The Japan Times - "Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo

EUR -
AED 4.232967
AFN 75.479359
ALL 93.095382
AMD 422.092766
AOA 1057.968242
ARS 1728.428661
AUD 1.638336
AWG 2.074448
AZN 1.961602
BAM 1.952566
BBD 2.320646
BDT 142.623742
BHD 0.434608
BIF 3445.888043
BMD 1.152471
BND 1.477446
BOB 13.935975
BRL 5.897421
BSD 1.152186
BTN 109.652359
BWP 15.583119
BYN 3.411334
BYR 22588.429982
BZD 2.317251
CAD 1.615251
CDF 2604.584378
CHF 0.936272
CLF 0.026727
CLP 1055.271199
CNY 7.778084
CNH 7.777151
COP 3641.324061
CRC 524.099988
CUC 1.152471
CUP 30.540479
CVE 110.809379
CZK 24.24407
DJF 204.817306
DKK 7.476217
DOP 67.193733
DZD 153.365094
EGP 57.264782
ERN 17.287064
ETB 185.968128
FJD 2.552089
FKP 0.856077
GBP 0.85641
GEL 3.013725
GGP 0.856077
GHS 13.524239
GIP 0.856077
GMD 85.282572
GNF 10118.69464
GTQ 8.791437
GYD 241.048608
HKD 9.04099
HNL 30.88171
HRK 7.536585
HTG 150.649793
HUF 364.625083
IDR 20648.821428
ILS 3.46629
IMP 0.856077
INR 109.809273
IQD 1509.393123
IRR 1584474.640687
ISK 142.41109
JEP 0.856077
JMD 182.637459
JOD 0.81708
JPY 182.544457
KES 149.083075
KGS 100.783234
KHR 4675.235131
KMF 492.105126
KRW 1640.600173
KWD 0.356874
KYD 0.960205
KZT 539.927945
LAK 26033.64904
LBP 103179.229954
LKR 387.028882
LRD 207.974585
LSL 18.793369
LTL 3.402947
LVL 0.697118
LYD 7.344833
MAD 10.750192
MDL 20.047704
MGA 4953.772522
MKD 61.427977
MMK 2419.54797
MNT 4144.10128
MOP 9.310037
MRU 46.191483
MUR 54.096679
MVR 17.805023
MWK 1997.873162
MXN 19.839187
MYR 4.713377
MZN 73.654852
NAD 18.793287
NGN 1570.218621
NIO 42.399764
NOK 10.999988
NPR 175.441856
NZD 1.96294
OMR 0.443115
PAB 1.152181
PEN 3.894648
PGK 5.090567
PHP 70.070805
PKR 319.87712
PLN 4.300443
PYG 6853.617163
QAR 4.211823
RON 5.256075
RSD 117.326118
RUB 93.901208
RWF 1692.588862
SAR 4.32768
SBD 9.298537
SCR 16.618402
SDG 692.059091
SEK 10.953862
SGD 1.478943
SLE 28.350098
SOS 658.506319
SRD 43.640038
STD 23853.821162
STN 24.459377
SVC 10.0813
SZL 18.777732
THB 38.150825
TJS 10.628901
TMT 4.033648
TND 3.379417
TRY 54.852312
TTD 7.801044
TWD 37.188047
TZS 3059.807971
UAH 51.592237
UGX 4291.87184
USD 1.152471
UYU 46.403133
UZS 13731.254005
VES 869.206532
VND 30235.07452
VUV 137.540809
WST 3.145342
XAF 654.86936
XAG 0.018742
XAU 0.000271
XCD 3.11461
XCG 2.076569
XDR 0.813514
XOF 654.872196
XPF 119.331742
YER 272.991507
ZAR 18.833743
ZMK 10373.622108
ZMW 21.920498
ZWL 371.095165
"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo
"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo / Foto: Pascal Pochard-Casabianca - AFP

"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo

En las profundidades, en el estómago de las tortugas, en las playas: el plástico está por todos lados en el Mediterráneo, el mar más contaminado del mundo. Y aunque las operaciones de limpieza se multipliquen, solo una reducción drástica de los residuos puede frenar la catástrofe.

Tamaño del texto:

En el cañón submarino de Mónaco, un equipo científico internacional descubrió un verdadero vertedero submarino a más de dos kilómetros de profundidad que incluye bidones, vasos o un yogur de una marca francesa desaparecida hace veinte años.

"Un 95% de los residuos plásticos en el agua terminan en los abismos. Cuando se encuentran con esta basura, los pilotos de los submarinos saben que han llegado al fondo", explica a la AFP uno de los científicos, François Galgani, especialista de plásticos en el Instituto Francés de Investigación de Explotación del Mar (Ifremer).

Primer destino turístico del mundo y con un cuarto del tráfico marítimo internacional, el Mediterráneo está sometido a una intensa presión humana. Entre el 5 y el 10% del plástico mundial se encuentra en este mar semicerrado, que llega a un nivel de saturación, alerta el Fondo Mundial para la Naturaleza WWF.

Según la Unesco, el plástico provoca cada año la muerte de un millón de pájaros y de más de 100.000 mamíferos marinos en el mundo. "No tenemos elección, hay que cerrar el grifo", dice François-Michel Lambert, presidente del Instituto de Economía Circular.

Desde Tel Aviv a Barcelona abundan las operaciones de recogida de basura, convirtiéndola en cestos, joyas u otros objetos de consumo.

Pero el esfuerzo es insuficiente, según Lucie Courtial, de la asociación monegasca Plastic Med. Y además, las expediciones en barco pueden "desplazar al problema" por sus altas emisiones de carbono.

- De macroplásticos a nanoplásticos -

La recogida en las playas "puede tener sentido antes de que el plástico se disperse en el mar", dice la científica. Aunque incluso así, estas operaciones sirven sobre todo para "alertar al gran público".

En el mar, algunas iniciativas reciben apoyo científico, como el buque Ekkopol, una empresa francesa que alquila sus servicios a las autoridades públicas locales.

En zonas fuertemente contaminadas, este catamarán puede tratar hasta 1.000 metros cúbicos de agua por hora, capturando los residuos y los hidrocarburos con un filtro.

En la bahía de Saint-Florent, en la isla francesa de Córcega, Eric Dupont, su cofundador, enseña una botella triturada, una muestra de estos "residuos muy degradados que generalmente terminan enterrados o incinerados".

Por "cada macroplástico recuperado, son decenas de miles de microplásticos menos", asegura mientras muestra un trozo de una espuma expansiva muy usada en la construcción.

"Se degrada en polvo y es muy tóxica, en particular para el fitoplancton", explica.

"El plástico representa una amenaza física, biológica y química para la fauna y la flora y permanece durante mucho tiempo en el medioambiente, lo que lo hace más nocivo y perjudicial que otros materiales en el mar", insiste Lucie Courtial.

El plástico es dañino como material donde se fijan otros contaminantes como los hidrocarburos, pero también por sus propias sustancias químicas, sobre todo cuando se degradan en micro o nanoplásticos de una talla inferior a la milésima de milímetro, "suficientemente pequeños para traspasar los tejidos", dice Galgani.

En ese momento "ya no hay marcha atrás, porque una vez en el ecosistema no se pueden recuperar", alerta.

- "Balsas" para virus -

De acuerdo con los primeros estudios, algunas especies son especialmente vulnerables: un 80% de las tortugas ingieren bolsas de plástico, las ramas de las gorgonias (una especie de coral) quedan seccionadas por hilos de pesca a la deriva o los mictófidos se tragan los microplásticos en la superficie.

El plástico está tan presente en el Mediterráneo que en algunas partes ya se ha integrado en el ecosistema: las especies de "neuston", un conjunto de organismos invisibles que viven en la superficie del agua, lo usan como espacios flotantes para reproducirse.

"Su impacto es complicado de cuantificar. Es ingerido por la fauna y el suelo, pero también favorece la multiplicación de una fauna microbacteriana", dice Lucie Courtial.

"Alrededor de 24 trillones de microplásticos flotan en la superficie de los océanos, de un continente a otro", señala François Galgani. Y estas "balsas de plástico", que transportan virus a través de las corrientes, representan "un riesgo de desestabilizar los ecosistemas".

"Es bastante peligroso, también para la salud humana", afirma.

Ante la estimación de que un 80% del plástico en el mar procede de los continentes, ecologistas y científicos militan por una gestión de los residuos en tierra, más eficaz y menos costosa que la recogida en mar.

Pero el problema es que a orillas del Mediterráneo no existe una gestión homogénea de residuos. En los países más pobres, "los vertederos a cielo abierto son todavía lo normal", lamenta Lucie Courtial.

- "Un mundo sin plástico" -

La consultoría medioambiental británica SystemIQ estima que para revertir la tendencia hay que llegar a un 85-90% de plástico reciclado en 2050, contra el 35% actual en Europa.

Pero incluso si terminan en el contenedor apropiado, Lucie Courtial recuerda que "con los residuos plásticos, no hay reciclaje, sino +deciclaje+: una botella de leche puede convertirse en un tubo, por ejemplo, pero tenemos que reinyectar materia prima".

Jean-Yves Daclin, director general en Francia de la asociación de industriales Plastics Europe, señala que existen "nuevas tecnologías de reciclaje químico, que permitirán reciclar productos que hoy no se pueden reciclar" o incluso "fabricar plástico a partir de carbono capturado en la producción industrial".

Sin embargo, hay que vigilar ante "los mensajes de la tecnología salvadora", advierte Maité Abos, directora de Plastic Odyssey. "No podemos ignorar la reflexión de cómo hacerlo sin plástico", dice.

Es un "material fantástico, muy sólido y duradero, pero que empleamos para un solo uso y muy contaminante", explica.

En el Mediterráneo, son los plásticos de un solo uso, con los embalajes de alimentos en cabeza, que constituyen la mayoría de los residuos.

Para François-Michel Lambert, que presionó como diputado en Francia por la prohibición de las bolsas de plástico y la vajilla desechable, "imaginar un mundo sin plástico es tan difícil como imaginar el fin del mundo".

Y.Mori--JT