The Japan Times - Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre

EUR -
AED 4.183233
AFN 72.900796
ALL 91.877285
AMD 414.797448
ANG 2.039348
AOA 1045.665194
ARS 1736.794975
AUD 1.614555
AWG 2.050323
AZN 1.940938
BAM 1.955317
BBD 2.295033
BDT 140.215334
BGN 1.917554
BHD 0.429594
BIF 3432.051477
BMD 1.139068
BND 1.45584
BOB 13.964547
BRL 5.909605
BSD 1.139418
BTN 109.116023
BWP 15.516164
BYN 3.442749
BYR 22325.7403
BZD 2.291733
CAD 1.611725
CDF 2665.420428
CHF 0.943457
CLF 0.027745
CLP 1095.522249
CNY 7.646851
CNH 7.670833
COP 3814.157008
CRC 518.071915
CUC 1.139068
CUP 27.347239
CVE 110.237745
CZK 24.358299
DJF 202.909834
DKK 7.475483
DOP 67.763247
DZD 152.391449
EGP 59.13438
ERN 17.086026
ETB 184.850299
FJD 2.559772
FKP 0.85991
GBP 0.859642
GEL 2.97871
GGP 0.85991
GHS 13.234728
GIP 0.85991
GMD 83.725913
GNF 10021.522331
GTQ 8.701849
GYD 238.411056
HKD 8.934226
HNL 30.583439
HRK 7.533575
HTG 149.123132
HUF 365.202455
IDR 20405.384913
ILS 3.471949
IMP 0.85991
INR 109.142689
IQD 1492.730945
IRR 1565734.922454
ISK 136.984803
JEP 0.85991
JMD 180.27543
JOD 0.807645
JPY 179.158416
KES 147.67349
KGS 99.609484
KHR 4633.85435
KMF 493.217009
KPW 1025.161906
KRW 1543.648431
KWD 0.351563
KYD 0.949565
KZT 504.7852
LAK 25558.681004
LBP 102039.372314
LKR 376.226984
LRD 195.991544
LSL 18.590804
LTL 3.363373
LVL 0.689012
LYD 7.285199
MAD 10.934597
MDL 20.225999
MGA 5030.756222
MKD 61.55978
MMK 2391.317037
MNT 4096.276898
MOP 9.206124
MRU 45.840667
MUR 54.140351
MVR 17.599037
MWK 1975.811511
MXN 20.137822
MYR 4.640683
MZN 72.79829
NAD 18.590804
NGN 1510.837951
NIO 41.929634
NOK 10.830092
NPR 174.585836
NZD 1.992947
OMR 0.439191
PAB 1.139418
PEN 3.868244
PGK 5.076745
PHP 71.01754
PKR 315.746636
PLN 4.37146
PYG 6716.339487
QAR 4.153473
RON 5.27298
RSD 117.420969
RUB 96.076247
RWF 1684.083636
SAR 4.274755
SBD 9.11313
SCR 15.836085
SDG 685.153819
SEK 11.296996
SGD 1.45562
SHP 0.859999
SLE 28.078458
SLL 23885.685201
SOS 651.238991
SRD 42.905863
STD 23576.41575
STN 24.493944
SVC 9.970535
SYP 14810.167401
SZL 18.586405
THB 38.01645
TJS 10.511601
TMT 3.99813
TND 3.373266
TOP 2.742603
TRY 55.748859
TTD 7.750084
TWD 36.141163
TZS 3024.152324
UAH 51.024285
UGX 4462.896617
USD 1.139068
UYU 45.648714
UZS 13485.665874
VES 970.977713
VND 29588.440307
VUV 134.85231
WST 3.127566
XAF 655.957
XAG 0.017716
XAU 0.000265798393
XCD 3.07839
XCG 2.053592
XDR 0.80538
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 269.560946
ZAR 18.57165
ZMK 10252.986409
ZMW 22.227505
ZWL 366.779554
SSP 6507.03282
MXV 2.282055
Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre
Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre / Foto: José Jordán - AFP

Barro, dolor y destrucción en Paiporta, la ciudad española arrasada por el desastre

El martes había sido un día desapacible en Paiporta, pero sin lluvia. Nadie aquí imaginaba que hacia ellos se dirigía una mortífera marea de agua marrón que dejó decenas de fallecidos en esta ciudad española cercana a Valencia, arrasada ahora por el barro.

Tamaño del texto:

"Estamos destrozados", explica con la voz rota Pepi Guerrero, una vecina de Paiporta que hace fila para recibir algo de agua.

En una calle donde los vehículos siguen apilados como los dejó la corriente y en la que el barro sumerge los zapatos, esta empleada de limpieza de 53 años recuerda cómo se salvó por poco de la riada que ahogó a decenas de vecinos de esta ciudad de unos 25.000 habitantes al sur de Valencia.

"Acababa de salir de trabajar y cuando llegamos aquí el agua ya iba por mitad de la calle. Nos dio tiempo a subir a la casa", recuerda entre lágrimas. "Vine en el metro, pero el metro ya no existe".

Las vías férreas, que cuelgan ahora de uno de los puentes que atraviesan Paiporta, son una de las numerosas estructuras que arrasó el furioso caudal de agua marrón que bajaba por el barranco que atraviesa esta localidad de la huerta mediterránea, convertida en las últimas décadas en una ciudad dormitorio de la próspera Valencia.

A ambos lados del barranco el barro arrasa las calles dibujando la ruta de destrucción que siguió el caudal.

"En media hora pasó todo", recuerda con la voz temblorosa Julián Loras, un jubilado de 60 años. A él el desastre casi le agarra mientras paseaba al perro.

"Si no me llama mi hijo, a mí me pilla", explica lamentando que no se lanzaran más alertas avisando del peligro.

Con una gran escoba en la mano, Julián trata de apartar el barro que ha destrozado vehículos y comercios de esta calle por donde horas antes había visto pasar los coches "volando" sobre el agua.

"Ha muerto muchísima gente", afirma bajando la mirada. "Los sótanos se han llenado todos de agua. Mucha gente se puso nerviosa, fueron a sacar el coche y los pilló allí", explica temiendo que aparezcan nuevas víctimas.

- En un segundo -

Paiporta es uno de los epicentros de esta tragedia que ha atravesado a la provincia de Valencia, donde ya hay casi un centenar de fallecidos. Sin rastro de aquel temporal que les ha traído el desastre, el sol brilla con fuerza este jueves haciendo más intenso el marrón del barro.

Frente al barranco, a pocos metros de la calle comercial que lleva al corazón tradicional del pueblo, Manuel Císcar y su hija tratan de abrir una vía hacia su casa. Dentro, en el garaje, están los tres coches de la familia convertidos en una pirámide de destrozos.

Las marcas marrones del agua, a casi dos metros, sobresalen en la pared blanca recordando el desastre que casi se los lleva.

"Estábamos aquí abajo para poner unas trampillas, pero en un momento el agua reventó la puerta y en un segundo teníamos el agua por la cintura", afirma este jubilado de 76 años con sus ojos claros empañados.

Tras toda una vida viviendo y trabajando en Paiporta, desde el martes no deja de perder conocidos, como la pareja de ancianos que murió atrapada en una de las casas bajas que queda al inicio de la calle.

"Hoy me he enterado de dos fallecidos más", cuenta emocionado sobre esta tragedia.

- "Nadie avisó" -

En la calle peatonal, no queda ningún comercio indemne. Persianas abolladas, los sillones de una clínica dental volcados hacia la calle, todos los bajos están destruidos por la tromba viscosa. Con palos, escobas y cubos, los vecinos buscan abrirse camino entre el fango cuando otro fuerte pitido impacta en todos los celulares.

Es un aviso de protección civil, como el que denuncian que sonó tarde el martes, para recordarle a la población que no debe trasladarse por carretera para dar prioridad a los equipos de emergencia.

Pero muchos en Paiporta sienten que el día en el que aún podían hacer algo aquella alarma sonó demasiado tarde.

"Nadie avisó de nada", lamenta Joaquín Rigón, antes de emprender camino a la casa de unos conocidos de los que no tiene noticias. "Cuando empezamos a recibir notificaciones el agua nos llegaba aquí", lamenta señalándose la cintura.

A la entrada del pueblo, empujando con su madre un carro lleno de comida que acaba de comprar en uno de los únicos comercios abiertos, situado en un alejado polígono industrial, Xisco Martínez todavía no se lo explica. "Aquí no caía agua, estábamos con la guardia baja", lamenta.

K.Yoshida--JT