The Japan Times - Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia

EUR -
AED 4.196974
AFN 71.987365
ALL 94.38029
AMD 420.56237
ANG 2.0458
AOA 1047.808193
ARS 1692.536689
AUD 1.658559
AWG 2.058194
AZN 1.948967
BAM 1.95956
BBD 2.301416
BDT 140.830254
BGN 1.932081
BHD 0.430817
BIF 3399.393709
BMD 1.142648
BND 1.478023
BOB 7.913012
BRL 5.930112
BSD 1.142693
BTN 107.968831
BWP 15.528459
BYN 3.31383
BYR 22395.895876
BZD 2.29809
CAD 1.622531
CDF 2590.955979
CHF 0.922665
CLF 0.02677
CLP 1053.589863
CNY 7.767891
CNH 7.768096
COP 3938.741069
CRC 518.290066
CUC 1.142648
CUP 30.280165
CVE 110.476522
CZK 24.259893
DJF 203.070879
DKK 7.474333
DOP 67.949801
DZD 152.186381
EGP 56.221583
ERN 17.139716
ETB 184.215981
FJD 2.567815
FKP 0.865964
GBP 0.861951
GEL 3.02234
GGP 0.865964
GHS 12.923518
GIP 0.865964
GMD 83.413115
GNF 10017.179202
GTQ 8.717653
GYD 239.013439
HKD 8.960821
HNL 30.579414
HRK 7.534504
HTG 149.345288
HUF 353.925949
IDR 20413.402032
ILS 3.413717
IMP 0.865964
INR 108.030089
IQD 1496.859383
IRR 1571426.316788
ISK 144.007988
JEP 0.865964
JMD 179.925278
JOD 0.810155
JPY 185.047232
KES 147.976556
KGS 99.924392
KHR 4594.777197
KMF 495.909448
KPW 1028.383374
KRW 1761.471197
KWD 0.353718
KYD 0.952206
KZT 554.792512
LAK 25627.955935
LBP 102322.518891
LKR 384.213947
LRD 207.954516
LSL 18.774264
LTL 3.373942
LVL 0.691176
LYD 7.341055
MAD 10.707848
MDL 20.196315
MGA 4862.288211
MKD 61.639484
MMK 2399.159944
MNT 4090.596041
MOP 9.230511
MRU 45.603513
MUR 53.97846
MVR 17.653985
MWK 1981.358891
MXN 19.981363
MYR 4.651949
MZN 73.012942
NAD 18.774428
NGN 1578.991219
NIO 42.050327
NOK 11.333128
NPR 172.752
NZD 2.021544
OMR 0.439343
PAB 1.142668
PEN 3.902054
PGK 5.016627
PHP 69.928496
PKR 317.741067
PLN 4.287729
PYG 6958.353127
QAR 4.165193
RON 5.242583
RSD 117.352336
RUB 87.981157
RWF 1677.382208
SAR 4.2924
SBD 9.200546
SCR 15.468865
SDG 685.588459
SEK 11.093279
SGD 1.476647
SHP 0.853102
SLE 28.334204
SLL 23960.756155
SOS 653.047487
SRD 42.843007
STD 23650.501403
STN 24.547106
SVC 9.998143
SYP 126.299253
SZL 18.769855
THB 38.016189
TJS 10.592195
TMT 3.999267
TND 3.384595
TOP 2.751222
TRY 53.290347
TTD 7.767839
TWD 36.395049
TZS 2999.453773
UAH 51.282612
UGX 4188.036871
USD 1.142648
UYU 45.978233
UZS 13771.427463
VES 709.302001
VND 30040.209315
VUV 136.179938
WST 3.17757
XAF 657.212443
XAG 0.01962
XAU 0.000284
XCD 3.088062
XCG 2.059334
XDR 0.81856
XOF 657.215325
XPF 119.331742
YER 272.664285
ZAR 18.749138
ZMK 10285.201947
ZMW 20.687246
ZWL 367.932109
Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia
Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia / Foto: Manaure QUINTERO - AFP

Las pérdidas sin fin de la tragedia de Valencia

Sumergidos hasta la cintura, varios bomberos sacuden el agua oscura en la que flotan maderas, palos y residuos. Buscan posibles víctimas en este túnel entre dos localidades ahora destruidas cerca de la ciudad española de Valencia, donde hace unos días una ola de barro arrasó con todo.

Tamaño del texto:

"Los sótanos están todos inundados, yo entiendo que ahora cuando empiecen a sacar el agua van a salir bastantes fallecidos", explica Javier López sacudiéndose las manos manchadas de barro.

Él se dio la vuelta a tiempo cuando vio entrar una "catarata" de agua en el túnel que queda al lado de su casa, cuya planta inferior está ahora arrasada.

Minutos antes, un compañero le había dicho que la vecina Benetúser, donde tiene su empresa, se estaba inundando.

"La empresa, la oficina, la nave, los vehículos, los coches que teníamos aquí en la calle, está todo perdido", cuenta abatido.

Varios amigos le ayudan ahora a sacar el fango de la parte baja de su casa, donde una raya marrón de más de un metro recuerda sobre su cocina arrasada hasta dónde llegó el agua en la terrible tarde del martes.

"Estamos todos en shock", reconoce sobre el estado de esta poblada zona del área metropolitana de la tercera ciudad de España.

- "Estampida" -

Unas calles más allá, junto a la iglesia de la vecina Sedaví, otro camión de bomberos trata de drenar el agua que anega un garaje de dos pisos de los que no se sabe si todos pudieron salir.

"Nos vino una ola como de cuatro o cinco palmos, que luego se incrementó porque llevaba mucha fuerza. Los coches que venían se montaban unos encima de otros", describe Paquita, una vecina de 76 años que vio todo desde su balcón.

Quiere pensar que todo el mundo consiguió sacar los coches del estacionamiento, de donde los vehículos huían "en estampida", pero cuatro días después de la tragedia todavía hay muchas incertidumbres en Valencia.

"Hay gente que lo ha perdido todo y encima está buscando familiares", indica con la voz entrecortada.

- "Nos han dejado solos" -

Pese al incesante trabajo de residentes y voluntarios, las huellas del desastre aparecen a cada paso. Una mujer irrumpe en gritos en mitad de la calle y los vecinos corren a asistirla. Acaba de ver cómo la riada ha destrozado su negocio.

Pirámides de coches cortan el paso en algunas calles, con tramos inaccesibles. En otras, los objetos inservibles por el barro se apilan entre las aceras, mientras los vecinos siguen sacando fango sin cesar.

"Gracias a la gente que ha venido a ayudarnos, a todos, porque por parte de las autoridades, nadie", lamenta con la voz vibrante de indignación Estrella Cáceres, de 66 años.

La actividad es frenética en la planta baja de la que ha sido su casa desde hace 40 años. Amigos y familiares vacían habitaciones inservibles y tratan de rescatar recuerdos de esta vivienda en la que Estrella estaba con sus nietos cuando los sorprendió la riada.

Gracias a una segunda planta se salvaron. "Si no, ahora igual no estábamos mi nieta y a lo mejor yo", explica.

Al fondo de la casa, su marido Manuel trata de limpiar la parte trasera, donde el agua casi alcanzó el metro y medio de altura. Sabe bien lo que hace, fue bombero durante 33 años y ahora le ha tocado estar del otro lado de la tragedia.

"Esto va a tardar meses, porque el coche no lo podemos sacar y hasta que no venga la UME y retire todo, no podemos sacar nada", dice, en referencia al cuerpo militar de rescate.

Frente a la única farmacia que queda abierta en Alfafar, decenas de vecinos hacen fila. Desde aquí la vida cotidiana todavía se ve muy lejos y los vecinos de esta zona arrasada no saben cuándo dejarán de contar pérdidas.

"Yo sé de gente muerta y desaparecida, mucha", dice Charo de la Rosa, mientras aguarda para comprar medicamentos para sus padres.

"Son vecinos, son gente que quieres, que te has criado con ellos (...) Gente a la que no vas a volver a ver, y la muerte tan difícil que han tenido, y tan cruel, se hubiera podido evitar", lamenta esta trabajadora de hostelería. "Nos han dejado solos".

T.Ueda--JT