The Japan Times - Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras

EUR -
AED 4.266255
AFN 72.588455
ALL 96.289167
AMD 438.385165
ANG 2.079129
AOA 1065.068438
ARS 1622.422756
AUD 1.655696
AWG 2.090647
AZN 1.972535
BAM 1.962661
BBD 2.335796
BDT 142.296226
BGN 1.985312
BHD 0.438464
BIF 3443.759624
BMD 1.16147
BND 1.483742
BOB 8.014189
BRL 6.0789
BSD 1.159754
BTN 108.392327
BWP 15.847058
BYN 3.453123
BYR 22764.819101
BZD 2.332323
CAD 1.59395
CDF 2640.022192
CHF 0.913263
CLF 0.026802
CLP 1058.309044
CNY 7.991495
CNH 7.997165
COP 4309.275723
CRC 540.879207
CUC 1.16147
CUP 30.778965
CVE 110.630472
CZK 24.456386
DJF 206.416303
DKK 7.471507
DOP 69.543033
DZD 153.715001
EGP 60.777889
ERN 17.422055
ETB 182.786392
FJD 2.574862
FKP 0.870546
GBP 0.864656
GEL 3.153454
GGP 0.870546
GHS 12.665871
GIP 0.870546
GMD 84.78772
GNF 10197.710073
GTQ 8.883054
GYD 242.634488
HKD 9.098784
HNL 30.802152
HRK 7.531552
HTG 151.897747
HUF 387.966049
IDR 19592.843541
ILS 3.618735
IMP 0.870546
INR 108.872108
IQD 1521.526175
IRR 1527391.599878
ISK 143.627687
JEP 0.870546
JMD 182.670166
JOD 0.823503
JPY 184.012199
KES 150.412289
KGS 101.570229
KHR 4663.303228
KMF 493.6252
KPW 1045.327942
KRW 1727.082755
KWD 0.355933
KYD 0.966495
KZT 559.002548
LAK 25029.686265
LBP 104009.671646
LKR 364.167409
LRD 213.250726
LSL 19.663708
LTL 3.42952
LVL 0.702562
LYD 7.427595
MAD 10.87365
MDL 20.284261
MGA 4837.524034
MKD 61.66546
MMK 2438.451776
MNT 4142.906957
MOP 9.357354
MRU 46.586458
MUR 54.344886
MVR 17.944641
MWK 2017.474308
MXN 20.657445
MYR 4.575616
MZN 74.229517
NAD 19.535964
NGN 1601.411501
NIO 42.649316
NOK 11.311207
NPR 173.413288
NZD 1.983263
OMR 0.446588
PAB 1.159699
PEN 4.033775
PGK 5.000709
PHP 68.927463
PKR 324.3407
PLN 4.262074
PYG 7578.526251
QAR 4.232423
RON 5.096647
RSD 117.517834
RUB 95.142776
RWF 1695.746729
SAR 4.36034
SBD 9.351831
SCR 17.77294
SDG 698.043817
SEK 10.825194
SGD 1.480174
SHP 0.871404
SLE 28.5137
SLL 24355.465335
SOS 663.783979
SRD 43.365235
STD 24040.0915
STN 24.585419
SVC 10.147036
SYP 128.416864
SZL 19.570983
THB 37.53865
TJS 11.080856
TMT 4.065146
TND 3.374104
TOP 2.796541
TRY 51.500875
TTD 7.873321
TWD 37.023498
TZS 3014.015254
UAH 50.920416
UGX 4378.211468
USD 1.16147
UYU 47.255403
UZS 14175.745497
VES 530.216279
VND 30594.290813
VUV 138.477576
WST 3.16825
XAF 658.238287
XAG 0.016804
XAU 0.000264
XCD 3.138932
XCG 2.090016
XDR 0.82009
XOF 660.300037
XPF 119.331742
YER 277.184832
ZAR 19.575944
ZMK 10454.619728
ZMW 22.469939
ZWL 373.992983
Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras
Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras / Foto: Nelson ALMEIDA - AFP

Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras

Rodeado de cráteres rojos que parecen salidos de Marte, el ganadero brasileño Ubiratan Lemos Abade extiende los brazos y señala los dos posibles futuros para sus tierras, amenazadas por la expansión del desierto.

Tamaño del texto:

Abade, de 65 años, vive en el peor lugar de desertificación en Brasil: Gilbués, en el estado nororiental de Piauí, donde el paisaje árido y socavado por cañones devora granjas y viviendas en un área mayor a la ciudad de Nueva York.

Según los expertos, el fenómeno está causado por la erosión rampante del frágil suelo de la región, y exacerbado por la deforestación y el desarrollo indiscriminado. También consideran los eventuales efectos del cambio climático.

Pero cientos de familias agropecuarias se rehúsan a abandonar esta tierra desolada y recurren al ingenio para desafiar la adversidad y alertar sobre el problema.

"La situación está descontrolada. No está lloviendo como antes. Por eso tenemos que usar irrigación. Sin eso, no tenemos cómo", dice Abade.

A su derecha, apunta a un campo de hierba marchita que murió antes de que su ganado pudiera pastar. A su izquierda, señala un exuberante lote de grama regada con un improvisado sistema de riego, del que depende para mantener vivas a sus vacas, y a sí mismo.

Instaló el sistema hace un año: cavó un pozo e instaló una red de mangueras.

"Sin irrigación, quedaría como aquel otro, muriendo de sed".

"Hace falta tecnología para producir aquí. Pero cuando tienes pocos recursos, es difícil".

- "Tierra frágil" -

Desde el cielo, el "desierto de Gilbués" parece una hoja gigante de papel de lija arrugado, de color rojo ladrillo.

El problema de la erosión no es nuevo. El término "gilbués" probablemente proviene de un vocablo indígena que significa "tierra frágil", dice el historiador ambiental Dalton Macambira, de la Universidad Federal de Piauí.

Pero la humanidad empeoró el problema al arrasar y quemar la vegetación, cuyas raíces ayudaban a contener el suelo limoso, y expandir las construcciones para una localidad de actualmente 11.000 personas.

Gilbués fue escenario de una fiebre de diamantes a mediados del siglo XX, de un "boom" de la caña de azúcar en la década de 1980 y ahora es uno de los principales municipios productores de soja del estado.

"Ahí donde hay personas, hay demanda de recursos naturales", dice Macambira.

"Eso acelera el problema y exige al medio ambiente más de lo que puede soportar".

Según un estudio publicado en enero por Macambira, el área afectada por la desertificación se ha más que duplicado, de 387 a 805 km2, desde 1976 a 2019, afectando a unas 500 familias agricultoras.

Los científicos afirman que son necesarios más estudios para determinar si el calentamiento global acelera el fenómeno.

Los agricultores constatan temporadas secas más secas y de lluvias más cortas pero más intensas, lo que agrava el problema: las fuertes precipitaciones arrastran más tierra y hacen aún más profundos los enormes cañones conocidos como "vocorocas".

Según Macambira, el calentamiento del planeta solo puede empeorar la situación.

En las zonas con "problemas de degradación ambiental, el cambio climático tiende a tener un efecto más perverso", afirma.

- Oportunidades -

Para Naciones Unidas, la desertificación es una "crisis silenciosa" que afecta a 500 millones de personas en el mundo, y es causa de pobreza y conflictos.

Pero el problema ofrece oportunidades, dice Fabriciano Corado, presidente del grupo de conservación SOS Gilbués.

El ingeniero agrónomo, de 58 años, dice que aunque el suelo de Gilbués se erosiona fácilmente, al mismo tiempo es ideal porque es rico en fósforo y arcilla, y no necesita fertilizantes u otros tratamientos.

Al igual que Abade, cree que los agricultores precisan de tecnología para sobrevivir al desierto invasor.

Pero nada muy sofisticado, dice, y señala que los productores locales han obtenido resultados muy positivos por ejemplo con la protección de la vegetación local, la irrigación por gotas, el cultivo de peces y la técnica milenaria de las terrazas agrícolas.

"No tenemos que reinventar la rueda. Los aztecas, incas y mayas ya lo hicieron", apunta.

Lamenta al mismo tiempo el cierre hace seis años de un centro público de investigación contra la desertificación en Gilbués que ayudaba a los agricultores a implementar esas técnicas.

El estado planea reabrirlo, pero no ha definido una fecha.

La región tiene también potencial en energía solar, dice Corado, al citar la apertura reciente de un parque solar de 2,2 millones de paneles. Otro está en construcción.

Con la mezcla adecuada de conservación y tecnología, "nadie nos detendrá".

T.Ueda--JT