The Japan Times - Las estelas de condensación, la otra cara del impacto climático de la aviación

EUR -
AED 4.184217
AFN 71.778596
ALL 94.26058
AMD 418.558169
ANG 2.039871
AOA 1044.771654
ARS 1684.037898
AUD 1.652409
AWG 2.052229
AZN 1.941395
BAM 1.955605
BBD 2.29677
BDT 140.265982
BGN 1.926481
BHD 0.429957
BIF 3386.861518
BMD 1.139336
BND 1.475553
BOB 7.880212
BRL 5.89839
BSD 1.140386
BTN 107.036303
BWP 15.497451
BYN 3.307369
BYR 22330.988246
BZD 2.293471
CAD 1.616661
CDF 2583.449152
CHF 0.922605
CLF 0.026705
CLP 1051.03496
CNY 7.745378
CNH 7.752824
COP 3917.408495
CRC 517.748256
CUC 1.139336
CUP 30.192408
CVE 110.253981
CZK 24.27816
DJF 203.069705
DKK 7.480658
DOP 67.003304
DZD 152.015808
EGP 56.43136
ERN 17.090042
ETB 183.850126
FJD 2.581854
FKP 0.862156
GBP 0.863297
GEL 3.01359
GGP 0.862156
GHS 12.857715
GIP 0.862156
GMD 83.171943
GNF 9992.001402
GTQ 8.700131
GYD 238.656149
HKD 8.935301
HNL 30.511951
HRK 7.539903
HTG 149.045104
HUF 354.163079
IDR 20349.226973
ILS 3.420345
IMP 0.862156
INR 107.508332
IQD 1493.850705
IRR 1566872.020062
ISK 144.115067
JEP 0.862156
JMD 179.602051
JOD 0.807834
JPY 184.293362
KES 147.565252
KGS 99.635383
KHR 4577.542521
KMF 494.472282
KPW 1025.40292
KRW 1749.029518
KWD 0.35275
KYD 0.950305
KZT 553.304703
LAK 25030.498458
LBP 102119.294221
LKR 383.321691
LRD 207.719241
LSL 18.745127
LTL 3.364164
LVL 0.689173
LYD 7.320268
MAD 10.693231
MDL 20.218979
MGA 4823.517939
MKD 61.628841
MMK 2391.979433
MNT 4079.099526
MOP 9.211779
MRU 45.511452
MUR 53.834064
MVR 17.603174
MWK 1977.402379
MXN 19.943172
MYR 4.65765
MZN 72.807828
NAD 18.745127
NGN 1567.875065
NIO 41.965806
NOK 11.31707
NPR 171.257885
NZD 2.016346
OMR 0.438256
PAB 1.140386
PEN 3.888611
PGK 5.0045
PHP 69.855021
PKR 317.362483
PLN 4.291823
PYG 6960.304389
QAR 4.156785
RON 5.244483
RSD 117.36827
RUB 88.591146
RWF 1670.033097
SAR 4.282472
SBD 9.173881
SCR 16.016599
SDG 683.602068
SEK 11.094411
SGD 1.474533
SHP 0.850629
SLE 28.259714
SLL 23891.313258
SOS 651.734866
SRD 42.70578
STD 23581.957684
STN 24.497552
SVC 9.978003
SYP 125.933213
SZL 18.734128
THB 38.028805
TJS 10.554045
TMT 3.987676
TND 3.379962
TOP 2.743248
TRY 53.039861
TTD 7.750225
TWD 36.299026
TZS 2999.100271
UAH 51.186584
UGX 4185.581694
USD 1.139336
UYU 45.775425
UZS 13697.631062
VES 707.246307
VND 29964.540351
VUV 136.6644
WST 3.173617
XAF 655.89145
XAG 0.019435
XAU 0.00028
XCD 3.079113
XCG 2.055195
XDR 0.815718
XOF 655.89145
XPF 119.331742
YER 271.874128
ZAR 19.354809
ZMK 10255.396502
ZMW 20.541947
ZWL 366.865771
Las estelas de condensación, la otra cara del impacto climático de la aviación
Las estelas de condensación, la otra cara del impacto climático de la aviación

Las estelas de condensación, la otra cara del impacto climático de la aviación

El impacto de la aviación en el calentamiento climático no se reduce a su huella de carbono: las estelas de condensación que sueltan los aviones contribuyen "al menos" en la misma medida que las emisiones de CO2, estiman los expertos.

Tamaño del texto:

El sector aéreo, que representa entre el 2 y el 3% de las emisiones mundiales de CO2, se comprometió a una política de reducción drástica de sus emisiones de dióxido de carbono, el principal gas del efecto invernadero.

Su objetivo es alcanzar "cero emisiones netas" de aquí a 2050.

Pero esto no es más que la punta del iceberg del impacto climático de esta industria, estima la ONG Transporte y Medioambiente (T&E).

Los científicos están todavía lejos de tener cifras definitivas, pero "las emisiones que no son de CO2" pueden representar hasta dos tercios del impacto de la aviación en el calentamiento climático", afirma su director general, William Todts.

Y, en cambio, "no nos ocupamos de ello", lamenta.

Aunque no lo cuantifica, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) reconoce este impacto: "La importancia de la incidencia además del CO2 de las actividades aéreas sobre el clima, que hasta ahora estimábamos que era tan importante en total como la del CO2, está plenamente confirmada", indicó en un informe de noviembre de 2020.

Este efecto viene causado principalmente por los óxidos de nitrógeno (NOx) y las estelas de condensación, que pueden representar un 57%, según Marc Settler, profesor del Imperial College de Londres.

Lejos de las teorías conspiranoicas de las estelas químicas ("chemtrails"), el rastro blanco que dejan las aeronaves es un fenómeno bien conocido: en ciertas condiciones de humedad y temperatura, las partículas de hollín se encapsulan en cristales de hielo que forman estas alargadas nubes blancas en el cielo.

Si bien provocan un efecto refrigerante al enviar hacia el espacio una parte de la energía solar, también impiden que las radiaciones procedentes de la Tierra puedan escapar.

"Las estelas de condensación en las noches de invierno son las que tienen riesgo de provocar más calentamiento", indica Settler, precisando que "la mayoría" de vuelos no forman estelas.

- "Más investigación" -

El hollín procede de moléculas aromáticas que representan entre el 8 y el 25% del volumen del queroseno. Por ello, es esencial tener "más información sobre la composición del carburante" de los aviones, afirma Settler.

Los carburantes de aviaciones sostenibles (SAF) permiten reducir el hollín y, en consecuencia, las estelas de condensación.

Para Patrick Le Clercq, del centro de investigación aeroespacial alemán DLR, "usar un carburante que reduce el 80% de las emisiones de hollín permite reducir hasta el 50%" del impacto de las estelas en el calentamiento.

Pero, "aunque no hubiera hollín en el combustible, quedan partículas del aire ambiente" que pueden conducir a la formación de cristales de hielo, precisa.

Así, un futuro avión impulsado por hidrógeno, que solo emite vapor de agua, también podría originar estelas de condensación, aunque estas se disiparían más rápidamente.

Como estas nubes solo se forman en ciertas condiciones de humedad y temperatura, conviene evitar las zonas donde es más posible que se den estas circunstancias meteorológicas.

Un estudio realizado en 2020 en el espacio aéreo japonés concluyó que un 2% de los vuelos provocaban el 80% de las estelas y que desviando un 1,7% se podría reducir este fenómeno en un 59% sin impactar en el consumo de carburante.

Uno de los desafíos es precisamente adaptar la trayectoria del avión sin consumir más carburante, indica el director general de EASA, Patrick Ky.

A veces puede bastar con ordenar al piloto volar 600 metros más alto o más bajo para evitar las zonas propicias a la formación de estelas.

El centro de control aéreo de Maastricht, que gestiona el espacio aéreo de Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y el noroeste de Alemania, experimentó entre enero y octubre de 2021 el desvío de los aviones en función de las zonas de formación de estelas.

"Creemos que (las zonas de) estelas pueden ser evitadas", estima Ilona Sitova, que dirigió el estudio. Pero establecer mapas de previsión de dónde estarán estas zonas fue "más complicado de lo esperado y no totalmente fiable", con lo que "necesitamos más investigación".

M.Yamazaki--JT