The Japan Times - Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

EUR -
AED 4.125482
AFN 71.893569
ALL 91.0039
AMD 404.558002
ANG 2.010545
AOA 1030.107049
ARS 1735.583297
AUD 1.619807
AWG 2.024828
AZN 1.910204
BAM 1.958466
BBD 2.263281
BDT 139.960554
BGN 1.963416
BHD 0.424164
BIF 3358.231968
BMD 1.123344
BND 1.434579
BOB 13.568473
BRL 6.183791
BSD 1.12373
BTN 106.108465
BWP 15.39496
BYN 3.352865
BYR 22017.550536
BZD 2.259977
CAD 1.57435
CDF 2600.542712
CHF 0.915868
CLF 0.027919
CLP 1098.822164
CNY 7.513489
CNH 7.486495
COP 3640.051542
CRC 509.577905
CUC 1.123344
CUP 26.968717
CVE 110.417297
CZK 24.332089
DJF 200.102436
DKK 7.474515
DOP 67.47977
DZD 152.90291
EGP 60.551405
ERN 16.850166
ETB 184.424845
FJD 2.531232
FKP 0.834686
GBP 0.834538
GEL 2.926316
GGP 0.834686
GHS 13.107846
GIP 0.834686
GMD 83.70208
GNF 9953.241063
GTQ 8.587845
GYD 235.440548
HKD 8.804768
HNL 30.201177
HRK 7.60393
HTG 147.273132
HUF 364.247802
IDR 20312.59455
ILS 3.596107
IMP 0.834686
INR 106.111844
IQD 1703.519314
IRR 2124640.828982
ISK 136.811552
JEP 0.834686
JMD 178.232661
JOD 0.796453
JPY 176.953143
KES 145.923453
KGS 98.235688
KHR 4572.306526
KMF 495.394853
KPW 1011.00993
KRW 1523.687494
KWD 0.348877
KYD 0.936475
KZT 505.2579
LAK 25290.432511
LBP 100627.803113
LKR 373.578621
LRD 191.030084
LSL 18.415172
LTL 3.316944
LVL 0.6795
LYD 7.193794
MAD 10.950909
MDL 20.091354
MGA 5094.936673
MKD 61.583069
MMK 2358.849304
MNT 4045.672704
MOP 9.080062
MRU 45.396392
MUR 52.516314
MVR 17.361247
MWK 1948.552923
MXN 21.089904
MYR 4.546283
MZN 71.792986
NAD 18.415172
NGN 1511.044247
NIO 41.355016
NOK 10.443256
NPR 169.767847
NZD 2.007709
OMR 0.431927
PAB 1.12373
PEN 3.87057
PGK 5.11881
PHP 70.830279
PKR 310.788734
PLN 4.40337
PYG 6923.426132
QAR 4.107666
RON 5.336228
RSD 117.599566
RUB 91.557495
RWF 1655.253601
SAR 4.216259
SBD 9.044852
SCR 15.559092
SDG 675.690666
SEK 11.0154
SGD 1.435527
SHP 0.837504
SLE 25.735739
SLL 23555.975653
SOS 642.17431
SRD 42.18947
STD 23250.961369
STN 24.532636
SVC 9.832387
SYP 14605.723731
SZL 18.408062
THB 37.566904
TJS 10.366213
TMT 3.942939
TND 3.348519
TOP 2.704743
TRY 56.343251
TTD 7.610361
TWD 37.208531
TZS 2968.433722
UAH 51.044897
UGX 4545.1882
USD 1.123344
UYU 45.26243
UZS 13409.256484
VES 1004.010383
VND 28850.292941
VUV 134.41388
WST 3.126448
XAF 655.957
XAG 0.021615
XAU 0.000273766094
XCD 3.035895
XCG 2.025157
XDR 0.794263
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.305896
ZAR 18.508674
ZMK 10111.448972
ZMW 22.783019
ZWL 361.716443
SSP 6454.193881
MXV 2.373304
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia / Foto: Raul ARBOLEDA - AFP

Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

Los cuidadores de Tamá saben que no están ante un oso andino cualquiera. Negro, de antifaz blanco y de 174 kilos, el animal es considerado un "escapista" por fugarse de un zoológico a las afuera de Bogotá en 2022.

Tamaño del texto:

El oso rebelde, de ocho años, fue escuchado. Hoy un equipo de biólogos y veterinarios lo preparan para un eventual regreso a los bosques de los Andes colombianos.

"Con ese escape Tamá nos demostró muchísimas cosas, como esas ganas de ser libre. Le estamos dando esa segunda oportunidad", dice a la AFP Orlando Feliciano, el veterinario que lo recibió cuando era un osezno huérfano de cinco meses.

"Lo recibimos vía aérea y llegó muriéndose dentro de un cesto (...) venía absolutamente anémico, con una infestación por pulgas", recuerda Feliciano.

Dedicado desde hace dos décadas a la conservación del cóndor y el oso andino, su cara está curtida por el sol y el viento frío del páramo de Chingaza (centro), un ecosistema de alta montaña a las afueras de la capital de Colombia.

Según cálculos de expertos allí habitan unos 130 osos andinos, especie en estado vulnerable de conservación, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

Feliciano bautizó al animal con el nombre del parque natural donde campesinos lo encontraron abandonado, cerca de la frontera con Venezuela, y lo terminó de criar.

Años después, el animal aprovechó un daño en una de las rejas del zoológico donde se encontraba y escapó, desatando una mediática persecución de dos semanas por un cerro a las afueras de Bogotá.

- Monitoreo satelital -

Tamá se prepara para retornar a la vida silvestre en el Santuario del Oso de Anteojos, un lugar de preservación cerrado al público donde Feliciano recibe animales decomisados o hallados en malas condiciones.

En este espacio, reinaugurado esta semana tras una renovación que mejoró sus instalaciones, Feliciano mantiene a cuatro individuos de la especie.

Entre ellos una pareja de hermanos huérfanos, criados por una familia campesina. A diferencia de Tamá, son osos mansos y desde su jaula -un espacio amplio, pero cercado- se acercan a saludar a su cuidador. No tienen chance de sobrevivir a la vida silvestre.

Tamá, el único con perspectiva de liberación, permanece en un cerco aparte. Huidizo y tímido, pasa la mayor parte del día oculto en 7.500 metros cuadrados de vegetación espesa.

"Está siendo monitoreado con un collar de telemetría satelital, ya sabemos que es escapista", explica Daniel Rodríguez, biólogo de la Fundación Wii, que también protege a esta especie distribuida desde Venezuela hasta Bolivia.

- Apareció "el diablo" -

En septiembre de 2022 un árbol cayó en el zoológico Jaime Duque, a unos 20 kilómetros de Bogotá, y dañó parcialmente la jaula de Tamá.

"Logró encontrar el hueco, terminó de abrirlo y se fue", recuerda Rodríguez, quien participó en la búsqueda del oso fugitivo.

Le sorprendió que este animal criado en cautiverio supiera trepar árboles y marcarlos con sus garras. También prefería las bromelias -su dieta natural- a los alimentos que dejaba el personal del zoológico para atraerlo.

"Nos dimos cuenta que tenía posibilidad de supervivencia en el bosque", concluye el biólogo.

Los residentes de la zona también se llevaron sorpresas.

"Un campesino nos dijo que lo había visto y pensó que era el diablo (...) que por su mal comportamiento se le había aparecido", recuerda Feliciano entre risas.

Finalmente Tamá cayó en una trampa con comida y volvió con Feliciano al Santuario, donde pasó la mayor parte de su juventud.

- Amenaza humana -

A falta de depredadores naturales, el oso andino entra en conflicto ocasionalmente con ganaderos que han venido acercándose cada vez más a su hábitat natural, castigado por la deforestación.

"Cuando el oso va por un bosque fragmentado, pequeño, con poca comida natural y se encuentra con una vaca, es como si a mí me pusieran un pedazo de carne", explica Feliciano.

Aunque la especie tiene una dieta principalmente herbívora, existen numerosos reportes de ataques a ganado. También de osos cazados por retaliación.

Por eso los especímenes propensos a acercarse a humanos no pueden ser liberados. En el caso de Tamá la última palabra la tienen la autoridad ambiental local y los vecinos de Chingaza, que deben dar el visto bueno para su liberación.

Aunque no arriesgan a fijar una fecha, Rodríguez y Feliciano coinciden en que Tamá da señales de estar listo para volver a su hábitat.

"Aunque aquí tenga los cuidados, el alimento (...) este no es el lugar para un oso", reconoce el dueño del Santuario.

"No es justo que un animal de estas características viva en un espacio de 7.500 metros cuadrados", concluye.

K.Tanaka--JT