665
LYD 7.423876
MAD 10.709242
MDL 20.083015
MGA 4903.276184
MKD 61.61994
MMK 2462.520385
MNT 4201.101075
MOP 9.461802
MRU 46.807998
MUR 54.917957
MVR 18.066222
MWK 2034.869611
MXN 20.189237
MYR 4.60428
MZN 74.979969
NAD 19.395647
NGN 1607.458395
NIO 43.186562
NOK 10.769822
NPR 179.447315
NZD 1.974131
OMR 0.451094
PAB 1.173418
PEN 4.021563
PGK 5.110355
PHP 72.070076
PKR 326.889096
PLN 4.251784
PYG 7163.020875
QAR 4.277488
RON 5.20297
RSD 117.376435
RUB 86.616549
RWF 1716.246609
SAR 4.405031
SBD 9.41974
SCR 16.602942
SDG 704.52965
SEK 10.899351
SGD 1.492169
SHP 0.875922
SLE 28.890357
SLL 24601.723031
SOS 670.621747
SRD 43.707478
STD 24283.145961
STN 24.486606
SVC 10.26699
SYP 129.674586
SZL 19.389559
THB 37.935263
TJS 10.971599
TMT 4.106246
TND 3.412735
TOP 2.824816
TRY 53.282768
TTD 7.963339
TWD 36.97323
TZS 3060.799918
UAH 51.57385
UGX 4410.587471
USD 1.173213
UYU 46.661295
UZS 14234.728482
VES 591.632164
VND 30911.823213
VUV 138.818641
WST 3.178581
XAF 655.592812
XAG 0.013566
XAU 0.000249
XCD 3.170667
XCG 2.114762
XDR 0.815347
XOF 655.592812
XPF 119.331742
YER 279.98742
ZAR 19.321943
ZMK 10560.328109
ZMW 22.089729
ZWL 377.774194
Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia
Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia / Foto: Manaure QUINTERO - AFP

Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia

Sumergidos hasta la cintura, varios bomberos sacuden el agua oscura en la que flotan maderas, palos y residuos. Buscan posibles víctimas en este túnel entre dos localidades ahora destruidas cerca de la ciudad española de Valencia, donde hace unos días una ola de barro arrasó con todo.

Tamaño del texto:

"Los sótanos están todos inundados, yo entiendo que ahora cuando empiecen a sacar el agua van a salir bastantes fallecidos", explica Javier López sacudiéndose las manos manchadas de barro.

Él se dio la vuelta a tiempo cuando vio entrar una "catarata" de agua en el túnel que queda al lado de su casa, cuya planta inferior está ahora arrasada.

Minutos antes, un compañero le había dicho que la vecina Benetúser, donde tiene su empresa, se estaba inundando.

"La empresa, la oficina, la nave, los vehículos, los coches que teníamos aquí en la calle, está todo perdido", cuenta abatido.

Varios amigos le ayudan ahora a sacar el fango de la parte baja de su casa, donde una raya marrón de más de un metro recuerda sobre su cocina arrasada hasta dónde llegó el agua en la terrible tarde del martes.

"Estamos todos en shock", reconoce sobre el estado de esta poblada zona del área metropolitana de la tercera ciudad de España.

- "Estampida" -

Unas calles más allá, junto a la iglesia de la vecina Sedaví, otro camión de bomberos trata de drenar el agua que anega un garaje de dos pisos de los que no se sabe si todos pudieron salir.

"Nos vino una ola como de cuatro o cinco palmos, que luego se incrementó porque llevaba mucha fuerza. Los coches que venían se montaban unos encima de otros", describe Paquita, una vecina de 76 años que vio todo desde su balcón.

Quiere pensar que todo el mundo consiguió sacar los coches del estacionamiento, de donde los vehículos huían "en estampida", pero cuatro días después de la tragedia todavía hay muchas incertidumbres en Valencia.

"Hay gente que lo ha perdido todo y encima está buscando familiares", indica con la voz entrecortada.

- "Nos han dejado solos" -

Pese al incesante trabajo de residentes y voluntarios, las huellas del desastre aparecen a cada paso. Una mujer irrumpe en gritos en mitad de la calle y los vecinos corren a asistirla. Acaba de ver cómo la riada ha destrozado su negocio.

Pirámides de coches cortan el paso en algunas calles, con tramos inaccesibles. En otras, los objetos inservibles por el barro se apilan entre las aceras, mientras los vecinos siguen sacando fango sin cesar.

"Gracias a la gente que ha venido a ayudarnos, a todos, porque por parte de las autoridades, nadie", lamenta con la voz vibrante de indignación Estrella Cáceres, de 66 años.

La actividad es frenética en la planta baja de la que ha sido su casa desde hace 40 años. Amigos y familiares vacían habitaciones inservibles y tratan de rescatar recuerdos de esta vivienda en la que Estrella estaba con sus nietos cuando los sorprendió la riada.

Gracias a una segunda planta se salvaron. "Si no, ahora igual no estábamos mi nieta y a lo mejor yo", explica.

Al fondo de la casa, su marido Manuel trata de limpiar la parte trasera, donde el agua casi alcanzó el metro y medio de altura. Sabe bien lo que hace, fue bombero durante 33 años y ahora le ha tocado estar del otro lado de la tragedia.

"Esto va a tardar meses, porque el coche no lo podemos sacar y hasta que no venga la UME y retire todo, no podemos sacar nada", dice, en referencia al cuerpo militar de rescate.

Frente a la única farmacia que queda abierta en Alfafar, decenas de vecinos hacen fila. Desde aquí la vida cotidiana todavía se ve muy lejos y los vecinos de esta zona arrasada no saben cuándo dejarán de contar pérdidas.

"Yo sé de gente muerta y desaparecida, mucha", dice Charo de la Rosa, mientras aguarda para comprar medicamentos para sus padres.

"Son vecinos, son gente que quieres, que te has criado con ellos (...) Gente a la que no vas a volver a ver, y la muerte tan difícil que han tenido, y tan cruel, se hubiera podido evitar", lamenta esta trabajadora de hostelería. "Nos han dejado solos".

T.Ueda--JT