The Japan Times - La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos

EUR -
AED 4.175728
AFN 73.328437
ALL 92.12319
AMD 413.073921
ANG 2.035429
AOA 1043.654828
ARS 1733.645151
AUD 1.619717
AWG 2.047804
AZN 1.929658
BAM 1.955205
BBD 2.290054
BDT 139.988644
BGN 1.913869
BHD 0.428546
BIF 3410.637413
BMD 1.136879
BND 1.453322
BOB 13.921948
BRL 5.940079
BSD 1.137029
BTN 109.070258
BWP 15.545476
BYN 3.441704
BYR 22282.831098
BZD 2.286635
CAD 1.611242
CDF 2643.243691
CHF 0.945292
CLF 0.027864
CLP 1100.237215
CNY 7.628971
CNH 7.629846
COP 3833.658771
CRC 516.376973
CUC 1.136879
CUP 27.287899
CVE 110.615584
CZK 24.397762
DJF 202.045914
DKK 7.476079
DOP 63.523102
DZD 152.155133
EGP 59.224244
ERN 17.053187
ETB 185.279579
FJD 2.543426
FKP 0.858135
GBP 0.857639
GEL 2.972931
GGP 0.858135
GHS 13.250277
GIP 0.858135
GMD 84.129164
GNF 9951.102741
GTQ 8.683435
GYD 237.900764
HKD 8.919101
HNL 30.520983
HRK 7.532055
HTG 148.801276
HUF 367.143218
IDR 20468.826746
ILS 3.501135
IMP 0.858135
INR 109.123401
IQD 1489.360006
IRR 1563038.2821
ISK 136.971423
JEP 0.858135
JMD 179.985245
JOD 0.806063
JPY 178.950458
KES 147.430914
KGS 99.418378
KHR 4614.657011
KMF 492.268388
KPW 1023.191585
KRW 1546.292209
KWD 0.351091
KYD 0.947524
KZT 499.99229
LAK 25510.575738
LBP 101814.469258
LKR 376.332132
LRD 195.553089
LSL 18.68358
LTL 3.356908
LVL 0.687686
LYD 7.272915
MAD 10.948962
MDL 20.10115
MGA 4987.54849
MKD 61.551275
MMK 2387.259195
MNT 4088.298238
MOP 9.186926
MRU 45.546544
MUR 53.967978
MVR 17.564927
MWK 1971.526233
MXN 20.450757
MYR 4.640284
MZN 72.657494
NAD 18.68358
NGN 1505.819136
NIO 41.83764
NOK 10.842985
NPR 174.517583
NZD 2.006494
OMR 0.437134
PAB 1.136969
PEN 3.863495
PGK 5.143526
PHP 71.042411
PKR 315.023605
PLN 4.369538
PYG 6677.968423
QAR 4.144239
RON 5.276139
RSD 117.410088
RUB 96.042466
RWF 1678.71145
SAR 4.27002
SBD 9.168529
SCR 15.90461
SDG 683.84998
SEK 11.322464
SGD 1.452594
SHP 0.858346
SLE 28.023601
SLL 23839.777847
SOS 649.845174
SRD 42.8444
STD 23531.1028
STN 24.494164
SVC 9.948061
SYP 14781.702837
SZL 18.678893
THB 38.129142
TJS 10.488448
TMT 3.990446
TND 3.366876
TOP 2.737332
TRY 55.698665
TTD 7.716856
TWD 36.144685
TZS 2995.679938
UAH 51.019579
UGX 4450.724294
USD 1.136879
UYU 45.576936
UZS 13433.149672
VES 969.111532
VND 29529.867161
VUV 133.925611
WST 3.121549
XAF 655.957
XAG 0.018746
XAU 0.000276277497
XCD 3.072473
XCG 2.049095
XDR 0.803833
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 269.042434
ZAR 18.643117
ZMK 10233.283289
ZMW 22.142556
ZWL 366.074618
SSP 6494.52655
MXV 2.315995
La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos
La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos / Foto: Nicolas TUCAT - AFP

La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos

La neerlandesa Joke hace una mueca de dolor mientras el láser recorre su piel, borrando uno de los 250 tatuajes que su pareja violenta le grabó en el cuerpo y rostro, en todos los lugares donde creía que otro hombre la había tocado.

Tamaño del texto:

Esta mujer es una de las cientos de personas asistidas por la fundación Spijt van Tattoo (Arrepentimiento por un tatuaje), con sede en Róterdam, que ofrece a las víctimas tratamientos con láser gratuitos y está a punto de expandirse a nivel internacional.

Joke sufrió años de maltrato, encerrada en casas rodantes y cobertizos, tatuada a la fuerza en su domicilio con un dermógrafo, hasta que prácticamente ninguna parte de su cuerpo quedó libre de tinta.

El maltratador escribió su nombre en la cara de Joke más de una docena de veces: en la frente, nariz, mejillas, barbilla e incluso en los párpados.

Aunque huyó, las marcas físicas de la crueldad de su pareja seguían siendo visibles para todos, lo que sumió a la mujer en la vergüenza, aterrorizada ante la idea de salir de su casa.

"Todos te miran y te insultan. Te llaman idiota, loca. Y no tienes nada, absolutamente nada. Te sientes tan pequeña", confiesa Joke, de 53 años, a la AFP.

Gracias a la organización nacional de ayuda a las víctimas de violencia de género Veilig Thuis (Hogar Seguro), Joke descubrió la labor de Spijt van Tattoo.

El primer paso de un largo y penoso camino: en dos años y medio, se sometió a 12 sesiones de láser para eliminar la tinta de su rostro. El dolor es tan intenso que un cirujano plástico debe anestesiar la zona tratada.

Hoy, gracias al maquillaje, los tatuajes en su rostro apenas se notan y Joke afirma haber recuperado su vida.

"Duele terriblemente", suspira. "Se necesita tanta fuerza para poder sacar todo... Pero no se pueden imaginar la felicidad que eso produce. Jamás habría podido imaginarlo", afirma.

Joke tuvo pensamientos suicidas durante 18 meses. Explica que se siente "liberada" desde que el nombre de su expareja fue borrado de su rostro. Ahora logra ver el futuro de una manera más positiva.

"La mínima cosa puede hacerme feliz. Si hace buen tiempo, es genial. Incluso si llueve me siento bien, al calor de mi hogar. Ahora todo me hace feliz", dice.

"Eso da esperanza. Y la esperanza mantiene viva a la gente".

- "Retomar las riendas de mi vida" -

Bonnie, cuyo nombre fue modificado por la AFP para proteger su identidad, tenía solo 17 años cuando conoció a su expareja, que rápidamente se volvió violento y posesivo.

Cinco años después, el día de su cumpleaños, la arrastró a un estudio de tatuajes como regalo. Justo encima del pubis, le hizo grabar "propiedad de" seguido de su nombre.

En vano, intentó hacerle entender al tatuador que no estaba de acuerdo, pero la presencia dominante de su ex hizo que el acto se llevara a cabo.

La humillación no se detuvo ahí. Al regresar a su casa, Bonnie se vio obligada a mostrar el tatuaje a varios amigos de su pareja.

"Él estaba muy orgulloso. Yo le pertenecía. Ahora era su propiedad. Y seguiría siéndolo", confía a la AFP esta mujer, de 42 años.

"Yo no sentía más que tristeza, humillación, miedo, asco... En sus ojos brillaba ese orgullo. Yo le pertenecía. Y ya nunca a nadie más. Nunca me había sentido tan mal, tan sucia", recuerda.

Bonnie sufrió más de diez años de violencia, de amenazas, tanto de muerte como de secuestro de sus hijos. Cuando su ex empezó a golpear a su hijo, decidió irse.

A su juicio, las personas que nunca han vivido una relación así no pueden entender lo difícil que es salir de ella.

"Te amenazan. Te manipulan. Te vuelven loca hasta el punto de que empiezas a dudar de ti misma. A creer que ya no eres capaz de nada. Que no vales nada. Te humillan tanto", explica a la AFP.

A diferencia de Joke, quien rápidamente decidió borrar sus tatuajes, Bonnie tomó esta decisión dolorosa después de varios años.

Al principio, pensó en hacerse un tatuaje encima, hasta que se dio cuenta de que el texto y la tinta seguirían ahí. "Iba a tener siempre la impresión de que mi cuerpo era parte de él, cuando en realidad no es así".

Durante un tiempo, ni siquiera conseguía ducharse porque no soportaba ver su cuerpo y su tatuaje.

"A mis ojos, mi cuerpo estaba tan sucio que ya no quería lavarlo. Porque llevamos todos esos años dentro de nosotras", declara.

Al igual que Joke, el proceso de eliminación del tatuaje ha sido clave para su reconstrucción: "estoy muy orgullosa de haber dado este paso", sostiene.

"Para mí, es el primer paso para cerrar uno de los capítulos más dolorosos de mi vida (...) Es un paso hacia la libertad, la sanación, la reapropiación de mi cuerpo, para retomar las riendas de mi vida y volver a encontrarme conmigo misma, sin vergüenza".

- Caso "extremo" -

Detrás de Spijt van Tattoo, hay un carismático matrimonio, Andy y Dex Han, quienes llevan 30 años trabajando en la eliminación de tatuajes.

En 2018, decidieron dedicar un día a la semana al voluntariado para borrar los tatuajes impuestos a víctimas de violencia de género u otras formas de coerción.

Las intervenciones van desde borrar una inicial en un dedo hasta casos de víctimas de redes de prostitución cuyo proxeneta ha tatuado su nombre en la frente.

Pero incluso Andy, un profesional experimentado, se quedó profundamente impactado cuando vio a Joke por primera vez.

"He visto muchas cosas, pero aquello era extremo. No sabía dónde mirar. Su pecho, su cara, sus ojos, su nariz... todo estaba cubierto con el nombre de ese hombre. No sabía por dónde empezar", cuenta.

También se planteó la cuestión económica. El borrado de un tatuaje cuesta diez veces más que el tatuaje en sí y su precio depende de la superficie que hay que tratar.

Joke tenía tanta tinta en el rostro que, según sus cálculos, una sola sesión costaría el equivalente a un año entero de trabajo voluntario.

En total, el tratamiento de Joke costará cerca de 100.000 euros (113.700 dólares). Una campaña de financiación colectiva permitió recaudar más de 30.000 euros (34.100 dólares).

Pero la pareja se dijo que había que ayudarla, cueste lo que cueste.

"Pensamos: escuchen, es la hija de alguien. La hermana de alguien, la amiga de alguien. Y ya no tiene vida", declara a la AFP el hombre de 64 años.

"Cuando vemos las fotos de antes y después, es extraordinario. Y también se nota en su personalidad", precisa.

- "No tengan miedo" -

Andy estima que las decenas de solicitudes que reciben apenas representan la punta del iceberg.

Kylianne Teuben, especialista en comportamiento que trabaja para la organización Veilig Thuis, explica que el tatuaje forzado, al igual que otras formas de violencia de género, es difícil de detectar porque las pruebas están "ocultas bajo la ropa".

Por ello, exhorta a cualquier persona que se encuentre en una situación así a pedir ayuda: "Por favor, rompan el silencio, de lo contrario no podremos ayudarlas".

"Es importante que sepan que no están solas y que existe ayuda. Así que intenten buscar ayuda cuando se sientan preparadas. Hay organizaciones que pueden apoyarlas", declara Teuben.

Joke y Bonnie quieren transmitir el mismo mensaje: hay que huir, por más duro que parezca.

"Es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé muy bien... pero no tengan miedo", dice Bonnie.

"Porque se trata de su vida. Y sólo tienen una vida", afirma, con la voz temblorosa por la emoción.

"Tan solo, háganlo. La situación no puede ser peor que aquella que están viviendo", afirma Joke.

"Puedes hacerlo. No eres débil, él lo es. Todas las mujeres pueden lograrlo. Las mujeres somos fuertes", concluye.

Y.Kato--JT