The Japan Times - Los descendientes de los pueblos autóctonos de Japón recuperan su identidad

EUR -
AED 4.331492
AFN 77.84335
ALL 96.564748
AMD 446.347302
ANG 2.111292
AOA 1081.546932
ARS 1709.303634
AUD 1.687784
AWG 2.122992
AZN 2.009357
BAM 1.956099
BBD 2.374413
BDT 144.072004
BGN 1.980717
BHD 0.444683
BIF 3493.177935
BMD 1.17944
BND 1.498529
BOB 8.14621
BRL 6.167997
BSD 1.178905
BTN 106.512267
BWP 16.283487
BYN 3.377716
BYR 23117.026634
BZD 2.370952
CAD 1.61174
CDF 2541.693818
CHF 0.916484
CLF 0.025774
CLP 1017.762781
CNY 8.192981
CNH 8.1795
COP 4281.261538
CRC 585.484456
CUC 1.17944
CUP 31.255164
CVE 110.281843
CZK 24.337334
DJF 209.938294
DKK 7.468888
DOP 74.231337
DZD 153.316601
EGP 55.314192
ERN 17.691602
ETB 182.863553
FJD 2.599663
FKP 0.863929
GBP 0.862265
GEL 3.178557
GGP 0.863929
GHS 12.914918
GIP 0.863929
GMD 86.690778
GNF 10342.579609
GTQ 9.042381
GYD 246.644989
HKD 9.214394
HNL 31.146757
HRK 7.532968
HTG 154.633617
HUF 380.894333
IDR 19775.672733
ILS 3.64667
IMP 0.863929
INR 106.456915
IQD 1544.335864
IRR 49683.915847
ISK 145.000262
JEP 0.863929
JMD 184.748216
JOD 0.836198
JPY 183.80745
KES 152.148207
KGS 103.142043
KHR 4756.726489
KMF 493.005691
KPW 1061.48108
KRW 1709.297661
KWD 0.362465
KYD 0.98245
KZT 591.040269
LAK 25357.76536
LBP 105569.375937
LKR 364.89573
LRD 219.27163
LSL 18.882284
LTL 3.482579
LVL 0.713431
LYD 7.453138
MAD 10.813952
MDL 19.964049
MGA 5224.775824
MKD 61.654416
MMK 2476.965732
MNT 4208.748476
MOP 9.486909
MRU 47.061188
MUR 54.124336
MVR 18.222413
MWK 2044.272883
MXN 20.39768
MYR 4.638144
MZN 75.189334
NAD 18.882284
NGN 1640.176474
NIO 43.386626
NOK 11.409279
NPR 170.420028
NZD 1.95685
OMR 0.453488
PAB 1.178875
PEN 3.968706
PGK 5.050771
PHP 69.724973
PKR 329.706756
PLN 4.222991
PYG 7821.194521
QAR 4.286755
RON 5.096832
RSD 117.449427
RUB 90.906081
RWF 1720.548189
SAR 4.423001
SBD 9.504048
SCR 16.265107
SDG 709.427016
SEK 10.523454
SGD 1.499363
SHP 0.884886
SLE 28.86677
SLL 24732.269034
SOS 672.602726
SRD 44.953774
STD 24412.029502
STN 24.503742
SVC 10.315575
SYP 13044.1065
SZL 18.889125
THB 37.240233
TJS 11.016876
TMT 4.139835
TND 3.409021
TOP 2.839809
TRY 51.286297
TTD 7.985186
TWD 37.273898
TZS 3047.720076
UAH 51.018192
UGX 4202.641864
USD 1.17944
UYU 45.406935
UZS 14432.204212
VES 438.327798
VND 30667.802375
VUV 140.987423
WST 3.215527
XAF 656.057199
XAG 0.013463
XAU 0.00024
XCD 3.187496
XCG 2.124624
XDR 0.815078
XOF 656.057199
XPF 119.331742
YER 281.149047
ZAR 18.851062
ZMK 10616.369267
ZMW 23.135435
ZWL 379.779242
Los descendientes de los pueblos autóctonos de Japón recuperan su identidad
Los descendientes de los pueblos autóctonos de Japón recuperan su identidad / Foto: Yuichi YAMAZAKI - AFP

Los descendientes de los pueblos autóctonos de Japón recuperan su identidad

En medio de un bosque de la isla japonesa de Hokkaido, Atsushi Monbetsu se arrodilla sobre la maleza y reza en la lengua casi desaparecida de los ainus, uno de los pueblos autóctonos del archipiélago.

Tamaño del texto:

"Kamui", dice, dirigiéndose a las divinidades ainus, "un ainu entra en su bosque y desea cazar el ciervo".

Localiza rápidamente un pequeño grupo de ciervos y mata uno con su fusil y luego, arrodillado en la tierra, coloca sus manos frente al animal, con las palmas dirigidas al cielo y las agita de abajo hacia arriba para enviar su alma "al país de los kamui".

Los ainus vivían tradicionalmente en las islas actualmente compartidas entre el norte de Japón y Rusia, y comerciaban con los japoneses, a los que llamaban "Wajin".

Pero en 1869, el imperio de Japón anexó los territorios ainus en Hokkaido y prohibió las prácticas consideradas "bárbaras", como los tatuajes faciales de las mujeres, obligando a los ainus a abandonar la caza tradicional y a adoptar nombres japoneses.

Japón solo los reconoció oficialmente como pueblo autóctono en 2019, tras generaciones de políticas de integración forzada que dejaron profundas cicatrices: cuando Atsushi Monbetsu era niño, la vergüenza de sus orígenes era tan fuerte que su madre le prohibía utilizar la palabra "ainu".

"Aun hoy detesto a veces mi apariencia, tan obviamente ainu", dice Monbetsu, de 40 años y que luce la tradicional barba poblada de ese pueblo.

Como un número creciente de jóvenes descendientes de las comunidades autóctonas de Japón, recuperó su identidad y algunas de las prácticas tradicionales que él considera como un "derecho de nacimiento".

Según las creencias animistas de los ainus, los "kamui" viven en cada animal, árbol, río, hasta en los instrumentos y cañas de pescar.

"Viviendo solo de lo que uno caza en la naturaleza, uno se vuelve humilde, se siente que debemos la vida a los kamui", dice.

- Burlas -

Tomoya Okamoto también ocultó durante mucho tiempo sus orígenes, incluso a sus amigos, temiendo las burlas.

Pero con el tiempo, este joven de 25 años cambió de opinión, en parte gracias a la popularidad del manga "Golden Kamui", que describe la cultura ainu.

Convencido de que el modo de vida de los ainus concuerda con las actuales preocupaciones medioambientales de las sociedades modernas, se convirtió en escultor de artesanía tradicional, buscando "proteger la cultura ainu".

Al menos 13.000 ainus viven en Japón, según el último censo en Hokkaido, en 2017. Un número probablemente subestimado a causa de los matrimonios mixtos y la reticencia de algunos a revelar sus orígenes.

A miles de kilómetros de ahí, en el archipiélago de Okinawa, en la punta sur de Japón, es aun más difícil realizar el censo de la población del otro principal pueblo autóctono de Japón, que el gobierno no reconoce oficialmente.

Se estima sin embargo que la mayoría de los 1,5 millones de habitantes de Okinawa son de ascendencia ryukyu.

El reino de Ryukyu estaba conformado antes de su anexión por una cadena de islas que en la actualidad están compartidas entre los departamentos japoneses de Okinawa y Kagoshima.

Cuando ese reino fue formalmente anexado por Japón en 1879, las autoridades prohibieron las lenguas locales y aplicaron un proceso de asimilación forzada aun más implacable que en Hokkaido.

"Fueron aplicadas políticas para enseñar [al pueblo ryukyu] la lengua japonesa, exigir su lealtad y finalmente hacerlos combatir" bajo la bandera nipona, dice Eiji Oguma, sociólogo de la universidad Keio de Tokio.

- "Sentimientos complejos" -

Aunque en Hokkaido poca gente habla de manera fluida la lengua ainu, en Okinawa los viejos tratan de transmitir las diferentes lenguas autóctonas a las jóvenes generaciones.

Esas lenguas no se enseñan en la escuela y los descendientes del pueblo Ryukyu, como el rapero okinawense Ritto Maehara, las hablan con dificultad pese a la reciente proliferación de libros y videos en YouTube para enseñarlas.

"Eso me pone triste, pues no puedo hablar y comprender tanto como quisiera", dice a la AFP el artista de 38 años, que utiliza en sus textos palabras ryukyu para describir la vida en el departamento más pobre de Japón.

La identidad ryukyu estuvo marcada por la sangrienta historia de la Segunda Guerra Mundial, cuando una cuarta parte de la población murió en la batalla de Okinawa en 1945, entre ellos muchos civiles, masacrados o forzados a suicidios colectivos.

Pero la ocupación de las islas después de la guerra por parte de Estados Unidos y la presencia de bases militares estadounidenses en Okinawa hizo evolucionar el sentimiento de una parte de los habitantes a favor de un retorno bajo dominio japonés, efectivo desde 1972.

"Honestamente, Okinawa tiene muchos sentimientos complejos", dice Ritto Maehara. "Solo desde hace poco puedo decir que estoy orgulloso de ser japonés".

Muchos habitantes del departamento experimentaron crisis de identidad similares, dice Hiroshi Komatsu, investigador en el centro de estudios Asia-Pacífico de la universidad Seikei en Tokio.

Cuando esas islas se convirtieron en destino turístico popular entre los japoneses en los años 1990, "muchos jóvenes okinawaenses se dieron cuenta que no sabían lo que era de verdad Okinawa".

Comenzaron a buscar respuestas de diversas maneras como la lingüística o el artesanado tradicional, agrega.

- Transmitir la identidad -

Le "bingata", técnica local de pintura tradicional a mano sobre textil, era muy usada por la nobleza de las islas Ryukyu con sus colores relucientes y sus motivos inspirados en la fauna y la flora locales, pero estuvo a punto de desaparecer tras la anexión por Japón, el exilio del rey de los Ryukyu y la guerra.

En la batalla de Okinawa, "la gente perdió todo, pero querían aun ver los colores y las flores de Okinawa", dijo a la AFP el artesano local Toma Chinen, heredero de una de las tres familias que fabricaban los tejidos bingata para la alta sociedad de los Ryukyu.

"Recuperaron sábanas o telas de paracaídas abandonadas por el ejército estadounidense y las pintaron" utilizando quinina, un medicamento tradicional contra el paludismo, para obtener el amarillo característico del bingata", dice Chinen.

El joven de 33 años conserva esta artesanía ancestral.

Los jóvenes japoneses que descienden de los pueblos autóctonos del archipiélago están cada vez más cómodos con su identidad y sus tradiciones, y muchos piensan que el gobierno nipón no los apoya suficientemente.

El pueblo donde vive Atsushi Monbetsu en Hokkaido cuenta también con centros culturales y museos subvencionados pero varios lugares ainus considerados sagrados no son reconocidos, e inclusive uno de ellos recibe desechos industriales.

Para perpetuar la herencia cultural ainu, este padre de tres hijos trabaja con los ancianos de la comunidad para registrar ritos y tradiciones, que él espera dominar y enseñar, "para que las jóvenes generaciones puedan transmitirlas a su vez".

M.Fujitav--JT